No es Sequía, es Saqueo

En Uruguay la guerra por el agua llegó y viene de la mano de Neptuno, sobre ésto charlamos con Amarú, mujer indígena, profesora de geografía y vecina integrante de la comisión de la Cuenca de la Laguna del Cisne y del Solís Chico, nos relata lo que siente con la hué (agua en charrúa), y por qué el proyecto de potabilización de agua Neptuno nos condena a muerte.

Uruguay es un país de Indoamérica que se distinguía por la fluidez de sus cauces de agua dulce, ríos y arroyos. Un paisaje que solía ser verde y azul, con una distribución de agua potable para todos los ciudadanos, y además permitió que durante décadas se pueda beber comúnmente desde las canillas sin mayores riesgos para la salud.

Como todo lo bueno dura poco para el pueblo hoy la dura realidad nos dejó de lengua afuera y como pez de agua dulce boqueando en agua salada. Hoy en Uruguay las canillas vierten agua imposible de beber, con un grado de salinidad que supera el triple de lo establecido por el MSP (ministerio de salud pública). Esto pone en riesgo la salud de mujeres embarazadas y personas con hipertensión y paulatinamente enferma a todos con el trihalometano.

Pero ¿Qué sabemos de esto?

📍ANTECEDENTES

El proyecto Neptuno es la construcción de una potabilizadora de agua en Arazati, departamento de San José Uruguay mirada así simplemente podría considerarse algo sin mayor problema, pero detrás de esto sucede que se privatiza el agua y además entrega a manos de empresas extranjeras el poder y el dominio sobre ella. En el año 2004 se celebró en Plebiscito la reforma constitucional, en donde dice que el estado se hace cargo de la distribución y saneamiento del agua potable de forma exclusiva, de esta manera se cancela todas las licitaciones de administración de agua a las empresas privadas. Podemos considerar entonces que es anticonstitucional la acción que lleva adelante el gobierno en Uruguay.

Hay que decir que el abastecimiento de agua dulce en este país es tomada del río Santa Lucía que nutre más del 60% del territorio y hoy el encauce de este río en más de 400 embalses nos reafirma la postura negacionista de las empresas y del Gobierno que dicen que la crisis hídrica es por la sequía, pero sabemos que vienen causando un brutal TERRICIDIO en su amplia extensión.

Nuestra hermana Amarù nos dice: “es un gran negocio el agua para estas empresas, pero a mí duele, yo les hablo a mis alumnos desde mi visión como mujer indígena y les explico que la hué está en toda nuestra cuerpa, porque es así bilu (linda en charrúa), todos nuestros tejidos están construidos por el agua del Santa lucía, todos mis recuerdos se construyen a partir de ella, las acciones de nuestra cotidianidad como cocinar, bañarme y toda la pureza de la vida se ve reflejada en su fluidez. Hoy todo eso es contaminado por una lógica extractivista que nos sumerge en la miseria y el dolor, nos obligan a comprar agua embotellada como si nuestra hué fuera una cosa y sabemos que está viva y nos regala esa vida.

Sentí la gran necesidad de ir al cauce del río por que ando mal de ánimo, fui a buscar un poco de newen (fuerza) y a conectarme con el agua y ver si el río sigue vivo, cerré mis ojos para conectarme con él y pude sentir que está muy dolorido pero está con mucha fuerza. Está dentro mío y me emocionó mucho el sentimiento que me invadió y me puse a llorar, había muchas señales, andaba por allí un Martín pescador esos pajaritos que se alimentan del río y me di cuenta que me hablaba esa imagen, me decía que aún hay vida allí…hay mucho por cuidar y proteger todavía bilú ,hay que seguir luchando.”

Después de esta visita pude escribir el siguiente poema:

“Las aguas que me abrigaron en el vientre de mi madre tienen como origen el río Santa Lucía. Cada vaso de agua que ingresó a mis tejidos y mis células, cada infusión cuando estuve enferma. Cada baño caliente en invierno o refrescante en verano, cada planta que vi crecer en mi jardín y cada alimento que coseché de la huerta. Las sopas de la abuela y cada hielo para brindar. La ropa y la casa limpia, tus aguas son mis aguas, tu dolor es mi dolor, tu fuerza es mi fuerza.

Gracias a ti estoy viva querido Santa Lucía. Sé que tus aguas están secuestradas, agredidas y explotadas a límites que ponen en peligro tu vida, y por eso saldré a la calle a luchar por tu libertad que de eso también depende mi vida.”

ES IMPOSIBLE VIVIR SIN AGUA, LLEGARÁ UN MOMENTO DONDE NO HABRÁ CUERPOS QUE VESTIR NI ROSTROS QUE MAQUILLAR. BASTA DE TERRICIDO, BASTA DE MATAR LA HUÈ.

Por: Emilia Carballo.

📷Fotos sacadas de la web

Tomado de: agenciadenoticiastelurica.com

 

Fuente: Radio Temblor

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Send this to a friend