Acción terminada: Campesinos haitianos dicen: ¡Fuera la empresa Monsanto de Haití!

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Monsanto pretende entregar al Ministerio de Agricultura de Haití un mortífero regalo. Los agricultores haitianos recibirán 475 toneladas de semillas hibridas. Esto agravará la situación del campesinado. Las organizaciones de la Vía Campesina se oponen rotundamente y marcharon el día Internacional del Medio Ambiente (4 de junio) para decir “No a la donación mortal de Monsanto que es un nuevo terremoto contra el sector campesino”. Piden solidaridad para seguir defendiendo su soberanía alimentaria. Apoyeles enviando una carta a las autoridades haitianas.

El terremoto que asoló a Haití ha causado más de 300.000 muertos, 500.000 heridos, más de un millón sin techo. La vulnerabilidad de ese país frente a los desastres naturales se debe a varios factores. De estos procesos han sido responsables países colonialistas y neocolonialistas, principalmente España, Francia, Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales, las corporaciones transnacionales y los grupos nacionales de poder económico y político.

Por su parte, la empresa norteamericana Monsanto es la mayor productora de semillas del mundo. De semillas transgénicas e híbridas. Las ganancias de la multinacional cayeron en el primer trimestre del año un 19% con respecto a las que tuvo en el mismo período el pasado año. La caída se debió a la disminución en las ventas de herbicidas y productos químicos. Al no ser posible para Monsanto subir el precio de sus productos en este momento, ven su única salida en la apertura de nuevos mercados consumidores.

La presencia de Monsanto llega a Haití a través de las instancias de cooperación internacional y la embajada norteamericanas, WINNER y USAID. Su misión de “promover los intereses de la política externa de Estados Unidos en la expansión de la democracia y de los mercados libres, mejorando la vida de los ciudadanos del mundo en desarrollo”. Monsanto ya comenzó a distribuir las semillas de maíz híbridas en las regiones de Gonaives, Kenscoff, Pétion-Ville, Cabaré, Arcahaie, Croix-des-Bouquets y Mirebalais. Olvidaron aclarar que esas semillas híbridas de maíz sólo podrán cumplir sus promesas de productividad y adaptación al clima tropical haitiano si son tratadas con herbicidas, fertilizantes y productos químicos específicos, que no por casualidad son producidos por la propia Monsanto. Además, la característica de las semillas híbridas de Monsanto es que sólo su primera generación (la primera semilla, la que se compra) es adecuada para la siembra. Si quisieran continuar produciendo en la próxima siembra, los campesinos tendrían que volver a comprar nuevas semillas de la Monsanto. Este tipo de semillas significa el fin de la independencia de los agricultores. En este contexto, las organizaciones campesinas califican esta “donación” de un “ataque muy fuerte a la agricultura campesina, a los campesinos y a las campesinas, a la biodiversidad, a las semillas criollas que estamos defendiendo, a lo que queda de nuestro medio ambiente en Haití”.

Por eso, se trata de un nuevo terremoto más peligroso a largo plazo que el del 12 de Enero. Según denuncian los campesinos, el gobierno haitiano está aprovechando el terremoto para “vender o regalar el país a las fuerzas imperialistas y a sus instrumentos principales que son las multinacionales”. El escándalo ha sido tal, que el propio Ministro de Agricultura se ha visto obligado a admitir que “Haití no tiene la capacidad para administrar los OGM (Organismos Genéticamente Modificados)”. Y admitió que en ausencia de una ley que reglamente la utilización de Organismos Genéticamente Modificados en Haití, no se puede permitir la introducción de semillas ‘Roundup Ready’ o cualquier otra variedad de transgénicos.

Las organizaciones campesinas haitianas realizaron una gran marcha el pasado 4 de junio en la que participaron miles de campesinos, cuyo objetivo fundamental fue “Luchar contra Monsanto y sus cómplices en Haití” y mostrar una vez más la voluntad de proteger el medio ambiente de Haití y del planeta. Al ritmo del tambor e instrumentos de viento como el bambú, los manifestantes caminaron con sombreros en los que se podía leer “ABAJO Monsanto” y “ABAJO Preval” y con camisetas rojas reclamando soberanía alimentaria. Para simbolizar el rechazo a la donación de Monsanto, que califican como “venenoso y mortal”, quemaron parte del maíz de la transnacional y distribuyeron semillas criollas de maíz y varios tipos de frijoles. Hacen un llamamiento a la solidaridad de personas y organizaciones de todo el mundo para que se les continúe apoyando en sus reivindicaciones.

Escriba a las autoridades haitianas expresando su apoyo a las organizaciones campesinas. La empresa Monsanto y el responsable del proyecto WINNER reciben copia del escrito. Si usted lo desea, además de firmar, puede copiar la carta, pegarla en un email, y enviarla a la embajada de Haití en su país.

¡Globalicemos la lucha, Globalicemos la esperanza!

Lea aquí una traducción al español de la carta a enviar a las autoridades haitianas.

Más información: Lea la Declaración de Campesinos contra Monsanto en Haití.

Artículo , por Thalles Gomes en: Monsanto y el Proyecto Vencedor

Aquí puedes escuchar : Un radioclip de Radialistas Apasionadas y Apasionados sobre el caso

Descarga el documento (en inglés) Las 10 verdades que Monsanto no quiere que sepas

Actualización: 7 de agosto de 2010, los campesinos haitianos siguen descontentos: Campesinos denuncian planes de Monsanto para influir en la política agrícola.

Fuente: Salva la Selva

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