Nuestra perspectiva sobre la deuda:

La deuda externa de los países del Sur es ilegítima e inmoral. Ha sido pagada con creces varias veces. De hecho, un examen cuidadoso de los orígenes, desarrollo, efectos y consecuencias de esta deuda no puede llevarnos a conclusión alguna distinta. Por ende, rechazamos el saqueo continuo del Sur perpetrado por medio del servicio de una supuesta deuda que se debe.

La deuda externa es profundamente ilegítima, injusta e insustentable ética, jurídica y políticamente. Fue constituida sin ningún tipo de consulta a la sociedad y fuera de los marcos legales vigentes, favoreciendo solo a las elites y perjudicando a la mayoría de la población.

Los pueblos y los países del Sur somos en realidad acreedores de una enorme deuda histórica, social y ecológica. Esta deuda tiene que ser pagada y reparada para hacer posible un “nuevo comienzo”. En el espíritu del Jubileo, exigimos la restitución de lo que nos ha sido quitado injustamente y la reparación del daño essay writter perpetrado.

Denunciamos enérgicamente la concentración creciente de riqueza, poder y recursos en la economía mundial, como causa esencial del incremento de la violencia, la pobreza y el ‘endeudamiento’ del Sur. No puede eliminarse la extrema pobreza sin que se elimine la riqueza extrema. Por lo tanto, exigimos la erradicación de la riqueza extrema y del sistema vicioso que genera tales desigualdades. En este contexto, rechazamos la cobranza y el pago perpetuo de la deuda externa por ser una cuestión de vida o muerte para las millones de personas que son explotadas y excluidas en nuestras sociedades.

La acumulación de deuda externa en los países del Sur es producto de la crisis de ese mismo sistema y es utilizada para perpetuar el saqueo y dominación de nuestras naciones, muchas veces con la aquiescencia, sino la colaboración activa, de nuestras elites locales.
El sistema económico global neoliberal es destructivo y genocida en su funcionamiento y efectos. Las mujeres sufren desproporcionadamente sus consecuencias, como así también los niños, las niñas, las personas mayores y el ambiente. Una solución duradera al ‘problema de la deuda’ no puede ser encontrada por las mismas instituciones y sistema responsables por su creación. Ese sistema debe ser cambiado y puede ser cambiado.

En el proceso de enfrentar el ‘problema de la deuda’ y cambiar el sistema económico global neoliberal, debemos continuar desarrollando una comprensión cada vez mayor de los vínculos entre la deuda y otras problemáticas conexas tales como el comercio, las finanzas, la inversión, los patrones de consumo, la seguridad/soberanía alimentaria, la depredación ambiental y diversas formas de intervención y represión militar, antidemocrática y neocolonialista.

Muchos grupos y movimientos de la clase trabajadora y de pueblos empobrecidos y excluidos, así como también organizaciones, instituciones y formaciones políticas, en el Sur tanto como en el Norte, están comprometidos de diferentes maneras en la lucha para confrontar y transformar este sistema de dominación y debemos unirnos con ellos. Como Jubileo Sur, sumaremos nuestra voz y apoyo para fortalecer y formar alianzas y coaliciones enraizadas en las luchas históricas contra toda forma de opresión, en el marco y tradición de las luchas antiimperialistas.

La resistencia a la dominación sustentada en función de la deuda nos une como organizaciones y movimientos sociales en todo el Sur y nos provee una oportunidad histórica para organizarnos como parte de un movimiento más amplio. Como Jubileo Sur, nacimos y estamos enraizados en Africa, Asia y el Pacífico, Latinoamérica y el Caribe, pero nos extendemos a todos los que forman parte de este Sur histórico, político y ético, con la convicción de que ¡NO-debemos, NO-pagamos!, Somos los pueblos del Sur los verdaderos acreedores!