Día por el No Uso de Plaguicidas

En Ecuador los campos siguen siendo envenenados por agrotóxicos

El 3 de diciembre es el Día por el No Uso de Plaguicidas, recordando la desgracia ocurrida en Bhopal, un poblado de India, cuando se vertieron al ambiente miles de toneladas de precursores de plaguicidas. Por envenenamiento murieron más de 2.000 personas en cuestión de horas, a las que siguieron otros miles en las semanas posteriores. Más de 200.000 personas vieron su salud gravemente afectada de manera permanente. Esta catástrofe sigue dejando huella en la actualidad en aquella la comunidad. La planta pertenecía a la empresa estadounidense Union Carbide Corporation.

Hoy, las principales corporaciones de pesticidas son Syngenta Group (China), Bayer CropScience (Alemania), BASF (Alemania), Corteva (Estados Unidos), UPL Limited (India), Rallis India Limited (India), FMC Agricultural Solutions (Estados Unidos) y ADAMA (China).

En el Ecuador, primer país en reconocer constitucionalmente los derechos de la naturaleza, los campos siguen siendo envenenados por agrotóxicos. De acuerdo a información de Agrocalidad, en el país están registrados más de 3.500 plaguicidas, que siguen matando a los organismos del suelo, alterando los ciclos biológicos y procesos evolutivos; devasta la flora, fauna y la microbiología (encargada del ciclo de nutrientes y de la regeneración de la vida). Los polinizadores (muchos de los cuales son insectos) están entre los grupos más afectados y con esto la reproducción de las plantas. De los 26 plaguicidas que se usan en Ecuador, siete son ilegales en la Unión Europea, por su peligrosidad.

Queremos llamar la atención a lo que acontece en las plantaciones de banano. El banano es el primer rubro de exportación agrícola del país y su producción se concentra en las provincias de Los Ríos, Guayas y El Oro. En las plantaciones bananeras se aplica un cóctel de pesticidas. Durante el año se hace alrededor de 45 fumigaciones aéreas. La deriva lleva este cóctel venenoso hacia otros trabajadores rurales y a las comunidades que rodean las zonas bananeras con el consecuente impacto a la salud y a la ecología.

El fungicida que más preocupa es el Mancozeb. Aunque en las plantaciones se mezclan varios plaguicidas, siempre se usa Mancozeb. Se conoce muy poco sobre los efectos sinérgicos de estas composiciones. Debido a que los aerosoles cargados de plaguicidas se mueven con los ríos, la lluvia y el viento, se ha encontrado Mancozeb a un kilómetro de las plantaciones de banano.

Según Jaime Breilh de la Universidad Andina en Quito, autor de varios estudios sobre los efectos de las aspersiones de plaguicidas en la salud de los trabajadores bananeros, las lesiones físicas y perceptibles más inmediatas son graves, pero los componentes cancerígenos se manifiestan a largo plazo y podrían mostrar sus efectos hasta diez años después. Esto es muy grave pues hay indicios de trabajo infantil en las bananeras.

Y aunque los trabajadores son conscientes de los efectos de estos agrotóxicos en su salud, permanecen en sus trabajos porque no tienen otras opciones de empleo y si faltan por enfermedad los despiden. Este suele ser el único trabajo disponible en las zonas bananeras; es su medio de subsistencia y su maldición.

Adolfo Maldonado, especialista en enfermedades tropicales, reconoce que, si bien es difícil relacionar a una enfermedad o lesión específica con un determinado plaguicida, los síntomas manifestados son atribuibles a envenenamientos por estos químicos. En estas regiones del país las tasas de enfermedades de este tipo son muy elevadas.

El Mancozeb fue prohibido por un año en el Ecuador, pero el lobby empresarial hizo que se lo vuelva a usar. De acuerdo cálculos del sindicato de trabajadores bananeros, ASTAC, en 2017 se arrojaron 14.225 toneladas de Mancozeb en plantaciones de banano.

Varios estudios muestran su toxicidad y posible carcinogenicidad en el ser humano y afectaciones en la vida silvestre; aumenta la mortalidad y afecta el desarrollo, crecimiento, morfología de anfibios, aumenta la mortalidad en peces y de otra fauna acuática, así como de moluscos y plancton, así de muchas especies de flora. Por estos motivos su registro fue cancelado en la Unión Europea.

Queremos señalar que los sistemas de certificación privilegian los aspectos económicos antes que la salud y la naturaleza, como es el caso de Rainforest Alliance que certificó el banano ecuatoriano a pesar del uso de Mancozeb.

Apoyamos la demanda de las organizaciones indígenas y campesinas para que se promuevan los bioinsumos y se promueva la agroecología, para que no hayan más campos bañados por venenos.

 

Fuente: Accion Ecologica

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