El Ciudadano: (Video) 60% rechazan medidas de Bolsonaro para tierras indígenas en Brasil

El 60% de los brasileños está en contra de la reducción de las reservas indígenas. Es lo que apunta una investigación del instituto Datafolha publicada por la Folha de S. Paulo

La encuesta fue aplicada a 2.077 personas en 130 municipios en las fechas 18 y 19 de diciembre de 2018,  entre las mujeres con mayor oposición a disminuir el tamaño de las reservas,resultó en el 62%, mientras que en los hombres la contrariedad es del 57%.

“Los números demuestran que gran parte de los electores del presidente discrepa de su intención de reducir las tierras indígenas”, dice Márcio Santilli, socio fundador del ISA (Instituto Socioambiental).

“La Constitución reconoce el derecho de los pueblos indígenas a las tierras. Y el gobierno no puede dejar de cumplir esa determinación “, refuerza Cléber Buzatto, secretario ejecutivo del Cimi (Consejo Indigenista Misionero).

El gobierno Bolsonaro tiene el apoyo y el compromiso con los ruralistas que quieren más tierras para transformar su superficie en terrenos para el pasto o cultivo de soja.

En la encuesta, el 60% se dijo contrario a una reducción de las áreas demarcadas, mientras que el 37% indicó estar de acuerdo con la medida, y el 3% no opinaron o no respondieron.

De los contrarios a la reducción, se manifestaron totalmente el 46% , y  parcialmente 13%. Las mujeres son menos favorables a medida que los hombres, con el 62% de ellas y el 57% de ellos contra la reducción.

En cuanto a los que se mostraron desacuerdo con disminuir el tamaño de las tierras indígenas (40%), el 46% de los entrevistados con más de 60 años que concuerda están entre los menos escolarizados  mientras el 48% de los que tienen sólo enseñanza fundamental completa están a favor.

Entre los más jóvenes, con edades entre 16 y 24 años, sólo el 32% concuerda con la reducción de tierras.

La cuestión indígena volvió a llamar la atención en el noticiero a principios de este mes. Una de las primeras medidas adoptadas por el presidente Jair Bolsonaro tras su posesión fue la edición de una medida provisional estableciendo la nueva estructura del gobierno federal, incluyendo la transferencia de la demarcación de tierras indígenas al Ministerio de Agricultura.

La medida provisional estableció que “la identificación, la delimitación, la demarcación y los registros de las tierras tradicionalmente ocupadas por indígenas” quedan a cargo del ministerio, encabezado por la ex diputada federal Teresa Cristina, que pertenecía a la bancada ruralista de la Cámara.

En la práctica, la medida retira la competencia de la Fundación Nacional del Indio (Funai) para lidiar con las demarcaciones de las tierras indígenas. La publicación también transfiere del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) a la pasta de Agricultura la responsabilidad por la regularización de tierras quilombolas (afrosdesdendientes).


Durante la campaña, Bolsonaro había dicho que los pueblos indígenas no tendrán nuevas tierras demarcadas y llegó a pensar la revisión de la demarcación de algunas reservas, como la Raposa Serra do Sol.

La Constitución atribuye al Estado el deber de demarcar tierras indígenas, que son áreas destinadas a la sostenibilidad de los pueblos nativos. Existentes en todos los estados brasileños, cubren cerca del 14% de la superficie nacional y, salvo situaciones excepcionales, no pueden ser explotadas por no indios.

“Tenemos el deber de revisar algunas demarcaciones porque existen indicios de irregularidades, lo que pueda ser revisado y pasado a limpio, será pasado a limpio”, afirmó Bolsonaro.

Acciones racistas

En una entrevista con DW, la relatora especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, calificó la transferencia de la responsabilidad por la demarcación de tierras indígenas y quilombolas al Ministerio de Agricultura de un retroceso.

Para la activista, tales acciones son racistas y representan un incumplimiento de compromisos internacionales por parte de Brasil, lo que puede comprometer incluso el futuro de la Selva Amazónica.

“La demarcación de tierras indígenas que incluyen bosques es una de las formas más efectivas de salvar esos bosques y la biodiversidad remanentes del planeta”, observó.

Fuente: El ciudadano

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