El gran anhelo de los movimientos populares haitianos es tener autonomía

Hace 11 años que la Cáritas Brasilera actúa con proyectos en Haiti, viviendo todos los días con la realidad del pueblo haitino, compartiendo la búsqueda por la soberanía de los pueblos y reafirmando que el país necesita la solidaridad y no de tropas.

En entrevista con la red Jubileo Sur Brasil, Fernando Zamban, responsable por los proyectos en Haití, habla sobre el desempeño de la Cáritas brasilera y lo que representa hoy la presencia de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití, la MINUSTAH.

“El gran anhelo de los movimientos populares haitianos es tener autonomía. Este anhelo es premisa básica para estructurar el proceso democrático y popular para garantizar el papel de la población haitiana. Este sentimiento es de solidaridad entre un conjunto de organizaciones internacionales que miran para las Fuerzas de Paz de la ONU como una intervención militar imponente y fuerte injerencia política en el país”, afirma en esta entrevista.

Jubileo Sur Brasil – Cáritas lleva a cabo un trabajo de muchos años en Haití. A lo largo de este período, qué entendimiento o evaluación tiene sobre la presencia de tropas en el país caribeño?

Fernando Zamban – En reciente visita en la capital, Puerto Príncipe, que no encontramos presencia ostensiva de las tropas, pero oímos algunos comentarios que la acción militar estaba en marcha, especialmente en los suburbios. Algunas organizaciones informaron que la presencia garantiza la estabilidad, en especial el aumento de la violencia, especialmente en la capital, y que la retirada, sin un amplio proceso proceso de empoderamiento de la población, llevaría al país una vez más al colapso político. Sin embargo, la violencia aumenta en el país y también hay denuncias de abusos de autoridad y violación promovidas por soldados de la MINUSTAH.

Nuestra misión y actuación nos permite decir, sin reservas, que somos contrarios a la intervención militar en Haití o en cualquier territorio bajo pretexto de que la población es incapaz de construir la democracia. Entendemos que el período de la presencia de las fuerzas de paz en el país sería más que suficiente para una transición política que priorice la soberanía del pueblo. Esto no se hizo! No por escenarios desfavorables, pero que la presencia de la MINUSTAH tiene intereses económicos para que los países la mantengan. El presupuesto para el mantenimiento de las tropas en el país son muy altos y creemos que una cantidad significativa de estos recursos, si se transfieren a las necesidades de la población, podría tener un mayor impacto en la reconstrucción de las vidas del pueblo haitiano do que solamente la manutención de las tropas.

Jubileo Sur Brasil – ¿Puedes contarnos un poco de cómo este trabajo funciona y cuáles son sus resultados al pueblo haitiano?

Fernando Zamban – Cáritas ha hecho un esfuerzno muy gran de ayuda humanitaria al país en estos cinco años. Hay 12 Cáritas de diferentes países que apoyan un plan de acción coordinado por Cáritas Haití. Los fondos recaudados en Brasil por Cáritas y la CNBB ayudaron en la construcción de viviendas, el acceso a las tecnologías de cosecha y almacenamiento de agua potable y el acceso a un saneamiento adecuado. Otro campo de acción respaldado son para la construcción de escuelas con infraestructura adecuada y educación gratuita y de calidad.

Además, la Cáritas brasilera apoyó al fortalecimiento de la economía solidaria en el país con las actividades de formación, capacitación técnica, la financiación de los insumos para la producción, organización de las/los trabajadores en los foros, etc. En este campo, enviamos dos personas que se quedaron un año en el país con la misión de fortalecer la economía solidaria en Haití. El fortalecimiento de la operación de Cáritas Haití también es clave para avanzar a una segunda etapa de apoyo que se centra en la seguridad alimentaria y la nutrición, la recuperación de los bosques, el acceso al agua potable para la población, saneamiento básico, entre otras cosas. Sólo con recursos de Brasil se estima una ayuda directa a 10.000 personas en Haití.

Con recursos brasileros también fue posible constituir una misión intracongregacional de religiosas brasileras en una comunidad muy pobre con cocinas comunitarias, talleres de costura, panadería y pastas, talleres culturales con los jóvenes, etc. En el campo de la salud, una misión franciscana realiza el trabajo de ampliar la atención básica de salud a la población haitiana en las áreas más pobres del país. Las actividades son muchas y los resultados muy positivos, pero este importante esfuerzo para transformar la vida de la gente todavía necesita continuidad y nuevas medidas.

Por esta razón, Cáritas aún mantiene abierta la Campaña de Solidaridad con el pueblo haitiano y toda población puede contribuir con cualquier valor. (Para donar: www.caritas.org.br).

Desde el desastre de hace cinco años, muchos haitianos han buscado refugio y una nueva vida en los países vecinos. Brasil es uno de los países más procurados. Con la llegada de muchos haitianos en el país, las Cáritas Diocesanas y Regionales fueron interpeladas y una gran parte de ellas, en especial las Cártias de la región Sur, ya están acogiendo y desarrollando trabajos con los haitianos.

Jubileo Sur Brasil – En este 2015, se completa 11 años de la presencia de la MINUSTAH en suelo haitiano. Hay toda una campaña de organizaciones de solidaridad y movimientos brasileros con Haití. ¿Qué motiva a esta integración? Como esta hermandad es sentida por los movimientos en Haití?

Fernando Zamban – El gran anhelo de los movimientos populares haitianos es tener autonomía. Este anhelo es premisa básica para estructurar el proceso democrático y popular para garantizar el papel de la población haitiana. Este sentimiento es de solidaridad entre un conjunto de organizaciones internacionales que miran para las Fuerzas de Paz de la ONU como una intervención militar imponente y fuerte injerencia política en el país.

La Cáritas brasilera forma parte de la red Jubileo Sur que, en los años de intervención militar, ha motivado y gestado solidaridad al pueblo de Haití, especialmente denunciando contra las ocupaciones militares. A cada acción realizada en Haití, Cáritas reafirma la necesidad de continuar la solidaridad, ampliando aun más las estrategias de solidaridad y el desarrollo sostenible de ese territorio. La posibilidad de actuar en red es una manera concreta de unir fuerzas para que los resultados sean efectivos, estos resultados son un tesoro para el caminar de las organizaciones que trabajan en la red, así como para Haití y su proceso de fortalecimiento de la economía solidaria, reconstrucción de escuelas y viviendas y tecnologías sociales de la agroecología y la producción local, se ha reconstruido, con la soberanía, la autonomía y la libertad.

 Fernando Zamban

Responsable por los proyectos en Haití/Cáritas brasilera

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Send this to a friend