El Salvador: alternativas a la crisis

Auditoría a la deuda y la nueva Arquitectura Financiera como alternativas a la crisis

Actualmente, en el contexto global, la deuda es una cuestión central dentro de las agendas políticas y sociales de los países empobrecidos. La región centroamericana no es la excepción, la deuda externa conjunta de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras se cifra aproximadamente 40 mil[1] millones de dólares, ocupando Guatemala el lugar número 79 de lista de países con mayores montos de deuda (monto aproximado $18,160,000,000). Para el caso de El Salvador, la deuda $13,000 millones[1]

El modelo de desarrollo basado en el crecimiento macroeconómico ha utilizado el endeudamiento como uno de los mecanismos más eficaces para su propia supervivencia, provocando en los países llamados “menos desarrollados”, programas de ajuste estructural que han incluido la privatización de los servicios públicos, recortes del gasto social, ajustes, apertura económica irrestricta, y un marco legal con prioridad a ciertos sectores. La mayor parte del costo de estos mecanismos ha sido transferido principalmente a la población, ahondando en las condiciones de pobreza y exclusión que se suman al círculo de violencia estructural que se vive en la región. Una de las expresiones de esta “doble paga” ha sido la violencia social que actualmente se vive en el país.

La deuda representa un peso elevado en los países, que impide el desarrollo y el ejercicio de derechos humanos a plenitud. Las condicionalidades planteadas en base a los préstamos y las inversiones externas han provocado el debilitamiento del poder del Estado. La dirección y planificación de la economía ha quedado sometida a las leyes de un mercado dominado por entidades externas y con intereses particulares y el poder de decisión se ha desplazado hacia los sectores exportadores de materia prima y el capital transnacional.

El Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) y la Federación Luterana Mundial, participaron y contribuyeron a la realización de la Auditoría Integral de la deuda de Ecuador, además fue parte de la Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público ecuatoriano (CAIC), instancia que fue avalada por el gobierno de Rafael Correas en el año 2009. Caso como el de Argentina que a partir de un marco legal logró reestructurar su deuda.

La experiencia ecuatoriana nos lleva a reflexionar sobre el papel de la ciudadanía y el gobierno sobre el proceso permanente de informar a la población en general, como se maneja el endeudamiento público de calidad y que las alternativas se deben tomar para la mejora en la distribución de las riquezas, así también sobre las estrategias que podrían tener los países de ingreso medio, como es el caso de El Salvador, para la financiación de sus inversiones públicas en los sectores sociales.

De tal manera, se propone:

La construcción y promoción de una Nueva arquitectura financiera y de cooperación, orientada a la trasformación de las racionalidades distintas de la producción, mecanismo de distribución y estructuras de crecimiento no basadas en el endeudamiento.

Realizar una auditoría de la Deuda en El Salvador

Fortalecer la subsecretaría de transparencia y anticorrupción

Participación activa de la sociedad civil en la construcción de sus presupuestos nacionales.

Incentivar a una reforma fiscal, que pongan en centro a la población como sujetos de derechos fiscales.

San Salvador, 15 de noviembre del 2012.

[1] Datos del Banco Central de Reserva, Febrero 2012.

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