Accion Ecologica: ¿Qué tienen que ver el Blockchain y los derechos de la Naturaleza?

Si quiere saberlo le esperamos en el Foro “Naturaleza 2.0: bitcoin, blockchain y el nuevo extractivismo con Larry Lohmann de Corner Houses de Inglaterra.

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“Desde 2008, una nueva ola de automatización capitalista llamada BLOCKCHAIN ha estado extendiéndose el mundo. En lugar de únicamente mecanizar el trabajo manual o administrativo -para intensificar y acelerar la producción-, la idea es mecanizar algo mucho más fundamental como son la ley, el contrato, la propiedad, la confianza, la inteligencia y la interpretación, y poder facilitar la circulación de valor capitalista y extenderlo a los rincones más pequeños del mundo. Esta nueva ola de automatización es más conocida a través de la moneda alternativa BITCOIN, que la hiciera posible. Hoy hay una extraña coalición entre técnicos informáticos autollamados libertarios, empresarios, ideólogos neoliberales y tecno-hippies que lideran la nueva mecanización y afirman que esta también será buena para la naturaleza.

Algunos de ellos prevén una plataforma gigantesca tipo eBay para la biodiversidad, donde las empresas pueden firmar millones de contratos auto-implementados y mecanizados que les brindan fragmentos seleccionados de conocimiento indígena para el desarrollo de mercancías a condición de que una parte de cada beneficio comercial sin engaños se canalice automáticamente a los pueblos indígenas a través de Internet. Otros piensan que la agroindustria puede hacerse sostenible si los consumidores pueden ver la procedencia de cada alimento que compran en un libro electrónico incorruptible también ubicado en Internet. Hay aquellos que especulan que las nuevas máquinas, cuando se combinan con inteligencia artificial, pueden “dar vida” a los bosques para que puedan poseerse, mantenerse y desarrollarse independientemente de los seres humanos. Inspirados en la Constitución de Montecristi, sugieren que esta es una forma de garantizar que la naturaleza ejerza sus “derechos”.

Sin embargo la realidad es otra. La nueva ola de mecanización del blockchain, como las anteriores formas de mecanización industrial, inevitablemente conlleva un nuevo extractivismo. No solo duplicaría o triplicaría el consumo mundial de energía en muy pocos años, con esfuerzos cada vez más frenéticos para encontrar y extraer combustibles fósiles y los minerales necesarios para una Internet ampliada.

Igualmente importante, las nuevas máquinas de blockchain, como todas las máquinas industriales anteriores, solo pueden funcionar si se crean constantemente y suministran enormes cantidades de mano de obra humana y no humana no remunerada o de bajo costo que proporcionan servicios a este mecanismo. El proyecto blockchain de crear una “Naturaleza 2.0″ animada, aunque dice pretender reforzar los movimientos por los derechos de la naturaleza, comienza con la presunción de una naturaleza muerta, una naturaleza cartesiana con recursos, pero que luego procede a empeorar las cosas a través del conocido proceso de externalización de la destrucción ambiental y humana. Ninguna concepción de la naturaleza como esta podría ser más opuesta a la de la Pachamama de la que hablan los pueblos indígenas andinos y muchos otros en el mundo”. (Larry Lohmann, marzo 2019).

Fuente: Accion Ecologica

Accion Ecologica: Educar a la FAO: ¡una imperiosa necesidad! | 21 de marzo de 2019 – Día Internacional de los Bosques

En 2012, la Asamblea General de la ONU proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques. El objetivo: generar conciencia sobre la importancia de los bosques. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), organizadora del Día, eligió Los bosques y la educación como el tema para 2019; y pone énfasis en la importancia de “invertir en educación sobre los bosques”. Pero, ¿qué quiere decir la FAO con “educación sobre los bosques”?

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A partir de lo que el WRM ha aprendido de las comunidades, la FAO debería reflexionar, al menos, sobre los siguientes 10 puntos:

1. Las plantaciones no son bosques

La definición de bosque de la FAO considera que los bosques son básicamente “un conjunto de árboles”. Esto ignora las interconexiones vitales con otras formas de vida. Con esta definición, la FAO ha promovido activamente el establecimiento de muchos millones de hectáreas de plantaciones industriales de árboles, principalmente de especies exóticas, especialmente en el Sur global.

2. Los bosques no pueden ser reducidos a lo forestal

En inglés “forestry” (forestal) es muy similar al sustantivo “forests” (bosques). Los promotores de las plantaciones usan indistintamente el término, de manera que engañan a la población. Bajo el término forestal se incluye todo lo relativo a la plantación industrial de árboles. De ahí que la FAO argumenta que es posible “plantar” bosques. La realidad es que sólo es posible plantar árboles, no bosques. Cuando la FAO creó un “Departamento Forestal” (y no un Departamento de Bosques), demostró la prioridad que tiene el concepto “forestal” en sus políticas.

3. Plantar monocultivos de árboles no asegura el futuro

El mensaje de la FAO para el Día Internacional de los Bosques en 2013 fue “Planta un árbol, planta nuestro futuro”. Pero, ¿el futuro de quién? Los monocultivos a gran escala promovidos por la FAO amenazan la vida de las comunidades rurales porque tienen impactos devastadores, como la invasión de tierras comunitarias fértiles, el consumo masivo de agua y el uso de insumos tóxicos. Son un motor de la deforestación y una falsa solución a la crisis climática.

4. Las plantaciones no protegen ni rehabilitan el agua y los suelos

La FAO transmite el mensaje de que las plantaciones de monocultivos de árboles pueden “proporcionar una serie de servicios sociales y ambientales”, entre ellos la “protección del suelo y el agua”. Sin embargo, cuando la FAO eligió el tema Bosques y Agua para el Día Internacional de los Bosques 2016, su video solo mostraba bosques; el video excluyó intencionalmente imágenes de plantaciones industriales de árboles que agotan las fuentes de agua y degradan los suelos.

5. Los bosques no son solo un conjunto de árboles que almacenan carbono

Las conversaciones internacionales sobre el clima han reducido los bosques a meros depósitos de carbono. La FAO promueve esta visión reduccionista. En su Día Internacional de los Bosques de 2015, puso énfasis en la función de los bosques y los árboles como tan solo depósitos de carbono. Este concepto allanó el camino a los programas de “carbono de los bosques”, mediante los cuales se apropian de los territorios y criminalizan a las comunidades que dependen de los bosques. La única solución segura y urgente a la crisis climática es dejar los combustibles fósiles bajo tierra.

6. Las plantaciones de biomasa no benefician a los pueblos ni a los bosques

Los documentos de la FAO argumentan que con las actividades forestales, bien hechas, “el sector de la producción de energía y otros sectores saldrían muy beneficiados”. Pero las plantaciones a gran escala de biomasa para energía destruyen las tierras y los bosques de los pueblos y benefician a los intereses empresariales. Por lo tanto, la pregunta acerca del beneficio para la producción de energía es: ¿para qué y para quién?.

7. Las plantaciones industriales de árboles aumentan el acoso y la violencia sexual contra las mujeres.

Entre los impactos invisibles de las plantaciones industriales de árboles y la tala industrial de bosques se encuentran el acoso y la violencia sexual contra las mujeres. Si bien la FAO ha elaborado algunos documentos sobre mujeres y bosques, éstos no abordan dichos abusos.

8. El Manejo Sostenible de Bosques no detiene la pérdida de bosques

La FAO afirma que ayuda a los países a “manejar sus bosques de manera sostenible”. Sin embargo, el antiguo y destructivo modelo de tala industrial permanece escondido detrás del concepto de Manejo Sostenible de Bosques (MSB) de la FAO. Al promover el MSB, la FAO -al igual que los esquemas de certificación, como FSC– permite que continúe la tala industrial.

9. La industria forestal no es una buena asesora para el cuidado de los bosques

La FAO recibe asesoramiento del llamado Comité Consultivo de Industrias Sostenibles de Base Forestal (ACSFI). Sus miembros provienen principalmente de la industria forestal, responsable de la deforestación y el acaparamiento de tierras.

10. Las comunidades que dependen de los bosques saben cómo cuidarlos

Las comunidades que dependen de los bosques tienen un profundo conocimiento sobre ellos. La FAO debe re-aprender acerca de los bosques y de los dañinos impactos de la industria forestal a partir de lo que pueden enseñarle las comunidades que dependen de los bosques y otras comunidades afectadas por esta industria.

 

Fuente: Accion Ecologica

COPINH: 26 años de Lucha y Revolución

El inicio de la de década de los 90s estuvo marcado por el reflujo de las luchas revolucionarias en la región centroamericana. Dicho reflujo no solo significó la modificación de la situación política de la región, con la legalización de las fuerzas guerrilleras como partidos electorales, sino que también implicó en la apertura de las economías locales a las inversiones de capital transnacional en áreas estratégicas, aprovechando el impulso neoliberal privatizador de los recursos del Estado y de los bienes naturales.

En el campo popular, la desmoralización por la pérdida de referentes políticos e ideológicos, a partir de la caída de la revolución nicaragüense y del Bloque Socialista de la Europa del Este, hizo cada vez más difícil la articulación y el trabajo unitario. Así, la fragmentación de las luchas sociales, a la par de la irrupción de una fuerte oenegización de los modelos de organización y reivindicación social, fueron hábilmente aprovechadas por los distintos gobiernos neoliberales en Centro América.

Para Honduras la receta era neoliberal pero basada en un “modelo de ocupación continua” que asegura desde la década de los 80s, no solo el saqueo de los recursos del estado, sino que además garantiza la pérdida sostenida de soberanía a favor del imperio norteamericano a cambio de poder e impunidad para los grupos de poder.

La Resurgencia del pueblo Lenca

En este escenario tanto regional como nacional, la sociedad hondureña comenzaron a sufrir una fuerte arremetida antipopular con el llamado decreto 18/90, que trataba de dar un carácter legal a los ajustes estructurales de la economía, y buscaba desmantelar las empresas públicas y privatizar los recursos del Estado. Así el gobierno neoliberal de Rafael Callejas1 impulsó rigurosamente una fuerte persecución en contra de los dirigentes sindicales(2), y un desmantelamiento progresivo de las políticas sociales y agrarias que beneficiaban a la población más pobre.

Para el año de 1992 y 1993 El campesinado indígena hondureño, no figuraba (ni figura) siquiera en las estadísticas oficiales. Por lo que las nuevas políticas agrarias neoliberales, no consideraban en absoluto medidas que respondieran a la grave crisis del campo, todo lo contrario, en apenas 3 años, más del 50% de las tierras adjudicadas en el marco del proceso de reforma agraria desde el año 64, habían pasado nuevamente a manos privadas.

Sin contrapesos políticos ni sociales el gobierno de Callejas impulsaba, con el apoyo del Banco Mundial, el Fondo Monetario y la USAID, un ambicioso plan de ajustes, donde las mejores tierras campesinas y los territorios de los pueblos indígenas estaban en el centro de la transformación económica del país. Las tierras comunitarias, del occidente de Honduras, olvidadas históricamente, pero ricas en bosques y recursos naturales, pasaban a convertirse en un territorio en disputa, entre el gran capital nacional aliado al trasnacional en contra de las comunidades rurales y el pueblo lenca organizado.

Nace la Esperanza en La Esperanza

Después del fin de la guerra en El Salvador y con el acuartelamiento de los batallones militares hondureños en la zona occidental, especialmente de la frontera, muchos(as) revolucionarios(as) internacionalistas hondureños(as) comienzan su retorno a Honduras con la intensión de apoyar la lucha social en el país. Esto propició, después de varios intentos y de un lento trabajo organizativo, que se gestara una alianza entre lideres indígenas lencas, predicadores de la palabra y ex combatientes revolucionarios, con el fin de trabajar por las demandas históricas de las comunidades indígenas lencas y de las organizaciones populares del occidente de Honduras.

Fruto de estos esfuerzos nace en La Esperanza Intibucá, el Consejo Cívico de Organización Populares e Indígenas de Honduras, el 27 de marzo de 1993 con el objetivo de “… elevar las condiciones de vida del Pueblo Lenca de Honduras e incidir de manera positiva en que en nuestro país, Centroamérica, el Caribe, Latinoamérica y el mundo, se pueda implementar un modelo de desarrollo más justo, más digno, entre los seres humanos y en armonía con el medioambiente”(3).

La urgencia de la irrupción del COPINH, queda demostrado en el cúmulo y relevancia de las acciones desarrolladas en sus primeros años. En muy poco andar la organización había logrado paralizar la industria forestal en el Departamento de Intibucá, al menos 16 proyectos de aserraderos fueron cancelados por la acciones de las movilizaciones. En julio del año 1994 decenas de miles de indígenas lencas bajaron de las montañas de Yamaranguila norte y del departamento de Lempira para sumarse a la primera e histórica Peregrinación Indígena y Negra Por la Vida, La justicia y la Libertad. Esta movilización no solo significó la emergencia de las demandas de los pueblos originarios y negros de Honduras, sino que marcó un antes y un después en las dinámicas organizativas y de lucha del movimiento popular hondureño, con un resurgente sujeto social que a pesar de empobrecido y excluido, tomaba voz y protagonismo en Honduras y Centro América.

Sus demandas y su victoria fue contundente. El pueblo lenca logró la declaración legal de los dos primeros municipios indígenas del país: San Francisco de Opalaca (Intibucá) y San Marcos de Caiquin (Lempira) y con ello la firma de más de 50 acuerdos entre COPINH y el gobierno del Liberal de Carlos Roberto Reyna, entre los que destacan la constitución de escuelas, apertura de carreteras, centros de Salud, etc. Además del compromiso de revisión del Convenio 169, que finalmente fue ratificada el 28 de marzo de 1995.

La sociedad hondureña desde el año 94 impulsó una fuerte lucha por la desmilitarización nacional. Hay que recordar que el país sufría (reeditado en la actualidad) una presencia determinante del ejército en todos los estamentos de la vida nacional, el modelo de “Ocupación Continua” implicaba no solo la permanencia de bases militares de los Estados Unidos en el país, sino también, la omnipresencia de los militares hondureños en la conducción de instituciones del Estado consideradas claves para la Seguridad (Migración, Aduanas, Telecomunicaciones, Registro Civil, etc.). El COPINH en octubre de ese mismo año, junto con el pueblo negro, campesinos, miembros de base de las iglesias, mujeres indígenas, estudiantes, Etc. movilizó cerca de 20 mil personas a la capital para exigir, entre otras demandas, la derogación del servicio militar obligatorio, el fin de la ocupación nortemaericana y la desmilitarización del país. Estas y otras movilizaciones en el país permitieron que se derogara la ley del servicio militar y el retiro de los militares de las instituciones del Estado.

La Solidaridad esencia de la lucha y hermandad de los pueblos

La insurrección indígena Zapatista en Chiapas y la demanda de paz en Guatemala, Internacionalizaron las luchas del COPINH. En abril del año 95, se organizó una movilización a la capital hondureña, que entre las diversas demandas también estaba la intensión de solidarizarse con los pueblos indígenas y sus alzamiento militar en el Estado de Chiapas, México, y por el cese a la represión a los pueblos indígenas en Guatemala. Este nuevo impulso organizativo, estaba en consonancia con los objetivos originarios de la organización, pero que en esencia recogía una necesidad de hermandad recíproca frente a la terrible amenaza capitalista imperial, que significaba la ampliación de la dominación y el despojo en América latina en el marco de la imposición del modelo neoliberal.

Para el COPINH, la solidaridad con todas las luchas sociales de Honduras, América Latina y el mundo se tornaron en fundamentales con el tiempo, pues se asumía que cualquier lucha de los pueblos, era también una lucha del pueblo lenca y su organización. Es así como desde el año 95 en adelante todas las luchas del pueblo hondureño y del mundo se asumen como las luchas propias del COPINH. Uno de las grandes esfuerzos en este sentido, fue el tratar de articularse con organizaciones obreras, campesinas e indígenas de Honduras y del continente, en un gran frente de lucha contra la severa amenaza que significaba el llamado de Estados Unidos a Constituir un Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA.

Esta mirada estratégica de empujar constantemente la unidad, articulación y solidaridad de las luchas populares, posibilitó en que Honduras obreros, campesinos e indígenas, constituyeran espacios comunes de lucha frente a las amenazas y frente a la severa crisis económica que les afectaba. Hay que recordar que en el año 98 el Huracán MITCH afectó severamente la economía comunitaria. La pérdida de infraestructura productivas y cosechas de granos básicos y de café(4), significó la ruina para muchos productores, pero también dio lugar a una posición oportunista del gobierno de Carlos Flores Facussé, para imponer desde la lógica neoliberal en el año 99 el Plan Maestro de Reconstrucción y Transformación Nacional, PMRTN, donde se priorizaba la profundización de las políticas de ajuste estructural, achicando el aparato estatal y reduciendo los beneficios y derechos laborales y sociales, favoreciendo la inversión y los créditos a los grandes empresarios.

La amenaza de desempleo hacia las y los empleados públicos, el congelamiento de salarios y la pérdida de beneficios laborales impulsó a las federaciones FUTH y la FECESITLIH, así como varios sectores populares, a crear el Bloque Popular, BP, en el año 2000. Este primer intento de articulación obrera y popular después de la grave crisis organizativa de los 90s, posibilita el acercamiento entre organizaciones que buscaban la derrota del modelo neoliberal en el país. Es así como se dan los primeros pasos de acercamiento entre el COPINH y el movimiento obrero articulado.

En el año 2001 se impulsa desde el sur de México el llamado Plan Puebla Panamá, PPP, que operaría como punta de lanza para el despojo y explotación de los bienes naturales. Esto posibilitó la respuesta de lucha de organizaciones obreras, comunitarias, campesinas, indígenas y urbanas en contra de del mencionado plan. El COPINH se sumó de inmediato al trabajo de coordinar espacios de debate y organización en el marco del Foro Mesoamericano de los Pueblos, en oposición al PPP. Se sumarían a estos esfuerzos en los siguientes años las demandas y las luchas populares también sectores profundamente afectados por las implementación de las políticas neoliberales, como el sector magisterial, con el que el COPINH tenía una especial cercanía y admiración. Fueron las y los profesores el sector más afectado golpeado durante el gobierno de Ricardo Maduro y fue el COPINH una organización especialmente solidaria con la causa magisterial, realizando marchas y apoyando las asambleas y tomas en distintas parte de la región de Occidente.

Es con la confluencia de la crisis agraria, la resistencia magisterial, la lucha contra el ALCA. Contra el PPP, la resistencia obrera y la resistencia indígena y negra, que se crea, gracias a la mirada visionaria y estratégica de varios dirigente populares nacionales, incluyendo la dirigencia del COPINH que se constituye la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, CNRP5, en el año 2003. Una expresión única e histórica de unidad del movimiento popular en Honduras. Donde todas coincidieron y apoyaron la propuesta de “coordinación rotatoria” dándole prioridad y protagonismos a las regiones (territorios), así como a la deliberación en asamblea y espacios de diálogos y consensos a través de los llamados conversatorios, desde donde se acordaban las acciones a nivel local o nacional. La primera acción de relevancia fue en agosto de 2003 con la “Marcha de la Dignidad”, donde en Tegucigalpa se concentraron miles de personas de todo el país para exigir el fin de la represión hacia el magisterio y de las políticas neoliberales del gobierno de Maduro.

El aporte del COPINH hacia las diferentes instancias de unidad y articulación tanto nacional como regional era evidente y se hacía notar. En el plano Nacional el aporte hacia esta nuevas formas de articulación como el de la CNRP, priorizando el diálogo a la imposición ó la democracia sin consenso, significó un gran avance para el movimiento popular hondureño pues posibilitó abrir los lazos de solidaridad entre los diversos actores, con el respeto a la diversidad de visiones, opiniones y formas de lucha. El aporte del COPINH a las luchas nacionales también tuvo un fuerte impacto en la reivindicación del papel de los pueblos originarios en la construcción de un nueva sociedad. Los pueblos indígenas comenzaron a ser respetados y necesitados como actores fundamentales para el cambio. El poder de convocatoria del COPINH evidenció que el pueblo lenca era ya un actor fundamental para pensar y luchar por el cambio.

La lucha por la liberación de la mujer

Es en medio de esta lucha reivindicación de derechos a nivel nacional, las mujeres del COPINH comienzan un largo camino de crecimiento y reivindicación de sus propios derechos. Una de las primeras luchas importantes fue la de visibilizar la discriminación y la violencia dentro de la organización. No fueron pocos los agresores de mujeres que fueron expulsados de la organización, gracias al valor y la lucha cada vez más fuerte que le imprimían los liderazgos como el de Doña Pascualita o Berta Cáceres. No fue fácil impulsar por ejemplo la primera Asamblea de Mujeres del COPINH, pues se pensaba que esta instancia dividiría a la organización. Pero la práctica evidenció todo lo contrario, dando paso a su posterior institucionalización en los estatutos de la organización. Para Berta no era posible avanzar en la lucha anti patriarcal y anti racista, si dentro de la misma organización no se luchaba en contra la violencia, en todas sus formas, contras las mujeres. Su desafíos en este sentido, eran la incorporación permanente de mujeres en las estructuras de dirección de la organización, así como formar compañeras en todos los ámbitos de la lucha social para sumarlas al trabajo organizativo del COPINH y de sus comunidades.

Berta decía: “… la lucha anti-patriarcal es una visión que se expresa en todos los ejes de trabajo del COPINH desde sus inicios, en las acciones y en los documentos de consulta de las bases con la palabra de hombres y mujeres particularmente … Esta idea antipatriarcal cruza todas las áreas de la organización pues lo que queremos es que cambie la cultura machista, para lograr igualdad de derechos y participación de los beneficios del trabajo y de la organización, considerando que las mujeres somos personas diferentes y con historias diferentes pero no con derechos desiguales, demandamos con esta lucha que se valoren las decisiones y el pensamiento de las mujeres en la familia, en la economía, en la política, el desarrollo organizativo del país y el mundo.

Para Berta también la protección de las mujeres, niñas y niños víctimas de violencia fue una urgencia permanente, desde el año 2000 su sueño era contar con un espacio propio para las compañeras abusadas o agredidas. Años más tarde su sueño comenzó a tener forma con La propuesta de construir una Casa Refugio para Mujeres, fueron varios los borradores en los que Berta dibujaba su sueño, pero no fue sino hasta el año 2015 que se inauguró finalmente la Casa de Sanación y Justicia de la Mujeres del COPINH. Antes muchas luchas y esfuerzos se propiciaron por ejemplo, desde el COPINH se impulsó las “Cortes de Mujeres” junto con otras organizaciones de mujeres. También espacios de encuentro entre las mujeres de los pueblos indígenas.

De la mano de Berta Cáceres las mujeres del COPINH impulsaron luchas importantes por la defensa del territorio. Un ejemplo importante fue la resistencia de la mujeres en la comunidad de San Antonio para parar la represa el Tigre.. del Río Lempa, frontera con el Salvador. Allí miles de mujeres de la mano de Berta y el COPINH, marcharon innumerables veces entre los años 2006 y 2007, por la comunidad a rostro cubierto y con machete en mano, cargando a sus hijos y exigiendo el retiro del proyecto hidroeléctrico, que finalmente fue paralizado.

Lucha Popular Unitaria y Refundación Nacional

En el años 2006 llega Manuel Zelaya al gobierno y la relación con las organizaciones populares nunca fue buena, hasta después del último Paro Cívico del año 2008, impulsado por la CNRP. Para aquellos años, ya se evidenciaba un giro del gobierno hacia los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA.

El COPINH, que mantuvo siempre buena comunicación con representantes de Venezuela y Cuba, pudo reconocer la importancia del virage del gobierno hondureños y la urgencia de apoyar en la nueva coyuntura, la postura valiente del gobierno de Zelaya que empezaba a enfrentarse a los grupos de poder. En este proceso de acercamiento el movimiento popular a través de la CNRP, impulsó lo que se llamó la “candidatura Independiente Popular” de Carlos H. Reyes representante Obrero, Berta Cáceres líder indígena, Maribel Hernández dirigente magisterial y Carlos Amaya miembro y dirigente de la izquierda hondureña, con un programa basado en los “12 puntos”6 demandados a partir de los acuerdos alcanzados en I Encuentro de Organizaciones obreras, campesinas, magisteriales, comunitarias y populares del año 2008.

La elección de Berta como candidata, no solo demostraba la madurez política alcanzada por el movimiento popular, sino que también el reconocimiento al liderazgo de la líder indígena y del mismo COPINH. Fue a través de este proceso de mayor acercamiento popular que la organización impulsa el I Encuentro por la Refundación de Honduras en La Esperanza. Desde allí se intentaba impulsar un verdadero Poder Constituyente, para empoderar al pueblo y refunde el país. A través de una nueva constitución popular y originaria. Es en este escenario luchas por el cambo que se da el Golpe de Estado de 2009. Para la fecha de las elecciones la Candidatura en un gesto de coherencia revolucionaria, retira la postulación y llama a resistir y luchar en las calles a la dictadura.

EL GOLPE y la lucha del COPINH

El COPINH estuvo acompañando la iniciativa del gobierno de consultar al pueblo, por eso resintió dramáticamente la represión militar. Pero se entendió desde el primer momento que la lucha se libraría esencialmente en la capital. Miles de miembros del COPINH fueron movilizados Tegucigalpa donde además de movilizarse y acompañar las luchas por más de 6 meses, un destacamento fue trasladado a defender y proteger el perímetro de la embajada de Venezuela durante más de tres meses.

Reconstruir el poder popular y la lucha comunitaria

Una vez electo el gobierno de Porfirio Lobo, el COPINH multiplicó sus esfuerzos de solidaridad para acompañar las lucha de las y los campesinos del Aguán, Que estaban siendo masacrados por exigir respeto al derecho a la tierra. Adicionalmente se abrió un frente de lucha y contradicción en el ceno del recién constituido Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP. Esto debido a la radicalización de las posturas desde quienes apostaban a constituir un referente político electoral y quienes llamaban a derrotar la dictadura a través de la insurrección popular, Así la línea electoral era defendida por los cercanos al Bloque Popular y los allegados políticos a Manuel Zelaya, y la línea insurreccional, los llamados refudacionales, era encabezado por el COPINH, organizaciones del Izquierda y otras organizaciones de lucha territorial.

La división en el movimiento popular ya estaba dada y la profundización de las contradicciones electorales también. El fraude electoral del 2013 empujó las diferencias y las rupturas entre los lideres sociales que acompañaron las línea electoral, mientras que la línea refundacional con Berta y Miriam Miranda de la organización Fraternal Negra de Honduras, a la Cabeza empujaban una nueva dinámica de lucha más territorial, desde las comunidades y por la defensa de los Bienes Comunes de la Naturaleza, ante la envestida extractivista del gobierno de Porfirio Lobo.

La lucha por la tierra y los territorios se convirtieron en las principales urgencias de las organizaciones refundacionales. Para el año 2013 se crea la Plataforma del Movimientos Social y Popular de Honduras y Berta junto con Miriam son las mujeres lideres que la convocan y dirigen. Es en el marco de la lucha por la defensa de los territorios que desata una cacería y criminalización en contra de lideres sociales, incluyendo la lucha de Rio Blanco por el Río Gualcarque y el posterior asesinato de Berta en el 2016, así como de muchos otros lideres comunitarios que han dado su vida por defender los bienes comunes de la naturaleza.

El COPINH, en esta etapa, a pesar de haber sido severamente golpeado por la represión estatal y de la empresa privada, mantiene una lucha tenaz en contra de los cientos de proyectos extractivos que amenazan a las comunidades y territorios lencas. Ese es el desafío actual del COPINH, sostener la lucha, en eso están, reconstruyendo su poder desde las comunidades indígenas y desde su histórica lucha de resistencia. Esta lucha no es solo por el COPINH, y lo tiene muy claro, su lucha es por todas las luchas, en cualquier parte del mundo, y como dijo Berta, es por la madre naturaleza, es por la humanidad, por que ya no hay tiempo.

-Roverto Barra.-

1[1]Actualmente procesado en los Estado Unidos por el sonado caso FIFAGATE, por el pago de sobornos y corrupción al interior de la Federación Internacional de Futbol. Con anterioridad, Callejas fue procesado en Honduras por varios delitos de corrupción. En un cuestionado proceso legal, donde el ex presidente resultó con al menos 16 cartas de sobreseimiento definitivo cerrándose la persecución penal en su contra.

2[1]Reformas Laborales y acción sindical en Centro América; //library.fes.de/pdf-files/bueros/fesamcentral/07612.pdf:

3[1]Documento constitutivo del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras

4[1]El café en Honduras es producido por cientos de miles de familias pobres que dependen de sus pequeñas cosechas, para un ingreso básico anual. Los pequeños productores son explotados por las empresas exportadoras e intermediarias al imponerles precios miserables de compra de sus cosechas. A partir del año 99 los precios del café se desplomaron en el mercado internacional, lo que significó una de los peores desastres para la economía local comunitaria en el país. La zona lenca en el occidente de Honduras es una de las regiones de mayor producción de Café.

5[1] //www.sobhonduras.org/index.php/documentos/historia-teoria/59-memoria-historica/191-declaracion-politica-de-la-cnrp

6[1] //www.sobhonduras.org/index.php/documentos/historia-teoria/59-memoria-historica/192-demanda-de-12-puntos-de-la-cnrp-al-gobierno

 

Fuente: COPINH

COPINH: 26marzo2019: Fraude en el Gualcarque, antes los hechos ocurridos hoy

Ante los hechos ocurridos el día de hoy en la audiencia en el caso Fraude en el Gualcarque, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras COPINH comunica lo siguiente;

Durante la audiencia se reconoció al COPINH como parte del proceso como acusación privada, reconociendo la existencia del pueblo Lenca en la zona Río Blanco a pesar de los recursos interpuestos por abogados de la defensa.

Ante esta decisión, los abogados defensores de corruptos, infundadamente y de manera baja, atacaron a miembros de COPINH presentes en la sala, incluyendo a Laura Zúniga Cáceres y al abogado Ariel Madrid.

Tales ataques produjeron un ambiente de malestar que condujo a que la Jueza limitara la participación en la audiencia.

Ante esto:

1- Denunciamos los ataques proferidos por los abogados Jair López, Ritza Antunez, Doris Madrid que no corresponden con el ejercicio profesional del derecho.

2- Rechazamos las acusaciones calumniosas proferidas por estas personas ante los medios de comunicación en contra del COPINH.

3- Rechazamos las medidas restrictivas para la observación del juicio a las víctimas u observadores de DDHH propiciadas por los abogados defensores de los imputados corruptos.

4- Exigimos el respeto de la identidad del pueblo Lenca y de los derechos de las víctimas a participar de manera activa durante todo el proceso judicial.

5- Exigimos, que se investigue y se castigue no solamente a los funcionarios públicos sino a los empresarios de la producción de energía que de manera corrupta se han beneficiado del Estado de Honduras.

Dado en la ciudad de la Esperanza a los 26 días del mes de marzo de 2019.

Fuente: COPINH

CNBB e Cáritas Brasileira lançam SOS África: Moçambique, Zimbaué e Maláui, um apelo de socorro às vítimas do Ciclone Idai

Solidariedade à África

Centenas de milhares de pessoas foram afetadas pela passagem do ciclone Idai que devastou territórios inteiros na África do Sul, no último dia 14 de março. Moçambique, Zimbaué e Maláui foram os países mais atingidos pela catástrofe que já é a pior da história enfrentada pela população destes países. Até o momento, pelo menos 750 perderam a vida, mas estima-se que esse número possa passar de mil. No cenário urgente de ajuda humanitária, cerca de um milhão e meio de pessoas estão desalojadas.

Para organizar a solidariedade brasileira com as populações atingidas, a Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB) e a Cáritas Brasileira lançam a campanha SOS África: Moçambique, Zimbabué e Maláui.

Os recursos arrecadados serão utilizados para ações de socorro imediato, água potável, alimentos, roupas, cobertores, kits de higiene, remédios, primeiros socorros e tendas, que serão coordenadas pela Cáritas Internacional, um organismo da Santa Sé. Com a solidariedade de cada pessoa, a Cáritas Internacional quer ainda ajudar na reconstrução de moradias e meios de vida das populações afetadas nos três países.

“Que o Deus da vida e da ternura derrame suas bênçãos sobre cada pessoa e comunidade pela colaboração e gesto amoroso, em favor das famílias de Moçambique, Zimbábue e Maláui”. Diz um trecho da carta assinada pelas presidências da CNBB e da Cáritas Brasileira, enviada para todas as paróquias do Brasil.

Serviço: Lançamento campanha SOS África: Moçambique, Zimbabué e Maláui

Data: 25 de março de 2019

Outras informações: Osnilda Lima e-mail osnilda@caritas.org.br tel. (61) 98366-1235

Materiais para divulgação

Carta de apelo SOS África: Moçambique, Zimbaué e Maláui

Cartaz SOS África – Formato quatro dobras

Fuente: Caritas Brasileira

BRASIL DE FATO: ARTISTAS, EDUCADORES, YOUTUBERS: A LUTA DA JUVENTUDE INDÍGENA EM MÚLTIPLAS EXPRESSÕES

Na aldeia ou na cidade, eles preservam identidade nativa, subestimada por séculos e pouco reconhecida até hoje

Por Emilly Dulce

De São Paulo (SP), 24 de março de 2019

Da pele retinta à pele clara, com cabelos escorridos ou cacheados, na aldeia ou na cidade, com cocar e pinturas ou trajes “de brancos”, a identidade indígena é muito mais do que a história do tempo colonial. É o que fica claro no relato de cinco jovens de diferentes regiões do país ouvidos pelo Brasil de Fato. A narrativa ensinada nas escolas de modo folclórico, lembrada apenas em 19 de abril (considerado como Dia do Índio) e contada a partir de 1500, com a invasão dos portugueses às suas terras, não contempla a constituição étnica, histórica e cultural da população nativa.

“Saia das redes sociais criadas por brancos, volte pra porra da sua oca, plante sua mandioca e viva igual a um animal”, foi o comentário de um internauta respondido por jovens indígenas em um vídeo publicado pelo Quebrando o Tabu. O desconhecimento de culturas, tradições e diversidade dos nativos perpetua estereótipos obsoletos e a ideia equivocada de um Brasil homogêneo, que desvaloriza a existência de sangue indígena no país.

Laís Zinha, do povo Maxakali, tem 23 anos, estuda Ciências Sociais na Universidade de São Paulo (USP) e, em 2016, participou da criação do Movimento Levante Indígena na USP. Ela destaca que os povos originários não estão alheios à sociedade contemporânea, tampouco na contramão do progresso tecnológico, já que muitos dos aparatos não-indígenas foram inspirados em conhecimentos ancestrais.

“Eu ser Maxakali não me impede de utilizar outras tecnologias, de usar o computador, celular, ter um carro, falar alguma língua estrangeira, porque nossos costumes, tradições, línguas e espiritualidade continuam vivas com a gente, independentemente de usar um celular ou qualquer outra coisa.”

As aldeias do povo Maxakali estão concentradas, predominantemente, no nordeste de Minas Gerais. Quando criança, Laís escutava que, por ter o cabelo crespo, não poderia ser índia.

“É muito comum, por exemplo, as pessoas ficarem brigando comigo falando que eu não sou indígena, que eu sou negra e só vivo como indígena. Eu falo a língua [Maxakali], tenho ancestralidade, vivo como indígena, mas [para as pessoas] eu não sou indígena, eu sou negra. Aí você fica se perguntando: ‘afinal, o que é indígena para você?’ Porque já tem tudo isso, tem o reconhecimento do meu povo e isso não basta para as pessoas. Eu tenho que ser essa figura do estereótipo do indígena para valer ser quem eu sou.”

Enquanto alguns descendentes dos povos originários nascem nas aldeias e têm contato com as tradições desde a infância, outros investigam suas raízes quando jovens. É o caso de Laís. Neta de Guarani Nhandewa com Maxakali, ela cresceu com a mãe e a avó em ambiente urbano. Apesar de ter contato com os costumes, não se reconhecia como Guarani: “era como se meu espírito me falasse que eu não era daquele povo”.

“Eu fui chamada de escrava dentro da sala por uma professora. Por conta desses comentários, eu tive uma vontade maior de buscar minhas origens e foi quando eu me encontrei. Hoje, eu agradeço por ter feito essa busca, porque senão ainda estaria no limbo de quem eu sou.”

Após conhecer seu avô, em 2010, Laís confirmou sua identidade indígena: Maxakali. Para ela, esse processo de autoconhecimento preencheu um vazio de sua história, compensado, daí em diante, pelos seis anos que atua no movimento indígena.

“Minha vó mesmo não aceita ser chamada de indígena, ela fala que é mestiça, porque a minha bisa foi estuprada. E eu entendo o lado dela, porque é doloroso esse processo. O acesso à informação que temos hoje por conta da internet ao mesmo tempo que foi bom também foi ruim, porque isso deixou mais escancarada a desigualdade que a gente vive, tanto na aldeia quanto na cidade. Tanto que o suicídio entre indígenas é muito mais comum entre jovens, enquanto na população não-indígena é mais comum entre pessoas mais velhas.”

No Brasil, existem em torno de 305 etnias indígenas, que falam 274 línguas próprias, segundo o último censo do Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE), de 2010. Cerca de 60% dessa população vive voluntariamente em suas aldeias, em relação direta com os recursos ambientais. Como guardiões da floresta, garantem a preservação da biodiversidade por meio de reflorestamentos e agroecologia, por exemplo. A outra porcentagem de nativos se encontra em contexto urbano, muitas vezes sobrevivendo em condições precárias.

Arapuá Tarairiú é educador popular e músico de rua, tocador de viola sertaneja. Do interior do estado do Rio Grande do Norte, a família do Tarairiú migrou para a capital Natal em busca de uma vida melhor.

“A arte de rua, para mim, é também uma possibilidade de dialogar com meus possíveis parentes, pessoas como eu — da classe trabalhadora, morador de periferia de grandes capitais —, que cresceram ao redor de colônias europeias que foram construídas nesse território, a metade delas há milhares de anos. E, nós, hoje, ficamos em posição de trabalhador braçal, cedendo nossa força de trabalho e nossas energias para isso.”

O jovem de 28 anos também nasceu e cresceu em ambiente urbano, longe das tradições de seu povo. Há cinco anos, veio o incômodo por questões identitárias: Arapuá olhava no espelho e não se reconhecia em nenhuma das aparências estéticas da televisão.

Filho de músico e empregada doméstica, Arapuá começou a pressionar os pais por informações sobre a região onde viveram e os costumes que praticavam. Além disso, o Tarairiú mergulhou nos estudos descoloniais — como ele mesmo chama — sobre a organização social dos povos tradicionais do Nordeste antes da invasão europeia.

Em contato com a diversidade étnica de seu estado, Arapuá se envolveu com o movimento indígena e passou a reivindicar a identidade Tarairiú, povo de organização matriarcal falante de Brobó, língua que, junto ao Guarani, o jovem estuda e divulga em escolas de Natal. Para ele, esse movimento representa um reencontro com a ancestralidade, dicotomia do povo brasileiro: tão profunda, mas tão desconhecida.

“Ser alienado é acreditar que é alienígena dentro da própria terra”, reforça Arapuá sobre grande parte da população negar ou desconhecer suas raízes indígenas. Segundo ele, esse distanciamento foi construído propositalmente para perpetuar a dominação europeia e impedir que as pessoas se reconheçam como nativos. O jovem completa que “a pureza étnica é um delírio”.

Para Arapuá, a estratégia utilizada foi apagar da história o protagonismo dos povos originários e criar uma imagem frágil que, no cinema, chega a ser apresentada com dublagens de índios gaguejando ou falando de maneira estranha.

“A mídia tem um papel muito importante nisso, que é o que nos mantém nesse estado letárgico, quase que vegetal, indo atrás de propaganda. Mas, antes disso, tem uma instituição que contribui muito pesadamente para essa invisibilização, que é a escola ocidental, a escola do Estado. É uma invisibilização porque não conseguiram nos extinguir, como se é contado. A gente é criado e educado nesse sistema, é como se nós chegássemos no jogo sem saber de que time somos e nem qual foi o último movimento dado no tabuleiro.”

Antes da Constituição Federal de 1988, os povos originários do Brasil não eram tratados como cidadãos, sendo privados de direitos e deveres. No entanto, os direitos territoriais e a luta do movimento indígena vêm muito antes disso. A perspectiva de tutela e integração tem sido retomada pelo presidente da República, Jair Bolsonaro (PSL), comenta Laís Zinha.

“Agora que ele retirou da Funai [Fundação Nacional do Índio] o processo de demarcação, e colocou para o agronegócio, é uma política escancarada de não só perpetuar o genocídio, mas de aumentar. Tanto as falas dele como de querer nos integrar na sociedade, como se a gente fosse alheio a ela e um atraso para o Brasil, sendo que, se não fossem as nossas terras, não ia ter ar para mais ninguém no país.”

Os povos indígenas defendem a campanha “O Brasil foi invadido, não foi descoberto. Nossa história não começa em 1988”. Os nativos lutam para que suas terras tradicionais sejam demarcadas, seguindo os critérios garantidos na Constituição — que não incluem qualquer tipo de “marco temporal”, como defendem os ruralistas.

“É uma questão muito complicada porque esses políticos, essas pessoas que são ignorantes, só fomentam discursos capitalistas, com interesses que, na verdade, são só especulações imobiliárias e que não tem nada a ver com o real existir do ser humano e com respeito ao próximo. É só no sentido de incitar o ódio mesmo”, analisa Kaê Guajajara, da Aldeia Maracanã, no Rio de Janeiro.

Aos 25 anos, a artista, ativista e mãe conta que seu envolvimento com a causa indígena começou no berço. Nascida na Aldeia Mirinzal, no Maranhão, Kaê se fixou no Complexo da Maré (RJ) — onde hoje mora — aos 10 anos de idade. Antes mesmo de Kaê ser gestada, a mãe da jovem transitava entre Maranhão e Rio de Janeiro, onde trabalhava em casas de família para levar dinheiro de volta à aldeia, que enfrentava escassez de recursos.

A Guajajara conheceu a Aldeia Maracanã em 2014 e está sempre na trincheira de luta junto aos seus parentes. Localizada na zona norte da cidade do Rio de Janeiro, a aldeia urbana foi erguida por indígenas de diferentes etnias, em 2006, no espaço onde era abrigado o antigo Museu do Índio.

O terreno é alvo de uma disputa entre o governo estadual e os povos originários, evidenciada com uma desocupação violenta que aconteceu em 2013 a fim de derrubar o prédio para construção do Complexo do Maracanã, que receberia partidas da Copa do Mundo de 2014. Os indígenas permanecem no local e aguardam o resultado de um processo judicial para conseguir a posse definitiva do terreno.

“Na aldeia, sempre foi clara a questão da luta pelo território e, muito mais por ser jovem porque a gente está sendo preparado, nós somos as futuras lideranças. E é isso que falta na cidade: um território demarcado para que a gente possa exercer tanto nossa cultura como exercitar nossa língua também.”

Kaê, que compõe e canta músicas ativistas indígenas, destaca que, no mandato de Bolsonaro, a resistência terá de se ampliar em vivências e tons. “Está difícil e eu acho que vai ficar muito mais. Mas, o que vai fortalecer mesmo é a gente internamente, procurando se afirmar mais ainda e querendo muito mais agora a demarcação da terra, porque só assim ‘a gente vai estar protegido’. Nem na própria terra demarcada nós temos paz, porque a guerra acontece ali mesmo, tanto dentro das aldeias quanto fora delas.”

Além da demarcação da terra, os nativos reivindicam a necessidade de uma universidade indígena na Aldeia Maracanã.

“Por exemplo, um indígena que não sabe falar português, como que ele pode adentrar a faculdade, que é de branco e que vai lidar com educações voltadas para a sociedade ocidental? E como fazer com que nós sejamos protagonistas da nossa própria cultura, do nosso próprio ensinamento? E essa universidade indígena, diferente de um centro cultural de referência indígena, é um espaço que vai abrir demanda para nós mesmos podermos ensinar e fazer essa troca de saberes aberta na sociedade, dentro da cidade. Isso até inspiraria outros parentes, outros indígenas, a estarem também estudando e se fortalecendo, seja fora ou dentro da aldeia.”

ETNOMÍDIA INDÍGENA: ARTE, CULTURA E PROTAGONISMO

“Olá! Meu nome é Cristian Wariu Tseremey’wa, sou indígena Xavante com ascendência Guarani Nhandewa, nativo originário dessa imensa terra chamada Brasil”, é como se apresenta o youtuber de 20 anos, criador do mais popular canal de indígenas, o “Wariu”, nome em homenagem ao seu bisavô.

Cristian nasceu na pequena cidade de Campinápolis, no Mato Grosso, próximo à Terra Indígena Parabubure. Ele viveu a infância e, principalmente, a adolescência entre os rituais xavantes e a escola, onde sofreu discriminação por ser indígena.

O jovem tentava responder às agressões explicando aos colegas aspectos da cultura Xavante como, por exemplo, um dos rituais mais importantes: a furação de orelha. Aos poucos, ele percebeu que a informação era a melhor arma contra o preconceito.

“Quando eu estava no tempo de escola, muitas pessoas tinham medo de mim, porque tinham histórias sobre os Xavante de que era um povo bravo, canibal, muito violento. Isso já estava inserido dentro da sociedade e as crianças tinham medo de interagir comigo por conta disso.”

Desde o Ensino Médio, Cristian nutria a vontade de criar um canal no YouTube sobre questões indígenas contemporâneas, mas o pouco orçamento e a falta de equipamentos colocou o projeto na gaveta por muito tempo. O pontapé da ideia só foi possível em 2017, quando o jovem Xavante foi um dos selecionados em um edital do extinto Ministério da Cultura, que premiava canais que tivessem o intuito de produzir conteúdo cultural para a internet de forma gratuita.

Hoje, “Wariu” conta com 11 vídeos publicados e mais de 15 mil inscritos. No primeiro vídeo do canal, Cristian fala sobre as maiores dúvidas e mentiras que contam sobres os povos indígenas. “Não aguento mais me perguntarem se ando pelado em casa ou na aldeia”, confessa no início do vídeo. “Não, não ando pelado em casa. Mas, na aldeia, vai depender da etnia, porque índio não é um povo só”, esclarece.

Cristian mora em Brasília (DF) por conta dos estudos. Aprovado em um vestibular indígena, o jovem cursa Comunicação Organizacional na Universidade de Brasília (UnB) e pretende ampliar suas mídias de atuaçãodando voz para que outros nativos também contem suas histórias. Sair de casa em busca de capacitação tem, muitas vezes, um objetivo maior: reunir conhecimento e voltar para ajudar os parentes.

“Os povos indígenas veem a tecnologia e, principalmente, a tecnologia da informação como algo muito propenso a nos ajudar a quebrar esses estereótipos, coisas que, muitas vezes, eram faladas sobre a gente sem nosso conhecimento. Com o tempo atual, de comunicação rápida, nós temos muito a ideia de mostrar o que realmente é. Ser indígena hoje, como eu comento em vários vídeos do canal, não está atrelado a uma cara de ser indígena, mas ao sentimento, pertencimento e, ao que eu costumo dizer também, a essência de ser indígena.”

Rock, forró, MPB, rap, é tudo coisa de índio. A produção artística como ato de resistência e informação é um dos compromissos da primeira banda de heavy metal a cantar na língua indígena brasileira mais conhecida, o Tupi-Guarani. A Arandu Arakuaa também possui letras nos idiomas indígenas Xerente e Xavante, além de uma música em português, inspiradas nas lendas, ritos e lutas dos povos indígenas do Brasil.A tonalidade poética e cultural é reforçada pela sonoridade de instrumentos indígenas, como o chocalho de pé, o maracá, a flauta e o apito. O pacote é singular não só no metal, mas uma raridade na música brasileira como um todo.

A banda Arandu Arakuaa (“saber dos ciclos dos céus” ou “sabedoria do cosmos” em Tupi-Guarani) surgiu em 2008, em Brasília (DF), quando Zândhio Huku começou a compor músicas em Tupi Antigo. O fundador chegou a fazer parte de algumas bandas na capital federal após deixar sua cidade de origem, Rio Sono (TO), mas saiu de todas porque não conseguiu incluir a temática indígena em nenhuma delas.

“Eu sempre tive esse engajamento político, então foi um processo natural e, como eu já vinha da cena do rock, do heavy metal, sempre tentava, em outros projetos, colocar essa questão da musicalidade brasileira, de todas as influências musicais que nós temos, do Norte, Nordeste… A própria história da Arandu Arakuaa tem muito a ver com o que está acontecendo com a questão indígena.”

Em Tocantins, Zândhio morava próximo dos territórios dos Xerentes e Krahô, onde teve contato com a música indígena e com ritmos tradicionais brasileiros, como a catira, o baião e a vaquejada. Com ascendência indígena e relação estreita com o cotidiano dos índios, ele adquiriu costumes — que leva consigo até hoje —, como a medicina baseada nas ervas.

Nos videoclipes da Arandu Arakuaa, a referência à floresta é constante e chama a atenção para o cuidado com a natureza. A banda chegou a ser citada como exemplo de resistência em ecologia em uma tese de doutorado em Educação da Universidade Estadual de Campinas (Unicamp).

A banda também foge do padrão cultural dos metaleiros de cantar em língua inglesa. Zândhio conta que essa é uma maneira de atingir um público que, em teoria, não teria a oportunidade de conhecer a cultura indígena no espaço do rock. Os três discos da banda contam com influências de death e thrash, os estilos mais pesados do metal. Ele também cita Metallica, Black Sabbath, Nação Zumbi e Alceu Valença como exemplos de influências.

Zândhio, que é vocalista e guitarrista no quinteto, utiliza uma guitarra-viola, instrumento idealizado pelo próprio músico, e que realça ainda mais a brasilidade no som da Arandu Arakuaa. No corpo do também educador, as pinturas remetem ao Clã Wahirê, da etnia Akwẽ Xerente, enquanto no rosto, os desenhos são inspirados nos Karajá de Mato Grosso e Tocantins. Para os povos nativos, a arte, mais do que manifestações culturais, é a expressão de um modo de vida.

O objetivo da Arandu Arakuaa é se aproximar cada vez mais do meio indígena, especialmente em um contexto político de acirramento. Zândhio afirma que o posicionamento político-ideológico da banda sempre foi muito claro, e o palco é o espaço de materialização da luta que abraçam.

“Com esse momento político, hoje está tendo muito retorno. O público está conhecendo a banda por conta disso e as pessoas do movimento indígena estão mais interessadas em nos incluir no contexto e convidar para participar de eventos.”

YBY Festival de Música Indígena é um dos eventos que contribuem na visibilidade nativa. Uma iniciativa da Rádio Yandê, a maior rádio indígena do Brasil, o festival político e cultural acontece em novembro deste ano, na cidade de São Paulo. Para celebrar a raiz indígena, o evento contará com atrações nacionais e internacionais, além de desfile de moda autoral e releituras da culinária tradicional indígena. Um dos nomes confirmados é a banda Arandu Arakuaa.

FICHA TÉCNICA:

Coordenação de Jornalismo: Daniel Giovanaz e Nina Fideles | Coordenação de Multimídia: José Bruno Lima | Texto: Emilly Dulce | Edição: Aline Carrijo | Artes: Fernando Badharó | Fotos: Arquivo Pessoal dos Entrevistados

Fuente: Brasil de Fato