Honduras. Persecución, amenazas y criminalización a las mujeres líderes defensoras del Territorio

Por María Fernanda Quintero Alzate, Resumen Latinoamericano, 15 de junio de 2023.

En Honduras la defensa del territorio, es esencial para la memoria ancestral y la vida de los pueblos étnicos y campesinos en su gran extensión geográfica.  En efecto, Honduras es un país con una gran riqueza cultural y territorial. Cabe recordar que la llegada de los españoles en cabecera del extraviado Cristóbal Colón, quien, en su narrativa discontinua sobre el continente de América Latina, lo denominó Honduras. No obstante, según varios trabajos históricos, tenía otros nombres denominativos lingüísticamente para referirse a Honduras: Hondure, Hibueras o Higueras.

La resistencia del pueblo hondureño, se ha extendido desde principios del siglo XX[1] hasta el presente, bajo la resistencia de los pueblos, ante la naturaleza de un estado  que ha sido ajeno al reconocimiento y la construcción histórica del pueblo hondureño. Las defensoras campesinas, indígenas,  afro hondureñas y hombres  han extendido una resistencia colectiva, entre otros territorios y hacia lugares geográficos fundamentales: los territorios en particular del Bajo Aguán y los territorios garífunas. En efecto, en Honduras existen 9 Pueblos Indígenas y Afro hondureños (PIAH), los cuales podemos identificar como Lenca, Maya-Chorti, Garífunas, Tawahkas, Tolupanes, Pech, Misquitos, Nahualt, Garífunas y los Negros de Habla Inglesa o Creoles, todos ellos ubicados en distintas regiones del territorio, con costumbres, idiomas y cultura propia.[2]

En estos lugares geográficos de luchas agrarias, se han desarrollado graves y manifiestas violaciones de los derechos humanos, heredada   de las tensiones surgidas entre factores económicos y políticos dominantes ligados al sistema de privatización internacional. Los territorios ancestrales de las comunidades indígenas y campesinas en Honduras,  han tenido una lucha ardua contra los grupos armados en diversos espacios geográficos.[3] En efecto, la defensa de los territorios y la lucha por la libertad, ha significado la autonomía del pueblo campesino y étnico de Honduras. Por otra parte, los factores de agresiones de carácter distributivo,  han tenido un gran  impacto territorial evidenciando una clara persecución, una criminalización y falsas judicializaciones realizadas hacia los líderes,  activistas, comuneros defensores de derechos humanos en los territorios.[4]  En este orden de esperanza política, las  organizaciones en la defensa de los territorios indígenas y campesinos en Honduras, les están demostrando a los pueblos campesinos y étnicos de otras latitudes; que la resistencia es ante el corporativismo del modelo capitalista, mediatizado por el Fondo Monetario Internacional FMI y el sector financiero nacional de Desarrollo Energético (DESA) nacional , que tienen  propósitos de explotación nacional de los recursos ambientales y de extracción en Honduras.[5] Esta representación, ha significado una resistencia política ante el corporativismo capitalista, la cual ha llevado a numerosos líderes hacia la defensa del medioambiente,  sus derechos por una vida digna en los territorios ancestrales.

Retrospectivamente las judicializaciones y asesinatos por parte de grupos armados, según un informe de la organización no gubernamental Global Witness, entre los años 2002 y 2014 se registraron un total de 111 asesinatos vinculados a personas defensoras del medio ambiente. En Honduras sobresalen las agresiones contra quienes defienden tierra y territorio (38%) y el derecho a la verdad, justicia y reparación (15%)[6]. Actualmente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH) ha identificado situaciones que van desde hostigamientos, criminalización a través del uso indebido del derecho penal y amenazas, hasta atentados contra la integridad personal y la pérdida de vida.[7] En efecto, se destaca la importancia que todas estas violaciones se han acentuado,  después de la firma de un acuerdo celebrado entre el gobierno, la plataforma Agraria y la Coordinadora de Organizaciones del Agyán (COPA) en febrero de 2022.

  1. Hagamos Memoria: Persecuciones y Asesinatos de líderes en Honduras

Bertha Isabel Cáceres

El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) se funda el 27 de marzo de 1993. Una de sus fundadoras fue la activista indígena asesinada, Berta Isabel Cáceres Flores ganadora del Premio Ambiental Goldman. El trabajo del COPINH, dirigido a   la construcción de los procesos integrales viables, de intereses comunes del pueblo y en lucha frente al sistema de dominación capitalista ha sido permanente. Esta organización históricamente,ha estado comprometida  contras la políticas capitalistas de privatización,  igualmente  ante la empresa hondureña de Desarrollo Energético ( DESA)  y del Banco Centro Americano de Integración Económica ( BCIE) quien centraron su objetivo en la construcción de la represa  hidroeléctrica en el rio Gulacarque[8] .  Asimismo,  la  defensa de los territorios ante otras intervenciones de explotación de los recursos;  por parte de multinacionales  con carácter permanente. En efecto, históricamente las  comunidades tienen una vinculación de dominio y titulación de las tierras desde 1911, se resisten de manera organizativa para la defensa de sus territorios. Hacia  el  año 2011, se consolida la lucha contra de las medidas neoliberales hacia los territorios indígenas de la etnia Lance; donde el río Gulacarque es objetivo de privatización por parte de la empresa hondureña de Desarrollo Energéticode DESA, en contravía sobre el valor cultural, social y cosmogónia  de lo que significa y representa el río  para la población indígena y campesina [9]  En ese trayecto, la  gran líder ambientalista,  Bertha Cáceres logró que la mayor constructora de represas a escala mundial, Sinohydro; desistiese de su participación en el proceso debido a la resistencia de las comunidades indígenas al proyecto.[10]  El asesinato de Berta Cáceres  en el año 2016,  implicó la investigación sobre su muerte, la cual estaría cargada de inconsistencias e irregularidades. En efecto, el juicio frente a los responsables de su asesinato hacia el 2019, solo siete personas habían sido condenadas por llevar a cabo el asesinato. Igualmente, la líder Lesbia Urquía, que pertenecía al Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), la ONG de Berta Cáceres, fue asesinada el 7 de julio de ese mismo año. Estaba luchando contra la construcción de una hidroeléctrica en el departamento hondureño de La Paz.

Nolvia Obando Turcios

En Honduras, muchas defensoras del territorio y líderes de sus comunidades han sido asesinadas, judicializadas, amenazadas y desaparecidas, entre otras graves violaciones de derechos humanos. La líder Nolvia Obando, perteneciente al grupo   campesino de mujeres Las Galileas, ha sido detenida, judicializada y presa desde el 13 de marzo de este año.  En Honduras, estas graves violaciones de derechos humanos y de manera sistemática, se ha continuado durante el año 2022 y bajo el período del 2023 contra miembros pertenecientes a diversas organizaciones locales, defensoras de los planes de vida de las comunidades. “La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condena los recientes asesinatos de al menos 5 personas defensoras de la tierra y el territorio en Honduras ocurridos en lo que va del año y llama al Estado a investigar de forma diligente y efectiva estos hechos, y a proteger a quienes defienden los derechos humanos en el país”.[11] No obstante, a pesar de esta grave situación, se destaca la lucha orgánica que ha dado paso a la voz ciudadana de resistencia y esperanza por la vida en la defensa de los territorios en pleno Honduras.  En efecto, el martes 13 de junio del 2023 la Corte Primera de Apelaciones de la ciudad de La Ceiba, notificó que el día 15 de junio, en la ciudad de La Ceiba, Atlántida, se realizará la audiencia de cambio de medidas a favor de la defensora Nolvia Obando perteneciente al grupo campesino de mujeres Las Galileas. Esto ocurre después de múltiples recursos interpuestos para este propósito por parte de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras y tras tres meses de privación de libertad de la defensora.

La líder Nolvia Obando Turcios debe ser puesta en libertad, prisionera desde el 16 de marzo. Debe detenerse el hostigamiento y la estigmatización en su contra y contra sus compañeras del grupo campesino de mujeres Las Galileas.

¡Se exige la libertad y las garantías de los derechos civiles de las  líderes y defensoras de los territorios en Honduras ¡

[1] Honduras declaró su Independencia de Centroamérica el 15 de noviembre de 1838. En enero de 1839, se adoptó formalmente la primera constitución del país.

[2] Ver sobre este punto el informe de  :  https://www.ohchr.org/sites

[3] Ver sobre este punto el “transnacionalismo paramilitar “exportado desde Colombia hacia Honduras:  https://www.bbc.com/mundo/america_latina/2009/10/091009_honduras_denuncia_paramilitares_mr  Tema de criminalización hacia el gobierno  Manuel Zelaya

[4] Tema de Debate en EL III Encuentro Latinoamericano de Mujeres celebrado en la ciudad de Cali-Colombia en la Universidad del Valle, año de 2017.  Líderes hondureñas, expresaron la persecución y criminalización por parte del organismo del estado hondureño y a su vez por parte de grupos de paramilitares.

[5] El principal propietario de DESA es la poderosa familia hondureña Atala Zablah, que tiene familiares y fuertes lazos comerciales con dos grandes bancos hondureños, Ficohsa y BAC Honduras. Ver: https://avispa.org/honduras-el-paramilitarismo-en-el-sector-energetico-y-el-turismo/

[6] Ver https://im-defensoras.org/2023/04/registro-mesoamericano-de-agresiones-contra-defensoras-2022-datos-anuales-preliminares/

[7] https://www.infobae.com/america/america-latina/2023/05/21/honduras-prorrogo-por-45-dias-el-estado-de-excepcion-para-combatir-la-violencia-de-grupos-paramilitares-y-la-extorsion/ Ver los grupos que bajo el estado de excepción fue originalmente decretado el 6 de diciembre / 2022  por el accionar de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 que realizan a extorsión, el sicariato y la venta de droga. Tema por la presencia de organismo paramilitares.

[8] El principal propietario de DESA es la poderosa familia hondureña Atala Zablah

, que tiene familiares y fuertes lazos comerciales con dos grandes bancos hondureños, Ficohsa y BAC Honduras Ver:

[9] El río Gualcarque es sagrado para el pueblo Lenca, la represa en su construcción cortaría el suministro de agua, alimentos y medicinas para estas comunidades pobres y relativamente aisladas.

Fuente: Kaos en la Red

Fuente: Resumen Latino Americano

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