A 11 a años de la llegada de las tropas, balance en términos: Sociales, Políticos, Económicos, Culturales, Religiosos

Antecedentes de la llegada de las tropas de la MINUSTAH

Las tropas de la MINUSTAH llegan a Haití el 1ro de junio del 2004. Hay que subrayar que las Naciones Unidas mantienen de manera casi constante, desde 1992, misiones en Haití que pretenden ayudar a resolver la crisis política.

Empezando con la MINUHA (1992 – 1995), la MANUH, la MITNUH y la MIPONUH

La llegada de las tropas interviene después del fin del mandato de una ocupación militar de un Fuerza llamada FMI (Fuerza Multilateral Interim) que ocupó nuestro país de febrero del 2004 hasta mayo 2004 compuesta por fuerzas de los ejércitos de Francia, Canadá, Chile, Estados Unidos.

La llegada de estas tropas coincide con la formación en Estados Unidos de una oficina creada por el Gobierno de Georges Bush para trabajar sobre los “Estados Fallidos” y preparar una intervención militar de “re-engineering”de estas sociedades. Esta oficina fabricó una lista de 25 países incluyendo Bolivia. Por supuesto esta estigmatización de “Estado fallido” no está utilizada en una perspectiva histórico que en el caso de Haití sería muy fácil ilustrar todo el proceso destructivo de la economía y de las instituciones; conducido por las medidas de ajuste de las políticas neoliberales.

Para ilustrar esto podemos señalar que Haití gozaba de la autosuficiencia en cereales hasta el año 1972 cuando en la actualidad (2015) importamos 82% del arroz consumido anualmente del mercado de Estados Unidos.

En 2013 se organizó un proceso que prefigura los golpes suaves con la instrumentalización de un movimiento de masas y la introducción de operaciones militares. Hay que señalar que esta intervención se sitúa en un contexto geopolítico especifico con la inversión masiva de tropas estadunidenses en medio oriente, la necesidad para el imperialismo de contrarrestar la influencia de la revolución cubana y de la revolución bolivariana en la cuenca del Caribe y las ambiciones del gobierno de Brasil de entrar como miembro permanente del Concejo de seguridad de Naciones Unidas.

Haití, con la MINUSTAH, se convierte en un laboratorio para experimentar nuevas modalidades de ocupación militar que se esconden detrás de una supuesta cooperación sur – sur.

A 11 a años de la llegada de las tropas, balance en términos: Sociales, Políticos, Económicos, Culturales, Religiosos.

Nosotros movimientos sociales y populares haitianos hacemos un balance totalmente negativo de la presencia de estas tropas de ocupación. Los objetivos postulados por las numerosas resoluciones del Concejo de seguridad de naciones Unidas que cada año pueden resumirse en estos elementos:

a) Restablecer la estabilidad y la seguridad ciudadana

b) Reforzar el Estado de Derecho a través la realización de elecciones democráticas y reformas del sistema judicial y el fortalecimiento de la Policía nacional

c) Vigilar, promover, defender los derechos humanos

d) Relanzar la economía

e) Vigilar la frontera con la República Dominicana

Seguramente la presencia de la MINUSTAH profundizó la dependencia del país, desde el punto de vista de los intereses estratégicos de largo plazo del pueblo Haitiano estos objetivos fracasaron rotundamente. Examinamos estos objetivos en relación a la realidad de la sociedad Haitiana durante estos 11 años:

a) La cuestión de la inseguridad ciudadana no ha progresado de manera positiva en 11 años. Hay que señalar que lo indicadores utilizados para medir la “inseguridad” demuestran que este problema es mucho menos grave en Haití en comparación a la mayoría de los países del Caribe o de América Central.

Los homicidios por balas son 2 o 3 veces más altos en Santo Domingo que en Puerto Príncipe y la cantidad de secuestros es mayor en Port of Spain. Ninguna comparación con la tragedia de las “maras” en varias ciudades de Centro América, responsables de decenas de asesinatos diariamente.

Es necesario subrayar que la inseguridad ciudadana que existe en Haití con más fuerza a partir de los años 87 es una respuesta del sistema al auge del movimiento democrático popular que logró el derrocamiento de la dictadura duvalierista de 29 años y construyó nuevas fuerzas políticas y sociales que modificaron las relaciones de poder en el escenario político. Una respuesta parecida al fenómeno de los escuadrones de la muerte en la región.

Durante estos 11 años la inseguridad, según las cifras del Comité Justicia y paz y de las organizaciones de defensa de derechos humanos, es un fenómeno cíclico con altibajos pero no se ha evidenciado una tendencia clara a la reducción. Se puede notar también que durante estos 11 años surgieron algunas formas de inseguridad que no existían en el país anteriormente como es la industria de los secuestros.

Los analistas opinan que la inseguridad está relacionada con la existencia masiva de armas no registradas, con la polarización social y el tráfico de drogas. Las tropas de la MINUSTAH gastaron mucha plata en programas de desarme solamente en algunos barrios populares, pero no fue lanzado nunca una campaña de desarme nacional.

Según los informes anuales del Departamento de Estado 12% de la cocaína que llega anualmente al mercado de Estados Unidos transita por el territorio de nuestra isla. Los volúmenes de drogas transitando no ha disminuido, al contrario los flujos han aumentado de manera significativa entre 2004 y 2015.

Si tomamos el tema de la estabilidad, es evidente que no se ha producido una mejoría durante estos 11 años. Los 4 últimos años han evidenciado un proceso de debilitamiento de las instituciones democráticas con el Gobierno de Michel Martelly, que claramente se ha definido a contracorriente de los cambios de democratización emprendidos después de la caída de la dictadura. Un gobierno nostálgico de la época duvalierista y que ha funcionado de manera decidida a fuera de la arquitectura institucional de la Constitución de 1987.

A pesar de les retrocesos en el procesos de construcción democrática el Gobierno actual fue apoyado y aplaudido por la MINUSTAH, el “Core Group”, los embajadores de Estados Unidos, Francia y Canadá durante 4 años. La manifestación más grotesca de esta voluntad política de retroceso es que el actual Presidente no quiso realizar elecciones empujando el país en una situación de vacío institucional. Quedan solamente 10 Senadores en una asamblea legislativa disfuncional. Es evidente que no se puede hablar de estabilidad institucional y el país enfrenta una situación caracterizada por mucha incertidumbre con respecto al desenlace de un proceso electoral forzado por la movilización popular después de 3 años de lucha y de movilización casi constante.

b) En el ciclo reciente de elecciones de diciembre 1990 a 2010 / 2011 se puede afirmar que las peores fueron las últimas que se han caracterizado por múltiples fraudes, problemas técnicos relacionados a las listas electorales, el transporte de las urnas y la contabilidad de los votos expresados. Finalmente la OEA envía una misión que después de algunas manipulaciones estadísticas proclamaron los resultados que les convenían a los imperialistas en particular al Departamento de Estado.

Estas manipulaciones tienen como consecuencia un descredito del proceso y del aparato electoral, lo que se tradujo en 2011 en una débil participación de 17% del electorado. No se puede hablar de reforzamiento de las instituciones democráticas. Durante el año 2014 fugaron más de 400 presos de una cárcel de alta seguridad y fueron amnistiados presos de alta peligrosidad. La mayoría de los presos en fuga no fueron recuperados.

c) Sobre la cuestión de los derechos humanos las fuerzas de la MINUSTAH nunca se han pronunciado sobre violaciones sistemáticas de derechos humanos que se producen diariamente como lo que sucede en la frontera con la república dominicana con las repatriaciones masivas que no respeten las convenciones binacionales y los tratados internacionales sobre migración.

Las tropas de la MINUSTAH se han convertido en violadores sistemáticos de los derechos básicos del Pueblo haitiano. Las tropas se instalaron en campus educativos universitarios y de colegios expulsando a miles de jóvenes que no han podido seguir con sus estudios en un país donde hay un déficit significativo de infraestructuras educativas.

La MINUSTAH atropelló los derechos a la educación de miles de jóvenes.

Existen múltiples informes que establecen que los soldados de la MINUSTAH han cometido violaciones sobre mujeres, niños y niñas. Estos episodios vergonzantes se quedaron a pesar de las pruebas y de la documentación aceptada por la dirección de la Misión, se quedaron en una total impunidad (salvo en el caso de la violación de un joven adolescente por varios soldados uruguayos – aun en este caso las condenas fueron bastantes livianas)

Se puede fácilmente entender la destrucción psicológica de las víctimas y de los tejidos familiares y sociales que surgen como consecuencias de estas violaciones masivas. Un informe reciente habla de violaciones de más de 280 mujeres y de la presencia de prácticas extendidas de explotación sexual.

Uno de los casos más chocantes es la introducción de la epidemia del cólera en octubre del 2010 por tropas nepaleses de la MINUSTAH, en el momento que existía esta epidemia su país, introdujeron esta enfermedad que no existía en Haití.

De octubre 2010 a diciembre del 2014 murieron más de 8655 personas de esta pandemia y más de 725.000 fueron infectados. Haciendo de Haití el país con el mayor número de personas afectados por el cólera. A pesar de los estudios de varios centros científicos de Estados unidos y de Francia que establecen claramente el origen de la infección, las naciones Unidas nunca reconocieron su culpabilidad y no aceptan la necesaria indemnización de las familias de los fallecidos.

Los haitianos y haitianas siguen muriéndose de cólera actualmente. Casi 5 años después las Naciones unidas no están invirtiendo recursos financieros y técnicos pertinentes para frenar o erradicar el cólera. Con la introducción del cólera y la actitud de la Misión frente a esta catástrofe la MINUSTAH se sitúa en evidente contradicción con toda la retórica oficial de la ONU sobre la primicia de los Derechos humanos.

Perspectiva y rol respecto otros sectores sociales en el país

La presencia de la MINUSTAH se llevó a cabo en un contexto de intensificación y de aceleración de las políticas neoliberales. Las fuerzas de la MINUSTAH acompañaron el proceso de privatización de la empresa pública de telefonía y jugó un papel determinante en la represión de las manifestaciones populares pacíficas. Recientemente la oficina del Secretario General de las naciones Unidas tuvo que reconocer que durante una manifestación anti-Martelly en el mes de noviembre 2014 se produjo “una utilización desproporcionada de la fuerza” para calificar el hecho que un miembro de la MINUSTAH disparó con balas reales sobre una manifestación pacífica. Durante el sublevamiento del 2008 la MINUSTAH se convirtió en fuerza de represión principal.

Camille Chalmers

Haitiano, economista, docente universitario y militante político

PAPDA

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