La derrota del ALCA: 10 años de lucha y resistencia

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Construir y promover la participación popular en las decisiones que afectan directamente a las personas fue una de las bases de la lucha y la resistencia de la Campaña contra el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) en Brasil y en la Campaña Continental. De la derrota del ALCA ya han pasado más de 10 años; cuando la lucha popular librada en Mar del Plata, Argentina en 2005. Las calles de esa ciudad argentina fueron tomadas por luchadores/as de nuestra América que gritaron al unísono: No al ALCA, Otra América es Posible.

Desde el principio de la campaña brasileña y continental, muchos fueron las acumulaciones en el campo del desarrollo crítico, así como en el campo de acción. En Brasil, en 2002 se realizó un segundo plebiscito popular. El primero de los cuales fue en 2000 acerca de la deuda externa, un proceso exitoso. En 2002, usamos esta importante herramienta de debate, de encuentro con la población, de reflexión y que llevara consigo una gran pedagogía popular de diálogo. Esta herramienta, los plebiscitos, es considerada como una gran “escuela de formación política”. Eso se refiere al caso brasileño. Hoy en día ya se llevaron a cabo cinco momentos de plebiscito populares, siempre con gran éxito. En este proceso de los plebiscitos la red Jubileo Sur Brasil estaba al frente de las secretarias, con gran responsabilidad política para construir los procesos de manera horizontal y con el colectivo de los plebiscitos de la Deuda en el año 2000, el ALCA en 2002, y Vale en 2004.

Esta experiencia de plebiscito fue experimentada por otros países para celebrar este debate sobre el ALCA con diferentes formatos y metodologías según la realidad de cada región o país. En el debate sobre el ALCA se incorporaron otros temas que estaban en la agenda de las articulaciones, las redes, los movimientos en América Latina, tales como la lucha contra los Tratados de Libre Comercio – TLC y la OMC (Organización Mundial del Comercio), los transgénicos, la militarización, la lucha contra la deuda, y tantos otros que están ganando fuerza.

Es importante destacar que antes de 2002, tanto en Brasil como en la mayoría de los países de nuestra América “Patria Grande”, no se hablaba sobre el ALCA o casi nada. En este contexto, el silencio abismal por parte de los sectores interesados (gobiernos, empresarios de varios sectores – comunicación, industria, comercio,…) buscaba que los tratados negociados tuvieran éxito. Nuestra Campaña rompe fronteras y empieza a denunciar el paquete de informes “caballo de Troya ” que llevaba consigo impactos nocivos para diversos sectores y para la soberanía de nuestros países. Desde entonces se consolida una serie de grupos de trabajo continental para supervisar los acuerdos y negociaciones tanto en el ALCA como en la OMC. Porque en el entendimiento de que fue construido en la Campaña Continental era que el ALCA y la OMC eran caras de la misma moneda, impuesta por el capital a la gente.

Los años que siguieron a 2002 a 2005 en Mar del Plata fueron llenos de grandes y victoriosas luchas, donde una agenda común en todo el continente nos volvía más fuerte, nos mantenía unidos, nos identificaba. Los encuentros continentales en La Habana, Cuba nos daban la dimensión y nos unificaban en la acción. Mar del Plata, en 2005, fue un hermoso momento (durante la IV Cumbre de los Pueblos, durante la IV Cumbre de los Presidentes de las Américas) de coronar este largo camino de resistencia en defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Observamos que muchos acuerdos que estaban presentes y se negociaban dentro del ALCA han sido o están siendo implementados de manera fraccionada a través de los tratados bilaterales, a través de la OMC o de otro modo, de acuerdo con los intereses del capital y el imperialismo. Pero la lucha del pueblo organizado “enterró” el ALCA en Mar del Plata. El capital siempre encuentra nuevas maneras de transformar y sigue acumulando, apropiándose de los territorios y aplicando su manera de expropiación, no ha logrado a través del ALCA, pero lo hace de otra manera en la actualidad (privatizaciones, financeirizacion de la vida, de los bienes comunes,…) Pero este año de 2015 tenemos que celebrar esta lucha y la hermosa historia construida y, preguntarnos cómo estamos hoy, al mirar a este proceso a medida que avanzamos?

La campaña también fue un gran éxito para la reconstrucción y el descubrimiento de nuevas formas de organización de la lucha, las manifestaciones, se creó identidad, se generó compromiso y la participación popular, ya sea a través de los plebiscitos, las consultas populares, las marchas, innovando en la comunicación, participando de las cumbres de los pueblos (reuniones paralelas a los espacios oficiales de los gobiernos), de las reuniones hemisféricas y muchas otras formas que descubrimos juntos, todos con objetivos comunes, defender los intereses de los pueblos, la soberanía en una lucha incansable contra el enemigo común, el avance del imperialismo.

Es importante tener en cuenta que llegamos a esta acumulado, también por tener un proceso de lucha y elaboración crítica desde los años 90 en el continente, una grande resistencia contra el avance de las políticas neoliberales impuestas, que culminaron en los primeros años de la década de 2000, contribuyendo a la organización de la campaña. La correlación de fuerza de los movimientos sociales y populares y de gobiernos frente a las formas neoliberales imperialistas que se han presentado, ya sea a través de acuerdos de libre comercio o incluso profundizando el embargo económico a Cuba, la lucha de los cocaleros en Bolivia, la lucha contra la privatización en Brasil, Venezuela con la llegada de Hugo Chávez al gobierno y la nueva forma de integración, permitió un gran número de posibilidades para la llegada de los gobiernos populares, lo que por un lado contribuyó para que el ALCA no hubiera sido implementada. Fue un momento de gran convergencia y unificación de la necesidad de unirse como organizaciones y activistas acerca del enemigo común, el avance del imperialismo.

Los pueblos siguen dando ejemplo de lucha y resistencia frente a las fuerzas burguesas y las políticas neoliberales que tienen como objetivo avanzar y ganar terreno en nuestra Patria Grande. Durante los años de lucha contra el ALCA, nuevos procesos surgen y conceden fuerza para pensar en proyectos populares, nuevas formas de integración, el ALBA, por ejemplo, que fortalecen la resistencia contra la ofensiva del capitalismo imperialista sobre los pueblos. El imperialismo también encuentra nuevas formas de avanzar y lo ha hecho a través de nuevos agrupamientos de sectores conservadores alineados con grandes grupos de medios de comunicación, las multinacionales, y se ha avanzado en los territorios, apropiándose de los recursos naturales, financierizando la vida humana y la naturaleza. Para hacer frente a eso, los movimientos sociales proponen otra integración y creen en nuevos mecanismos como el ALBA, Unasaur, CELAC o procesos como la Asamblea de los Pueblos del Caribe, como fue la Cumbre de los Pueblos en Río+20. El ALCA se ha terminado como la conocemos, pero se sigue aplicando con muchos otros nombres y caras. Pensemos que al mismo tiempo la lucha avanza para derrotar el ALCA, la ofensiva del capital sigue avanzando en los países con una historia de lucha y resistencia, como es el caso de la ocupación de las tropas de la MINUSTAH en Haití y el golpe de Estado en Honduras en 2004, la destitución de Lugo en Paraguay en 2012. No podemos olvidarnos las formas en que el imperialismo y sus tentáculos encuentran nuevas maneras de sostenerse y de mantener a sí mismos, hay que estar siempre alerta. Alerta! Alerta! Alerta! Que camina, Alerta, Alerta! Alerta! Nuestra América Latina!

El escenario tras 10 años del colapso del ALCA es también demasiado complejo y exigente para los países y para nuestra patria grande. Por último, la Campaña Continental contra el ALCA debe ser colocada dentro de un poderoso proceso de organización y movilización de los pueblos empujada por una lucha cada vez mayor en los años 90 y que culminó en la década de 2000. Fue en este rico proceso que reunió a cientos de miles de militantes y activistas con ganas, energía y sinergia con los movimientos de mujeres, pueblos tradicionales/nativos, campesinos, jóvenes, estudiantes, sindicalistas y muchas otras organizaciones, redes y movimientos fue el motor para alcanzar la meta en ese momento. Y actualmente mirando el camino recorrido podríamos una vez más fortalecer y reorganizar la lucha en el continente, porque el enemigo sigue avanzando y tomando nuestras tierras y apropiándose.

Después de 10 años, ahora es el momento de reencontrarnos y mirarnos en el camino construido, en el proceso, y preguntarnos: ¿qué hemos aprendido y lo que aún podemos construir juntos por la soberanía de los pueblos?

Rosilene Wansetto, secretaria de la red Jubileo Sur Brasil – 15 años de lucha y resistencia contra todas las formas de dominación!

Articulo publicado originalmente en el libro: ALCA DIEZ AÑOS FRACASO Y ALERTA A NUEVAS NEGOCIACIONES. Fundación Persu Abramo, CAP. 4, PAG. 74, SÃO PAULO, 2015.

 

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