Panamá. Nuevo gobernante, encrucijadas y retos [Audio]

El próximo 1 de julio tomará posesión el nuevo Presidente de la República, José Raúl Mulino, miembro del Partido político Realizando Metas, cuyo líder fundador de dicho partido es el ex Presidente Ricardo Martinelli. Desde los movimientos sociales, populares, ambientalistas y ecologistas no es alentador la llegada de Mulino a la Presidencia. Su pasado vinculado a la gestión del ex mandatario Martinelli, como Ministro de Seguridad, habla por sí solo.

Durante las protestas en julio de 2010, contra la llamada “Ley Chorizo”, en la provincia de Bocas del Toro, se dieron fuertes represiones por parte de los estamentos de seguridad contra los indígenas, dejando 2 muertos y cientos de heridos, muchos con lesiones oculares de por vida. Por otro lado, es preocupante las declaraciones emitidas por Mulino respecto a la mina, que la misma se abre para cerrarla. Situación que sería violatoria al fallo de inconstitucionalidad del 27 de noviembre de 2023 y a la Ley 407 del 3 de noviembre de 2023 que estableció una moratoria indefinida en el país.

De igual manera, es posible que ocurran más actos de corrupción, represión contra el pueblo, escuchas telefónicas y persecución al movimiento social y sindical.

Declaraciones de Kevin Sánchez Saavedra, antropólogo, profesor de la Universidad de Panamá

Por:  Dania Betzy Batista Guevara. Radio Temblor Internacional

 

Fuente: Radio Temblor

‘Todas as formas de vida importam’: Grito dos Excluídos completa 30 anos de luta no Brasil

Com o lema “Todas as formas de vida importam. Mas, quem se importa?”, mobilização traz o tom crítico ao sistema econômico vigente, que, segundo os integrantes, é o responsável por crises ambientais que afetam principalmente os mais vulneráveis

Jean Silva – Brasil de Fato MG

Em 2024, o Grito dos Excluídos e Excluídas completa trinta anos. Com três décadas de história e resistência a partir de manifestações populares carregadas de simbolismo, a mobilização já tem debatido, para esse ano, as ações e objetivos que serão estabelecidos para promover a conscientização e a luta por justiça social e climática nos territórios brasileiros.

O lema de 2024 é “Todas as formas de vida importam. Mas, quem se importa?”, com tom crítico ao sistema econômico vigente, que, segundo os integrantes, é o responsável por crises ambientais que afetam principalmente os mais vulneráveis.

“O Papa Francisco tem sido um grande militante nesse aspecto, chamando a atenção da sociedade e das lideranças mundiais para a questão climática e do meio ambiente. Porém, na prática, vemos o interesse privado e capitalista prevalecer. Seja os grandes investidores ou os grandes empreendimentos, nem sempre favorecem a preservação da vida”, avalia Jair Gomes, membro da Comissão Organizadora do Grito dos Excluídos e Excluídas de Belo Horizonte.

Organização

No dia 18 de junho, foi realizada a primeira reunião anual para debater os planos futuros da próxima marcha do Grito dos Excluídos e Excluídas na Região Metropolitana de Belo Horizonte (RMBH).

“A primeira reunião serviu para criar as comissões de trabalho: comunicação, infraestrutura, programação, metodologia e mística. Essas comissões irão definir os temas a serem abordados. Marcamos para julho a nossa próxima reunião para dar sequência a essas questões”, explica Jair.

No próximo encontro, também serão debatidos os temas que vão pautar o tradicional seminário de preparação para a marcha, que acontece tradicionalmente no dia 7 de setembro.

A segunda reunião acontece no dia 3 de julho, às 19h, no Espaço Franciscano, em Belo Horizonte, localizado na Amazonas, 341 – 3° andar. Já o seminário acontece no dia 10 de agosto, na Igreja Nossa Senhora da Conceição, localizada na Rua Além Paraíba, 152, no bairro Lagoinha, na capital mineira.

História

O primeiro Grito dos Excluídos e Excluídas foi realizado em 7 de setembro de 1995, tendo como lema “A vida em primeiro lugar”, e aconteceu em 170 localidades. Em Aparecida, São Paulo, aconteceu junto à Romaria dos Trabalhadores e Trabalhadoras, parceria que continua até hoje.

Em 1993, em Montes Claros (MG), já havia acontecido o “Clamor dos Sem Teto”, encontro posteriormente identificado como precursor do Grito dos Excluídos. A mobilização ocorreu após visitas às ocupações urbanas durante a Campanha da Fraternidade daquele ano.

O  tema era “Onde Moras?” e, como tudo ocorreu próximo ao 7 de setembro, foi realizada uma parada cívica durante o desfile oficial. As famílias organizadas, os jovens e todos os simpatizantes àquela causa tomaram as ruas, com cartazes que manifestavam a indignação com a situação dos moradores das favelas de Montes Claros.

A partir de 1996, o Grito dos Excluídos e Excluídas foi assumido pela Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB), que o aprovou em sua Assembleia Geral como parte do Projeto Rumo ao Novo Milênio (PRNM).

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

DIÁLOGOS ECOLOGISTAS 2024: Las otras economías criminales

Libre comercio, endeudamiento y economía verde

El Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, Acción Ecológica y la red Jubileo Sur/Américas, junto con el Área de Ambiente y Sustentabilidad de la UASB, la Universidad Politécnica Salesiana y la Fundación Rosa Luxemburgo, invitan a participar en los Diálogos Ecologistas “LAS OTRAS ECONOMÍAS CRIMINALES: el endeudamiento, el libre comercio y la economía verde”.

Con ellos, queremos aportar a la reflexión sobre estas otras formas de violencia estructural presentes en nuestro país y la región. Los condicionamientos impuestos por el FMI y el Banco Mundial, las falacias del libre comercio y los mecanismos de la economía verde, constituyen delitos contra los derechos humanos, colectivos, ambientales y de la naturaleza. Están en la base de la grave crisis civilizatoria que afecta a la humanidad y al planeta. Sin embargo, se insiste en ocultar los impactos de estos instrumentos del poder corporativo y ampliar su aplicación.

PROGRAMA GENERAL

Normalistas reprochan que Caso Ayotzinapa no sea prioridad para nueva administración

Ciudad de México | Desinformémonos. Normalistas de Ayotzinapa reprocharon que el caso de sus 43 compañeros desaparecidos desde 2014 no se encuentre entre los 100 puntos del programa de trabajo de la presidenta electa Claudia Sheinbaum y que procurar justicia no sea una prioridad para la próxima administración.

En una protesta en el Antimonumento de los 43 en Guerrero, los normalistas exigieron a Sheinbaum que le dé continuidad a las investigaciones, pues en este sexenio no se cumplió la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador de procurar justicia en el caso y, por el contrario, “el gobierno protege a los que tuvieron que ver con la desaparición”.

Los estudiantes acusaron que a pesar de que ya se sostuvo una reunión entre padres y madres de los 43 y AMLO, el informe oficial sobre los avances de las investigaciones “sigue siendo el mismo” y aún no se entregan los folios pendientes a manos del ejército que contienen información sobre el paradero de los estudiantes.

“Al principio de su gobierno tuvo avances en las primeras investigaciones, hasta que llegó a toparse con el ejército mexicano”, señalaron los normalistas este martes en Guerrero, un día antes de que se cumplieran 117 meses de la desaparición de sus compañeros.

Durante el acto, los normalistas también criticaron que la próxima administración profundizará la militarización del país a través de la Guardia Nacional, y que los militares y actores políticos involucrados en el caso seguirán sus procesos en libertad.

Como cada mes, los normalistas de Ayotzinapa marcharán junto a los padres y madres de los 43 en la Ciudad de México rumbo al Zócalo capitalino para exigir al gobierno federal que cese la protección al ejército y cumpla con su compromiso de resolver la desaparición de los estudiantes en Iguala, Guerrero.

 

Fuente: Desinformemonos

Impactos ambientales y ecológicos de la crisis política en el Perú

Por Rodrigo Arce Rojas

25 de junio, 2023.- Cuando una crisis se hace sistémica, y cada vez con sentido de irreversibilidad, entonces la palabra más exacta es colapso. Asistimos a un doloroso proceso de devaluación y degradación de la democracia pero no quisiéramos caer en el pesimismo o derrotismo sino reconocer y sentir que siempre quedan las esperanzas que desde el calor de la indignación popular, y el sentipensamiento, pueda haber lugar para que emerja un sentido profundo de cambio y se pueda revertir esta situación que nos agobia y nos lacera cada día.

Aprovechándose de los mecanismos de la democracia los que ejercitan el poder se han propuesto sistemáticamente debilitar la propia democracia ya sea mediante un ataque frontal al equilibrio de poderes y al bien común para hacer primar los intereses personales o de grupos económicos. Otra manera de contribuir a la crisis es la complicidad de los que debiendo cuidar el bien común callan o dejan pasar los atropellos nuestros de cada día. Qué triste que se agasaje la ilegalidad, la corrupción y se busque impunidad a toda costa (en general a todo país).

Lo peor de todo es que todo esto lo hacen usando alegremente los conceptos de desarrollo, progreso, paz, justicia, sostenibilidad vaciándolos de contenido. Se burlan impunemente de las y los ciudadanos, del lenguaje y del sentido común. Cuando en el fondo solo vemos intereses mezquinos, venganza, complicidad. El mensaje claro y sin disimulos es “Dejar hacer dejar pasar para que juntos y revueltos podamos seguir medrando”.

Hasta da vergüenza ajena cuando se trata de defender lo indefendible, sin importarles un ápice (el lenguaje coloquial peruano es más florido) a las vidas que terminan afectando, negándoles futuro, esperanzas. Encima hacen todos los artilugios posibles para tratar de quedarse o volver para hacer más de lo mismo. Si los que ejerciendo en la práctica el poder han pisoteados las leyes, las instituciones y los sueños de transformación no esperemos que cuando vuelvan harán las cosas distintas. Así son y nada los hará cambiar. Para que el soberano tome nota y que con sentipensamiento pueda impedir que la crisis continúe. Esta perversión al alma nacional tiene que detenerse, nos merecemos un destino mejor, aquel que soñaron nuestros antepasados, nuestros padres y madres, y que vemos que cada día se evapora más y más.

Pero esta crisis no solo afecta a las personas, al bienestar humano. También afecta los ecosistemas, al bienestar de los otros-que-humanos, que son los seres vivos y considerados vivos por las cosmovisiones de nuestros pueblos.

Toda esta crisis repercute negativamente pues la mezquindad de la primacía de los intereses económicos, la voracidad por el lucro desmedido y grosero, la corrupción institucionalizada, la convivencia con la ilegalidad, implican más crisis climática, exterminio de la biodiversidad, deforestación, tala ilegal, contaminación física, química, biológica, del aire, del agua, de los suelos, de la diversidad biológica, de la ecología urbana, de la salud de las personas. Es decir de toda la Pachamama, Gaia o Biosfera.

En realidad hablar de impactos ambientales o de impactos es una manera de decirlo, pero nada de lo que existe en la realidad es una isla, nos encontramos en un planeta en que están presentes una diversidad de sistemas y todos estos sistemas están profundamente interrelacionados. El daño a la democracia es en el fondo el daño a la gente y los ecosistemas, en zonas rurales, en zonas urbanas y en zonas rurbanas (rurales+urbanas).

Por ejemplo la deforestación no solo tiene que ver con áreas alejadas, física y afectivamente de la ciudad. La deforestación, a partir de los ciclos hidrológicos, tiene que ver directamente con el agua que consumimos en las ciudades. No hay separación posible pues estamos en el ecosistema global que es el planeta tierra. La falta de agua o el agua contaminada nos está negando bienestar. La permisividad del uso abusivo de agroquímicos nos está contaminando a todos. Los materiales particulados en el aire que se nos introducen en los pulmones, producto del transporte y las industrias,  nos está matando en las ciudades, caseríos y villorrios. Los microplásticos que se encuentran ahora en todas partes, incluyendo mares, nubes y en la propia vida de nuestras especies compañeras.

Los que despistadamente (o interesadamente) hablan de desarrollo, de crecimiento económico, sin tomar en cuenta la complejidad de esta realidad, simplemente están contribuyendo a la crisis civilizatoria, a la crisis ambiental y ecológica, es decir en nuestras propias posibilidades de una vida digna, tanto del nuestro como de nuestros hermanos y hermanas de la trama de la vida. ¿Con qué decoro podrán decir a sus hijas e hijos que hicieron lo mejor posible para una vida plena y con decencia?

 

Fuente: Servindi

Artigo: G20, a nova face do capitalismo global

“Apesar das boas intenções da diplomacia lulista, é improvável que neste fórum sejam encontradas soluções para os temas elencados como prioritários – combate a fome, desenvolvimento sustentável e reforma da governança global”, analisa o historiador Miguel Borba de Sá, em artigo sobre os significados do Grupo das 20 maiores economias mundiais

Foto: Divulgação/Prefeitura Rio de Janeiro

Por Miguel Borba de Sá* – Opera Mundi

Em 2024, os encontros do G20 acontecem no Brasil. Em março último, os chanceleres das vinte maiores economias do mundo reuniram-se no Rio de Janeiro, ao passo que os dirigentes de Bancos Centrais ou Ministérios da Fazenda realizaram a sua reunião em São Paulo. Foram, ambos, momentos preparatórios para a cúpula de chefes de Estado que acontecerá em novembro na capital fluminense. Mas qual é o verdadeiro significado do G20?  

Há quem se entusiasme com a projeção internacional que o Brasil pode adquirir ao sediar o encontro deste ano. Projeção não apenas para o país, pois até mesmo a prefeitura carioca aproveitou para consolidar a imagem de ‘cidade global’[¹] diante deste outro Mega-Evento na cidade, tendo espalhado vasta publicidade pelo município com os dizeres: Rio – capital do G20.[²] No entanto, a realidade é bem mais crua. Apesar das boas intenções da diplomacia lulista, é improvável que neste fórum sejam encontradas soluções para os temas elencados como prioritários pelo Brasil: (1) combate a fome, pobreza e desigualdade; (2) desenvolvimento sustentável; e (3) – o menos plausível de todos – reforma da governança global.

O G20 surgiu como uma resposta desesperada das elites capitalistas globais perante a crise financeira iniciada em 2008 e 2009, quando o tradicional clube dos países mais ricos do mundo – o chamado G7 – não possuía mais condições de restaurar sozinho a liquidez da economia global. A crise havia sido desencadeada pela especulação desenfreada com títulos podres nos Estados Unidos, conhecidos como subprimes, que produzira uma ‘bolha’ no setor imobiliário-hipotecário norte-americano. Quando a bolha explodiu, os efeitos se alastraram por outras economias capitalistas, tornando necessária a coordenação das respostas de diversos países. O objetivo era claro: transferir as dívidas privadas (especialmente dos bancos) para os cofres públicos, o que acabou por gerar crises de endividamento estatal em toda a parte nos anos seguintes.

Qualquer menção ao G20 previamente à crise de 2008-2009 é, portanto, anacrônica, senão enganosa. O fato da sigla “G20” já ter sido cunhada antes não significa nada, pois sua razão de existir, tal como o conhecemos hoje, somente surgiu no bojo daquela crise financeira. Afinal, na reunião da Organização Mundial do Comércio em Cancún, no ano de 2003, também fundou-se um “G20 Comercial”, cuja função era totalmente distinta, ou até mesmo oposta: enquanto no âmbito mercantil aquele G20 operou como uma frente comum dos países ‘emergentes’ contra os países ricos, no atual “G20 Financeiro” as economias emergentes simplesmente significam um alargamento do número de países que farão aportes (públicos) para que o capitalismo global siga em frente, apesar das contradições e crises que gera.

Antes de 2008-2009, não se falava a sério em G20 pois quem dava as cartas na governança da globalização capitalista eram fóruns do tipo a Comissão Trilateral[3] e, depois, o G7 – que ocasionalmente tornava-se G8, ao se incluir a Rússia por razões extraeconômicas (militares). Ninguém contestava abertamente a primazia ocidental (e de seus vassalos, como o Japão) até que o próprio ocidente precisou pedir ajuda. Foram os altos funcionários do governo estadunidense que escolheram, um por um, os membros daquilo que seria o G20.[4]

Não se trata de um fórum democrático, portanto, nem com uma legitimidade conquistada na prática. Seu maior sucesso, até hoje, foi manter um sistema injusto de pé: salvou bancos e grandes empresas multinacionais ao custo do empobrecimento massivo de milhões de pessoas – mas o fez de ‘forma coordenada’, sendo esta a grande função do G20: evitar descompassos que ponham em risco o sistema financeiro global.

Hoje, o que o G20 tem para oferecer não mudou substancialmente. Nos encontros prévios da semana passada sequer houve declaração final conjunta devido a impasses geopolíticos, nomeadamente a Guerra na Ucrânia e o massacre israelense em Gaza. Em termos de governança política, portanto, o G20 serve para pouca coisa. Mas no que se refere ao empenho comum em salvar o capitalismo de si próprio mediante novas rodadas de endividamento público, expropriação de direitos dos trabalhadores e consagração dos privilégios econômicos dos super-ricos, nisto sim, o G20 segue sendo o fórum mais adequado. 

Por isso, há pouco – ou nada – a celebrar com a realização deste encontro no Brasil em 2024. O lugar escolhido para receber os dirigentes globais no Rio de Janeiro, a Marina da Glória, é mais um local de espetáculos privados que se apoderou de um espaço público, algo bem ilustrativo do caráter de Mega Evento que o G20 possui. Os cariocas sabem bem os custos sociais que o ciclo de Mega Eventos da última década os legou: remoções em massa de comunidades pobres; destruição de aparelhos e espaços públicos de lazer; gentrificação da cidade; encarecimento generalizado de produtos básicos, transportes e aluguéis; precarização laboral; práticas autoritárias de ‘limpeza social’ das áreas nobres e do centro da cidade, com ataques brutais ao comércio ambulante e pessoas em situação de rua. Enfim, a conhecida lógica da cidade-mercadoria que foi imposta ao Rio de Janeiro ‘global’.

O G20 da Marina da Glória promete ser mais um evento desta sociedade do espetáculo, na qual vale tudo para manter os lucros em alta, não obstante os custos sociais engendrados. Não podemos nos enganar nem por um segundo quanto ao caráter imperialista e subimperialista deste fórum. Assim como no território onde será realizado o encontro deste ano, em escala mundial o G20 também possui apenas uma única função: ser a nova face do capitalismo neoliberal globalizado. 

Quem desejar celebrar, é livre para fazê-lo. Só não é recomendável se enganar: é impossível ser anti-imperialista, anticapitalista ou decolonial e, ao mesmo tempo, festejar o G20. Seria mais coerente enfrentá-lo e denunciá-lo, como aliás já fazem há muitos anos uma série de movimentos sociais, partidos de esquerda, sindicatos e entidades de luta da sociedade civil organizada mundo afora. Se o capitalismo neoliberal não mudou, por que nós haveríamos de mudar justo na hora de lutar contra ele?

(*) Miguel Borba de Sá é historiador pela UFRJ, doutor em Relações Internacionais pela PUC-RIO e Mestre em Ideologia e Análise de Discurso pela Universidade de Essex.

Notas: 
[1]  Para mais sobre o conceito de ‘cidade global’ e sua relação com o neoliberalismo, ver: Sassen, S. (1991) The Global City: New York, London, Tokyo. New Jersey: Princeton University Press.
[2]  Sobre o conceito de ‘Mega Evento’ e seus impactos, conferir o material do Instituto PACS intitulado: Mega Eventos e Mega Empreendimentos no Rio de Janeiro: a luta por justiça econômica, social e ambiental. Disponível em: https://biblioteca.pacs.org.br/publicacao/megaeventos-e-megaempreendimentos-no-rj/
[3]  Sobre a Comissão Trilateral a governança capitalista no início da chamada globalização, ver a excelente coletânea organizada por Hugo Assman, Theotônio dos Santos e Noam Chomsky (1990): Trilateral: a nova fase do capitalismo mundial. Petrópolis: Ed. Vozes.
[4]  Sobre a escolha dos membros do G20, ver o artigo de Robert Wade (2009) “From Global Imbalances to Global Reorganisations”. Cambridge Journal of Economics, vol. 33, n. 4 (pp.539-562). Disponível em: https://academic.oup.com/cje/article/33/4/539/1734394?login=false

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil