Saharauis: un pueblo del desierto que resiste

Por Llanisca Lugo

El pueblo sarahui recuerda con alegría el 27 de febrero de 1976. Ese día, ante la creciente presión popular de su gente, España abandonó a su antigua colonia del norte de África y se fundó la República Árabe Saharaui Democrática. En vísperas de un nuevo aniversario, aprovechamos la ocasión para compartir las impresiones que motivó en nuestra compañera de equipo Llanisca Lugo el entrañable encuentro que sostuvo, junto a representantes de otras organizaciones cubanas, con Mohamed Ali Ali Salem, consejero saliente de la Embajada Saharaui en Cuba.

Cuando entro al salón, unos minutos tarde, encuentro a un hombre sencillo sentado a la mesa. Se llama Mohamed y es el representante en Cuba del Frente Polisario. Dentro de muy poco, sale para Buenos Aires y termina su misión en la Isla. En nombre del pueblo saharaui se despide de los cubanos con gratitud por la sensibilidad de nuestro pueblo y la solidaridad que encontró durante estos años.

Las huellas de un duro proceso de colonización

Los saharauis son nómadas, gente del desierto que siempre anduvo tras la lluvia, un pueblo ganadero y pescador, que encontró en los camellos, a partir del siglo primero de la era cristiana, un medio de transporte y de combate. Sus comunidades originarias eran los amazirgh. En las llamadas Asambleas de los 40, los ancianos sabios dirimían los asuntos de la comunidad y administraban la vida cotidiana. Hasta finales del siglo XIX, los pobladores del Sahara vivían en tribus nómadas denominadas cabilas Tenían una cultura, un territorio, y un modo de reproducción de la vida cotidiana. Eran un pueblo del desierto.

Su territorio era rico en bienes comunes. Dos bolsas de petróleo y gas, de los mejores bancos de pesca del mundo, una mina de oro compartida con Mauritania, la mayor reserva de fosfato del planeta.  Eso los hizo territorio en disputa de los grandes poderes.

Alrededor del año 700 después de Cristo, los árabes invadieron el norte de África. Se cuenta que pararon su ofensiva en el río Draa, frontera entre Marruecos y el territorio saharaui. No pudieron seguir más allá por la resistencia que encontraron en el pueblo. Desde entonces, hay muchos intereses de conquista y colonización de esos 284 000 kilómetros cuadrados y un millón de personas dispersas entre el río y  la Güera en la Península del Cabo Blanco.

La invasión de los árabes les dejó el dialecto hasanía, en honor al general árabe que lideró las tropas de la invasión. Sobre el siglo XIII se impuso el Islam y los árabes construyeron hegemonía.

El 26 de diciembre de 1884, España advertía de su derecho sobre el Sahara occidental y se repartió el territorio con Francia. Después de la guerra civil española, con la primera República, el franquismo convirtió al Sáhara en una provincia más del Estado español.

Sin embargo, en 1963, la ONU, pasó a considerar que “el Sahara es territorio no autónomo bajo la supervisión del Comité de Descolonización”. En 1973, se presentó un estatuto de autonomía para el Sahara y después de eso, España entregó el Sahara al régimen de Marruecos, donde hasta los planos de carreteras, los libros y los mapas eliminan la línea divisoria con el Sahara Occidental, bajo la consideración de que son sus provincias del Sur.

El 10 de mayo de 1973 se fundó el Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, conocido como Frente Polisario para enfrentarse al colonialismo español, por un régimen republicano que conservara su herencia religiosa.

El Frente Polisario se enfrentó por años al ejército marroquí y al mauritano. El proceso de paz con Marruecos se firmó en 1990. El alto al fuego de un año después fue auspiciado por la ONU, que creó una misión denominada MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental).

En 1991 entró en vigor el Plan de paz o Plan de arreglo. Este plan concebía la entrada de los cascos azules de la ONU, la configuración de un cuerpo electoral, y la celebración de un referendo, pero Marruecos se cree con derecho a la ocupación territorial y no renuncia al proyecto del gran Marruecos. Del que Francia y EEUU han sido los principales aliados.

En 2014 se crearon los campamentos de refugiados donde vive el pueblo saharaui con ayuda humanitaria, esperando por la implementación del acuerdo de paz. Se empiezan a preguntar sobre el sentido de un acuerdo que ya tiene más de veinticinco años de congelación. Ya son dos las generaciones nacidas en campos de refugiados que continúan esperando.

En los últimos años se han dado conversaciones entre Marruecos y la República Árabe Saharaui Democrática, pero sin resultados. Marruecos está dispuesto a implementar un referendo sobre la autonomía del pueblo saharaui, pero no sobre su derecho a la independencia, bandera de lucha del Frente Polisario.

La relación con Cuba

La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) se fundó el 27 febrero de 1976. En ese mismo año llega un primer grupo a estudiar a Cuba. El actual Primer Ministro estudió medicina en Cuba. También la actual Ministra de salud. Desde 1976 hay colaboración médica cubana allá y desde el 72, hubo brigadas de maestros en las escuelas saharauis, escuelas sin recursos, en situación de guerra y de gran escasez.

El Frente Polisario y el Partido Comunista de Cuba tienen relaciones desde 1973, año en que se fundó el Frente. En octubre de 1977 se abrió la Oficina del Frente Polisario en la Habana y en 1980, la Embajada. Alrededor de 3000 estudiantes saharauis están en Cuba cada año bajo los principios de la solidaridad internacionalista y el reconocimiento del derecho a tierra y autodeterminación de todo pueblo.

Este hombre sencillo se despidió con tristeza. En Cuba deja lazos de amor y una historia de fidelidad basadas en principios que mucho ha costado defender.

Parecía un encuentro como muchos otros, pero quedé atrapada en la historia del pueblo del desierto, que aun con desgastes, diásporas, frustraciones, resiste en nombre de su cultura, su historia y su futuro.

El 27 de febrero es aniversario de la fundación de la República Árabe Saharaui Democrática. Podemos leer sobre sus luchas por la independencia y hacerlo como parte de nuestra propuesta que se enfrenta a toda colonización y todo imperialismo.

 

Fuente: CMLK

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