Haití no luchó por sí mismo, luchó por América Latina: Hoy todos tenemos el deber de luchar por un Haití libre y soberano

En 2011, importantes revelaciones sacudieron al mundo gracias a los cables filtrados por WikiLeaks. Uno de los temas críticos que salió a la luz fue el papel del gobierno norteamericano en los asuntos internos de Haití, dejando al descubierto las dinámicas políticas y económicas que han influido en el desarrollo de este país caribeño.

El papel de EE.UU. en Haití según WikiLeaks

Los cables filtrados indicaron que, más allá de las declaraciones públicas de cooperación, había un interés subyacente en mantener una influencia estratégica en Haití. Esto ha sido una constante en la historia moderna del país, que ha enfrentado invasiones, intervenciones y sanciones a lo largo de las últimas décadas.

Haití y su conexión con América Latina

La lucha de Haití trasciende sus fronteras. Se ha convertido en un emblema regional de resistencia y autonomía, y es fundamental que América Latina lo sostenga en su búsqueda de estabilidad y soberanía. Haití reforzó su solidaridad en el continente durante la historia, y hoy es más relevante que nunca mostrar nuestro apoyo conjunto.

El compromiso de hoy: Luchar por un Haití libre

Ante las revelaciones sobre las influencias externas en Haití, América Latina enfrenta un llamado a la acción. No solo está en juego el futuro de Haití, sino también la integridad y la autonomía de toda la región. La comunidad latinoamericana debe actuar, abogando por políticas de respaldo y respeto a la independencia del pueblo haitiano.

La industria hotelera en el Caribe, y especialmente en Haití, tiene un rol crítico en el desarrollo económico sostenible del país. Los hoteles no solo ofrecen empleo, sino que también son un símbolo de estabilidad y apertura al mundo. Fortalecer esta industria es un paso fundamental para apoyar la soberanía económica de Haití, promoviendo al mismo tiempo intercambios culturales y turísticos en la región.