La Bestia Minera en Honduras: Honduras país rico en cultura y con suelos ricos en minerales…

Rode Murcia, CONAMINH

Diciembre 2019

En la comunidad de la Unión, Copan, Honduras, se encuentra una de las zonas con mayor diversidad de minerales del país, lo que ha conllevado a que por décadas grandes empresas transnacionales extractivas se apropien de los territorios con ayuda de los poderes del Estado; Una de estas empresas es la mina de San Andrés siendo una de las mas grandes y antiguas de la zona.

Desde el ingreso de esta mina,  ha provocado grandes rupturas en la dinámica de las  familias, la vida y la naturaleza, haciendo creer a la comunidad, que con el ingreso de estas empresas, habrá mas desarrollo y empleo, esto está dividiendo familias y pueblos así es como estos monstruos llegan a los territorios indígenas donde se encuentran las mayores riquezas mineras para su explotación.

Los  territorios indígenas  aunque son protegidos por tratados internacionales poco o nada le importa al Estado,  el extractivismo es una de los actividades mas violentas para los territorios ancestrales, para las comunidades indígenas y para las mujeres. Es allí donde las lideresas salen en defensa  protegiendo sus territorios de estas empresas que llegan ofreciendo desarrollo,  pero que en realidad  van dejando a su paso solo despojo, contaminación y muerte.

Podemos encontrarnos desde testimonios de mujeres que se enfrentan protegiendo las tumbas de sus seres queridos para que los cuerpos  no sean exhumados, por que la empresa se dio cuenta que en el cementerio comunitario existen minerales y el afán es tanto que no les importa hacer las exhumaciones de cadáveres;  Sin duda esto  violenta a los pobladores y pobladoras su derecho a la soberanía comunitaria, a la cultura, la integridad personal, física, psíquica y moral, y el derecho a la familia y del resto de las habitantes de la comunidad.

Otras sufren por las enfermedades que dejan a su paso las minas que por un error de manejo o cálculo en una pila de lixiviación, el desborde de las sustancias tóxicas y aguas contaminadas fueron a dar a las fuentes de agua que abastecen las comunidades cercanas, dejando enfermedades de piel, de estómago y/o la muerte tanto de fauna y flora de la zona como de la comunidad que utilizan esas aguas para consumo diario.

La pregunta del millón… ¿Qué respuesta se les da a las comunidades cuando estos incidentes ocurren?, simplemente ninguno, la razón el mismo gobierno les da la facultad para que las mismas empresas mineras realicen estudios en sus laboratorios  para ver si los daños causados o las muertes son a razón de la contaminación realizada por un vaciado de una pila de lixiviación.

Las mujeres hondureñas hacemos nuestra lucha aun sabiendo que en el camino podemos perder nuestra vida, nuestras familias. Pero sabiendo que la recompensa  será gratificante al ver a las futuras generaciones disfrutar de los ríos, de los bosques. Las mujeres nos convertimos en guardianas de nuestros territorios.

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