Uruguay: Entrevista a Llaniska Lugo – Articulación Alba Movimientos

Del 16 al 18 de noviembre se realizará en Montevideo, capital de Uruguay, la segunda edición de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo convocada por una articulación de organizaciones entre las cuales se cuenta la central sindical local, Pit Cnt, la Coordinadora Sindical de las Américas, CLOC-Vía Campesina, Jubileo Sur y Amigos de la Tierra de América Latina y Caribe (ATALC).

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El lanzamiento continental se hizo en abril en Colombia, en el contexto de la Asamblea Continental de CLOC-Vía Campesina y este martes 27 de junio se hará lo propio en Montevideo, con la presencia de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Se trata de una fecha especial, ya que en Uruguay se conmemoran 44 años del golpe de Estado que abrió camino a la última dictadura cívico-militar.

La integrante de la articulación continental Alba Movimientos, la cubana Llaniska Lugo, hizo un balance de la primera edición de la Jornada Continental y señaló que la coyuntura regional indica, aún con más énfasis que en 2016, la necesidad de construir solidaridad activa e internacionalismo social para defender los procesos democráticos en Latinoamérica, amenazados por una contraofensiva neoliberal.

Asimismo, Llaniska focaliza la atención sobre la situación de agresión interna y externa que atraviesa la Revolución Bolivariana en Venezuela y explica que la Jornada Continental será asimismo una muestra de solidaridad y acercamiento a ese conflicto, que no acaba en las fronteras nacionales venezolanas.

Llaniska es parte del equipo internacional del Centro Memorial Marthin Luther King Jr. de Cuba.

Fuente: Seguimos en lucha

Colombia. Continúa persecusión política contra lideresa social Milena Quiroz Jiménez

Son cientos los casos de líderes y lideresas sociales que han sido asesinados y son perseguidos en Colombia. Las garantías judiciales son muy pocas y el acceso a la justicia se ve constantemente limitado por las continuas dilaciones, la falta de pruebas concretas en las acusaciones, la persecusión, y el peligro que existe sobre las vidas de los defensores de derechos humanos. Milena Quiroz Jiménez, lideresa campesina y afrodescendiente del sur de Bolívar, sigue soportando la persecusión política en su contra.

En un operativo realizado por miembros de la Policía y el Ejército Nacional,  la lideresa y defensora de los derechos humanos Milena Quiroz Jiménez, fue detenida el pasado mes de marzo en su casa, en Arenal, Bolívar, bajo la acusación de concierto para delinquir.

Días después el Complejo Judicial de Cartagena ordenó una medida de aseguramiento con detención domiciliaria por fuera del sur del departamento, y la Fiscalía General de la Nación no compareció en la audiencia programada para el viernes 23 de junio, previa solicitud a la vicefiscal María Paulina Riveros y al director de la Fiscalía, Luis González.

De acuerdo a Jorge Molano, el abogado defensor de Milena, la medida de aseguramiento significó “una pena de destierro”. A esto se le suma la negativa de la Fiscalía para asistir a una audiencia decisoria en el caso. Esto evidencia que en Colombia no existen garantías judiciales para los líderes sociales perseguidos, por tanto, expresó Molano que “acudiremos a las instancias internacionales para señalar cómo se burlan los derechos de los procesados y cómo existen un conjunto de arbitrariedades que la justicia en Colombia se niega a atender”.

Milena Quiroz Jiménez es vocera de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular; lideresa del Congreso de los Pueblos. Hace parte de la Comisión de Interlocución del Sur de Bolívar, centro y sur del Cesar -CISBCSC- y es representante legal del Consejo Comunitario Afrodescendiente Casimira Olave Arincón Amela.

CI DM/DM/24/6/17/8:15

Fuente: Resumen Latino Americano

 

Mil Voces 308 – Programa Radial

Radio Mundo Real

Esta edición de nuestro programa semanal abre con la flamante coordinadora general del COPINH, Berta Zúñiga Cáceres, con quien profundizamos en las luchas de ese movimiento indígena, el caso legal por el asesinato de su madre, Berta, y las principales preocupaciones.

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Nos metemos más en Honduras con una entrevista al doctor Juan Almendarez, del Movimiento Madre Tierra – Amigos de la Tierra Honduras. La situación en Brasil, novedades desde El Salvador y un informe sobre la cercana séptima Conferencia Internacional de Vía Campesina, completan nuestro Mil Voces de este jueves.

Fuente: Seguimos en lucha

Paraguay: Comunicado Conamuri: Curuguaty, memoria dolorosa y urgente

CLOC Via Campesina

Se cumple el 5° aniversario de la masacre de Curuguaty. Cinco años de heridas todavía supurantes merced a un golpe de Estado que truncó un proceso por el cual la sociedad paraguaya empezaba a involucrarse protagónicamente en los asuntos públicos. Un lustro de injusticias para los sin tierras de Marinakue que vieron sus sueños ser sepultados aquel 15 de junio de 2012 tras las detonaciones de armas automáticas.

En este aniversario, la memoria se detiene para mirar el camino andado, uno construido con el apoyo de muchas organizaciones, articulaciones, colectivos nacionales e internacionales, y también individualidades, que se han conmovido y solidarizado ante la certeza del absurdo que constituye todo el proceso judicial que llevó a la condena a 11 campesinos y campesinas y ningún solo oficial de la Policía siquiera investigado.

Familiares, sobrevivientes, presas y presos políticos y los gremios de acompañamiento han sabido gritar por todo el orbe en el nombre de la justicia y la razón, han sabido acusar con fuerza a los detentores del poder real que se esconden entre siembras artificiales, en los montes pelados, o bien allende las fronteras patrias o enclavados en el pasado reciente y nunca muerto: esa oligarquía escondida en tierras arrasadas por la dictadura del latifundio, y estamos hablando de al menos 8 millones de tierras malhabidas.

Desde la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas Conamuri queremos hoy recordar que las víctimas no fueron solo 17 personas: la lista se engrosa con el dirigente Vidal Vega, cuyo asesinato sigue latiendo impunemente; con la madre del joven campesino caído Luciano Ortega, doña Dominga Mora, quien murió de cáncer poco más de tres años después de la tragedia que enlutara el resto de sus días. Víctimas no mortales son también las viudas y sus hijos e hijas que no encuentran consuelo ante tanta barbarie, atropellos, tanta locura, ambición y desigualdad social. Víctima, igualmente, es la propia comunidad de Marinakue, ya que sobre ella se urdió un plan macabro para devastar los lazos familiares que daban sustento al reclamo colectivo de las tierras usurpadas por los Riquelme.

No podemos olvidar las balas que no rindieron cuenta, el silencio del helicóptero, las banderas negras allí donde estaba incrustada la esperanza, las huelgas de hambre, los nacimientos que se han dado en el cautiverio de madres presas, los encadenamientos frente al hospital militar, los desmayos en sala de juicio, la azada que esperó junto a la semilla recién plantada, el futuro negado a todo un país.

Tampoco olvidamos, ni por un segundo, que los asomos de una primavera democrática se cortaron con la reacción desproporcionada de las fuerzas represivas en Marinakue, en el marco de la criminalización de la lucha por la tierra y el terrorismo de Estado que obstruyó todo el tiempo el procedimiento judicial.

Recordamos todo esto no solo como ejercicio de la memoria sino más bien como una renovación del compromiso que hemos asumido con la causa Marinakue, la cual no descansaremos hasta verla coronada por el alcance de la justicia, por la adquisición de las tierras y por el sello de la libertad.

¡Por Justicia, Tierra y Libertad!

Marinakue, Pueblo Mba’e!

El COPINH se solidariza con la lucha de las comunidades organizadas de Pajuiles y Jilamito en el departamento de Atlántida.

Nuestra organización, invitada por el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia, acompañó a las comunidades en las tomas que han realizado para impedir el paso de maquinaria y la construcción de represas hidroeléctricas en sus territorios, vulnerando su derecho fundamental a la vida.
Tal como nos enseño la compañera Berta Cáceres, la solidaridad es la base de la resistencia y la lucha en la defensa de nuestros territorios y en la construcción de las alternativas políticas, económicas y culturales de vida que nuestros pueblos necesitan.
Es por esto que llamamos a todas las comunidades en resistencia a su mayor organización y compromiso, tal como nos lo han enseñado las comunidades de Pajuiles y Jilamito en las resistencias que llevan a cabo. A no desfallecer a pesar de los ataques y amenazas, tal como lo presenciamos en el campamento de Jilamito y a continuar defendiendo la dignidad de nuestro pueblo en contra de las empresas y proyectos de muerte que se quieren apoderar de nuestros bienes comunes con el beneplácito de este Estado corrupto.

En esta visita miembros de la coordinación general del COPINH se hicieron presente, encabezados por la Coordinadora General Bertha Zúniga Cáceres para intercambiar las experiencias del pueblo Lenca y afianzar la alianza entre COPINH y MADJ. Los ríos no se venden, se cuidan y se defienden.
Fuente: COPINH

La ONU le debe a Haití alivio de la epidemia de cólera que introdujo

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Un niño recibe una segunda dosis de vacuna contra el cólera en Saut d’Eau, en la Meseta Central de Haití, como parte de la segunda fase de una campaña de vacunación de la ONU. HECTOR RETAMAL AFP/Getty Images

Siete años después de que sus soldados desencadenaron la peor epidemia de cólera en Haití, la ONU se prepara para cerrar allí su misión de mantenimiento de la paz, la MINUSTAH. Como Premios Nobel de la Paz comprometidos con el ideal de derechos humanos universales de las Naciones Unidas, nos preocupa profundamente que las víctimas de las catastróficas acciones de la MINUSTAH sigan sin justicia y sin reparaciones, a pesar de las promesas de la ONU de reparar el daño que ha causado. Mientras el Consejo de Seguridad visita Haití esta semana para ir cerrando la Misión, debe asegurar que la ONU salde su deuda con el pueblo haitiano antes de que la MINUSTAH se vaya – por el bien de ese pueblo, así como también de las Naciones Unidas misma, cuyo legado en Haití arriesga ser definido por el escándalo y cuya credibilidad e ideales están a prueba.

Cuando los soldados de la MINUSTAH descargaron desechos contaminados en el río Artibonite en 2010, provocando un brote masivo de cólera, la ONU negó activamente su papel en la tragedia, desafiando las evidencias abrumadoras y las propias obligaciones de la organización.

La negación de la ONU fue una afrenta a la justicia – y una traición no sólo del pueblo haitiano al que supuestamente estaba para servir, sino de los pueblos del mundo entero que constituyen las Naciones Unidas y esperan verla cumplir con sus más altos ideales. Mientras que la ONU ignoró a las víctimas del cólera, al menos 10.000 haitianos murieron a causa de la enfermedad (aunque la ONU ha informado que el número puede ser tres veces más alto). Hoy en día, el cólera sigue causando estragos en el pueblo de Haití y la crisis ha debilitado la credibilidad de la organización como defensora de los derechos humanos.

En diciembre de 2016, después de seis años de negación, el entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, emitió una disculpa tardía. Ban admitió que la ONU tenía una “responsabilidad moral” para combatir el cólera y anunció “un nuevo enfoque” en la forma de un fondo de 400 millones de dólares para combatir la enfermedad y proporcionar reparación a las familias y comunidades que fueron víctimas directas de la imprudencia de la MINUSTAH.

Este fondo podría contribuir en gran medida a reparar el daño causado en Haití y la imagen y capacidad de actuar de las Naciones Unidas, sea en Haití o en cualquier lugar. Pero, hasta ahora, el nuevo enfoque no ha llegado a buen término; apenas diez de los prometidos 400 millones de dólares han sido recolectados. No es que $ 400 millones para ayudar a las víctimas y hacer reparaciones a Haití sea una cantidad demasiado grande. De hecho, en los años transcurridos desde que se introdujo el cólera -la mitad de la estancia general de la misión-, la ONU ha gastado 4 mil millones de dólares en la MINUSTAH. Pero en un ejercicio de hipocresía, un puñado de países poderosos han asegurado que se financia la llamada misión de paz en Haití a través de cuotas obligatorias, mientras que las reparaciones por los inmensos daños que ha causado deben ser suplidas mediante contribuciones voluntarias.

La MINUSTAH se retirará de Haití este mes de octubre, pero la epidemia de cólera que provocó la misión permanecerá, junto con la impunidad a que dio lugar. Cerrar la misión sin reparar los daños que ha causado es nada menos que una invitación a peores desastres, y socavará la credibilidad de cualquier misión sucesora desde el vamos. Muchos en Haití y en toda América Latina han visto durante mucho tiempo a la MINUSTAH como una fuerza de ocupación que pisotea la soberanía haitiana y su derecho a la autodeterminación. Son más que cautos que el Consejo de Seguridad ya ha aprobado el envío de todavía otra misión, supuestamente para promover la justicia y el estado de derecho. ¿Qué haitiano podría aceptarla si la MINUSTAH deja al país con una epidemia en curso, impunidad por sus propias violaciones y una promesa incumplida de 400 millones de dólares?

Al acercarse la fecha de retirada de la MINUSTAH, el Secretario General Guterres y el Consejo de Seguridad de la ONU enfrentan un desafío crítico. Si Guterres ejerce un liderazgo efectivo y empuja a los estados miembros a financiar el plan de 400 millones de dólares antes de octubre, la ONU recuperará gran parte de la credibilidad que perdió al negarse a asumir la responsabilidad de la epidemia y responder por el daño a la vida del pueblo haitiano. Si no lo hace, tanto Haití como la ONU sufrirán. La próxima visita del Consejo de Seguridad a Haití es también una oportunidad única para que ese organismo comience a pagar su deuda y establecer las bases para una nueva relación con Haití. Hacemos un llamado a ambos, el Secretario General y el Consejo de Seguridad, a ponerse a la altura de las circunstancias y hacerlo rápidamente. Sólo mediante el cumplimiento de los verdaderos deberes de la organización y la resolución de este desastre en Haití será posible recuperar los principios y valores que dan a la ONU la razón de existir.

* Todos los autores han sido distinguidos con el Premio Nobel de La Paz.

http://www.miamiherald.com/opinion/op-ed/article157499959.html

Traducción del inglés Diálogo 2000-JS Argentina, por https://haitinominustah.info