Honduras: Descubren nueva salamandra y deciden llamarla “Bolitoglossa Copinhorum” como homenaje a la lucha de COPINH y de Berta.

Descubren en Intibucá y La Paz, nueva salamandra y deciden llamarla “Bolitoglossa Copinhorum” como homenaje a la lucha de COPINH y de Berta Cáceres.

«Descubrimiento de una nueva especie de salamandra (parte v) – la revelación. Después del prólogo de 12 años que detallé sobre esta pasada serie de publicaciones, estamos encantados de anunciar formalmente las nuevas especies de salamandra para Honduras y el mundo: Bolitoglossa copinhorum. El papel que proporciona la evidencia de reconocer a la nueva especie, redefine la especie B. Celaque, y nombra la nueva especie B. Copinhorum acaba de ser publicado en el último número de Monografos Herpetológicos (https://bit.ly/2IMKfsY; mensaje para una copia del papel).

Esta nueva especie es endémica de los restos bosques nubosos de la Sierra Lenca en los departamentos de Intibucá y La Paz, e inmediatamente será clasificada como en peligro de extinción en la próxima actualización de la Lista Roja de la UICN en julio.

Hemos dado a la Sierra Lenca el nombre “copinhorum” 😊 perteneciente a COPINH para reconocer a la organización fundada en marzo 1993 por Berta Caceres. COPINH está compuesto por representantes de más de 200 comunidades indígenas lencas en todo el oeste de Honduras, y busca defender y empoderar a las comunidades lencas para resistir la explotación de sus tierras y recursos naturales por intereses externos.»

Palabras de nuestra coordinadora general Bertha Zuniga Cáceres

Como es de su conocimiento estos 4 años han significado, en el medio del dolor de la perdida de una persona tan importante, un intenso trabajo de búsqueda de justicia pero también de seguir caminando los pasos de Berta.

Hace 4 años, el primer pensamiento que tuvimos fue la incertidumbre, pensar ¿cómo vamos a seguir con este trabajo?, ¿Cómo vamos a continuar lo que ella había emprendido?, Cómo demandar verdad y continuar su lucha?

Hoy venimos a decirles que en estos momentos nosotras empezamos a ver claramente lo de que hablábamos, es decir el contubernio entre las empresas privadas que se dedican al despojo de los territorios y de los pueblos y el Estado, que contribuye a este despojo y tiene toda una estructura y estrategia para esconder a los criminales.

Nos sorprendió que las primeras hipótesis de la investigación sobre su asesinato, como es proprio de un Estado y sistema patriarcal, tuviesen como linea de investigación nuestra misma organización y afirmaban que Berta había sido asesinada por un crimen pasional.

Desde el primer momento nosotras tuvimos grandes dificultades en saber qué era lo que estaban investigando, y cómo se iba a acceder a esta información.

Ustedes nos acompañaron en el primer y único juicio que tuvimos para el caso de Berta Cáceres, y saben que esta información sobre las investigaciones es parte del derecho de las víctimas y también saben que, en este primer proceso, nos enfrentamos toda clase de irregularidades. Muchas personas no pudieron hablar en el proceso no pudieron dar su testimonio y su versión de los hechos, porque Berta Cáceres fue asesinada por ser una mujer lideresa, una mujer indígena.

En esta lucha, sobre todo por el acceso a la información, los familiares fueron expulsados del proceso y tuvimos que interponer amparos con abogados porque no resultábamos parte de este proceso. Ustedes saben que hay mucha impunidad, y ya 4 años sería un tiempo suficiente para que el pueblo de Honduras tomara acciones en contra de los responsables. Porque no creemos que este Estado dictatorial vaya a hacer algo, y por eso vamos a seguir construyendo la justicia para los pueblos.

Algo bastante grato para nosotras ha sido poder haber construido, con el apoyo solidario, acciones internacionales que concluyeron en informes independientes para tener una verdad. Personas como el grupo internacional de los expertos y calificados, pero también personas que nos han acompañado en las audiencias.

Hoy les queremos decir que como organización hemos entendido que en este momento del proceso de lucha, reafirmamos que nuestro verdadero camino es acompañar la lucha de los pueblos, para que no se repitan estos crímenes y para construir nuestro proceso soberano y autónomo. Recordemos que el día en que Berta Cáceres fue asesinada, en este mismo lugar, se estaba organizando un foro sobre la energía comunitaria, porque la energía también es un derecho de los pueblos y las empresas y los gobiernos la quieren quitar, la quieren privatizar.

Hoy les venimos a decir que este es el llamado a convocar la lucha por el agua, porque todos los territorios en que andaba Berta Cáceres tienen una lucha por el agua, sea por los ríos, los mares, en contra de la hidroeléctrica o de la industria pesquera y hotelera. Los pueblos estén protegiendo el derecho fundamental al agua, porque es claro hoy más que nunca que los grandes intereses internacionales están detrás de todo despojo del agua.

Por eso invitamos a la lucha por el agua, porque sabemos que cualquier empresa que controla el agua controla la gente, y no sólo en los territorios indígenas y campesinos, sino también en las ciudades, donde se está iniciando esta luchas por el agua.

Una de las ausencias más grandes que tiene Berta Cáceres es justo en este proceso articulador, donde hay una deuda inmensa porque todavía y no hemos encontrado la manera para unir estos discursos de resistencia, hemos hecho esfuerzos pero no hemos terminado.

Nuestro propósito es hermanar estas luchas y encontrar una razón o una manera para que podamos hermanarnos, porque tenemos la responsabilidad de toda la población. Por eso es que hay tanta diversidad en esta lucha, que hay gente de otras ciudades y de otros países que se unen a esta resistencia

Más allá de eso de la lucha por el agua y la justicia, nuestra lucha es de construir un país de justicia y la democratización de nuestro país y eso también significa luchar en contra de la dictadura y de este modelo neoliberal, y para materializar la autonomía en nuestros procesos y en nuestros pueblos.

Nos sentimos profundamente conectadas con las luchas de otros lugares del mundo, como los Mapuches y con otra luchas en contra de las hidroeléctricas y en contra de proyectos que a veces convencen la opinión publica de que son buenos pero al final resulta que no. Para fortalecer estas luchas estamos acá.

Compañeros y compañeras, para esta jornada les deseamos toda la concentración y energía y amor posible, porque esto es lo que nos ha mantenido acá en todo este tiempo.

Hoy hay que compartir nuestras experiencias y esperamos que no tengan miedo, que compartan porque no queremos monopolizar la palabra y tenemos el compromiso desde nuestra organización de mantenernos en esta lucha y seguir adelante con el proceso organizativo que impulsa el Copinh.

Seguimos en diferentes comunidades con diferentes luchas continuando con la memoria de nuestra compañera Berta Cáceres, y les agradecemos el esfuerzo de haber venido acá a compartir con nosotras.

Vamos a terminar con una consigna y con mucha energía decimos :

¡Berta no murió, se multiplicó!

¡Berta vive vive, la lucha sigue sigue!

 

Fuente: COPINH

Todos somos Berta Cáceres

Hace cuatro años, un 2 de marzo, mataron a la activista indígena hondureña Berta Cáceres. Un grupo de criminales entró forzosamente a su casa, en la población hondureña de La Esperanza, y arremetió a tiros contra ella. Latinoamérica es la región más peligrosa para los defensores del medioambiente y es también la región más codiciada por las grandes empresas hidroeléctricas y extractivistas. Por eso, Berta es ahora un símbolo que muchos defensores medioambientales replican a lo largo de todo el continente. Lise Hermann estuvo en Honduras a cuatro años de su asesinato.

Por Lise Josefsen Hermann

La Esperanza / Intibucá, HONDURAS.- Este es un lugar para delirar, para soñar, para tratar de hacer realidad lo que parecía imposible.El paisaje sonoro se llena con acordes de Manu Chao y sobran las risas y los correteos. Ahí funciona el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), apodado Utopía. La organización fue fundada por Berta Cáceres, la indígena lenca que fue asesinada en 2016 por defender el río Gualcarque ante la intención de construir la central hidroeléctrica Agua Zarca.

En 2015, el Copinh consiguió detener la construcción de la represa. “Se logró una victoria para el pueblo Lenca -cuenta Laura Yolanda Zúñiga Cáceres, hija de Berta-, es muy simbólico cuando el pueblo gana, pero no solo es el pueblo Lenca, sino el pueblo hondureño contra toda una política de venta del territorio”. En 2015, su madre recibió el premio Goldman, el llamado ‘Oscar Verde’, por su vehemente lucha en favor del medio ambiente. “Pensamos en que de alguna manera esto iba a servir como un tipo de protección para mi mami –confiesa Laura-, pero, a la vez, sí sabíamos sobre las amenazas. Todos. Ella lo sabía”.

Laura Yolanda Zúñiga Cáceres, hija de Berta, posa junto a un pequeño mural en homenaje a su madre. Foto: Lise Hermann.

Junto a Gustavo Cáceres, hermano de Berta, nos dirigimos hacia las afueras de La Esperanza. No hay nadie aquí, excepto las policías que protegen a Gustavo y su madre, Austro Berta, desde el 2016. No me da seguridad estar acompañada de 3 policías con metralletas al final de la tarde de este lunes de febrero. Las policías nos filman y hablan entre ellos. Nunca me hablan a mí. Van junto a nosotros con el dedo al borde del gatillo, caminando entre las tumbas.

“Berta Cáceres. 2 de marzo 2016”, dice la inscripción sobre la piedra.

Atrás se ve un grafiti con pintura roja: “Berta Vive”.

Otros dicen: “Los pueblos saben hacer Justicia”. “Y Berta volverá y será millones”.

Cerca de la medianoche del 2 de marzo, hace 4 años, la asesinaron a tiros en su casa de La Esperanza. El crimen ocurrió después de haber recibido muchas amenazas por parte de la empresa DESA.

Laura sonríe, suelta bromas, aunque hablemos de su madre y de su asesinato. “Siempre digo que salí fiestera por mi mami –cuenta, y alterna con una breve e inocente carcajada-, a ella le gustaba mucho bailar salsa”. La joven de 27 años se disculpa de entrada. Ha aprendido a sobrellevar la pérdida de su madre con algo de humor. Tanto ella como Marleny Reyes, la coordinadora de Educación en Copinh y compañera de Berta desde los 13 años, reconocen como una cualidad del pueblo Lenca el mantener la alegría en momentos muy tristes. “Berta también siempre sonreía. No pensé que ese día, ese 2 de marzo, iba a ser la última vez que viera esa sonrisa. Estaba muy guapa ese día”, recuerda Marleny.

Según la estadística de la ONG Global Witness sobre asesinatos a defensores ambientales, Latinoamérica es la región más peligrosa para defender el medio ambiente. En el 2018, más de la mitad de los asesinatos cometidos en todo el mundo ocurrieron en esta región. En el 2016, Berta Cáceres fue un nombre más en esa estadística. Su caso se conoció en todo el mundo y el impacto alcanzó con dureza a los demás líderes que compartían la lucha por el territorio y el río con Berta: “Si podían matar a Berta también pueden matarnos a nosotros -reflexiona Marleny y luego vuelve a recordar que la lucha de Berta no era una casualidad-; las mujeres lencas siempre tenemos una conexión muy especial y cercana con los ríos. Somos las guardianas de los ríos”.

Otros activistas de Copinh cuentan que constantemente reciben amenazas. A menos de 24 horas de mi llegada a Utopía, llegó un hombre que había sido atacado con piedras afuera del pueblo. Eso pasa todo el tiempo, me cuentan los lugareños. Aun así, para Marleny no es una opción dejar de luchar. Ella siente fuertemente la presencia de Berta hoy, a cuatro años de su asesinato: “Berta está todavía con nosotros. Los niños de la comunidad de Río Blanco dicen: ‘Yo amo a Berta. Ella es mi río’, por eso, dejar solas a mis compañeras no podría hacerlo. La lucha empieza, pero no termina. Los que vamos a terminar somos nosotros”, dice convencida Marleny.

Laura, sin embargo, reconoce los riesgos de la resistencia como defensores del territorio: “Las personas han sido criminalizadas, asesinadas y amenazadas por defender los derechos del pueblo Lenca, que al final también son los derechos del pueblo hondureño”.

Berta Cáceres

Marleny Reyes es la coordinadora de Educación en Copinh y fue compañera de Berta desde los 13 años. Ahora, ella continúa con la lucha que emprendió su amiga. Foto: Lise Hermann.

“A Berta no la mataron, la multiplicaron”

El pasado 2 de diciembre del 2019, 7 hombres fueron condenados a penas de entre 34 y 50 años de prisión por el asesinato de Berta Cáceres. Algunos de ellos fueron identificados como sicarios, otros no tenían esos antecedentes. Entre los responsables del crimen está el exjefe de seguridad de la empresa Desarrollos Energéticos (DESA), el exgerente ambiental de DESA y un mayor del Ejército hondureño.

Suena como un logro, pero Laura Zúñiga Cáceres no está satisfecha. “Los sicarios son el punto más débil en la cadena. ¿Qué pasa con los autores intelectuales? Siguen libres y manejando sus negocios. Para nosotros esto no para hasta que los autores intelectuales sean condenados. Tal vez sea una utopía. Pero luchamos por eso”.

En el juicio se expusieron cadenas de WhatsApp y mensajes de texto con información que demostraba que hasta los ejecutivos de la empresa estaban involucrados y planificaron el asesinato.

La impunidad en Honduras es altísima: más del 90 % de crímenes no son castigados nunca y muchos hechos criminales no llegan siquiera a denuncias por esa razón. También el nivel de corrupción es altísimo. El reciente informe sobre la percepción de corrupción de Transparencia Internacional ubica a Honduras en el número 146 de entre 180 países (Ecuador está en el puesto 93).

En octubre del 2019, Tony Hernández -hermano del presidente Juan Orlando Hernández- fue declarado culpable en EE. UU. de haber recibido un millón de dólares de parte del capo del narcotráfico mexicano Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, para la campaña presidencial de su hermano.

Berta Cáceres
Uno de los stencils que aparecen en La Esperanza en honor a Berta Cáceres. Foto: Lise Hermann.

La lucha de defensores medioambientales como Berta en Honduras está condicionada por riesgos muy altos. Es la lucha de David contra Goliat. Contra el Estado y el capital corporativo. Los pueblos indígenas contra todos los poderosos.

El caso de Berta se volvió emblemático en Honduras, en la región y en el mundo, y hoy es un símbolo para quienes exponen sus vidas por proteger el territorio y el medio ambiente. Las compañeras de Berta continúan peleando por defender los ríos y los bosques de la arremetida de las grandes empresas hidroeléctricas o mineras, aun conscientes de que podría costarles la vida.

“Aquí todos somos Berta”, dicen los grafitis en Utopía, en el cementerio, en La Esperanza. Lo dice Marleny también y lo dice Laura. 

A Heather Iqbal, asesora senior de Comunicaciones de Global Witness, le preocupa la situación de los defensores ambientales: “Los asesinatos son solo la punta del iceberg –dice-, no todos están registrados y luego vienen las amenazas y la criminalización de los activistas ambientales. Hay muchas maneras de tratar de silenciarlos”, dice.

De acuerdo con Global Witness, más de 120 ambientalistas fueron asesinados entre el 2010 y el 2016 en Honduras. En 2017, cinco defensores ambientales fueron asesinados en Honduras, en comparación con los 14 de 2016, el año del asesinato de Berta.

 

Fuente: La Barra Espaciadora

Acción Global/Global Action “Justicia Para Berta”


El COPINH se complace en invitarles a conmemorar con nosotras y nosotros el 4to. Aniversario de la siembra de nuestra compañera Berta Cáceres, a realizarse este 2 de marzo.

En Honduras:
Acompáñanos en las actividades a realizarse en el Centro de Encuentros y Amistad “Utopía” en La Esperanza, Intibucá.
Puedes encontrar la agenda en nuestro evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/246883066301846/

Acción Global:
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En redes sociales:
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COPINH is pleased to invite you to commemorate with us the 4th anniversary of the death of our partner Berta Cáceres, to be held on March 2.

In Honduras:
Join us in the activities to be held at the Centro de Encuentros y Amistad “Utopía” in La Esperanza, Intibucá.
You can find the agenda of our event on Facebook: https://www.facebook.com/events/246883066301846/

Global Action:
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Azione Globale “Giustizia Per Berta” 

Il COPINH ha il piacere di invitarvi a commemorare con noi il 4° Anniversario della semina della nostra compagna Berta Cáceres, che si realizzerà questo 2 di marzo.  

In Honduras:   Accompagnaci nelle attività che si svolgeranno nel Centro di Incontri ed Amicizia “Utopia” a La Esperanza, Intibucá.  

Puoi trovare l’agenda nel nostro evento su Facebook: https://www.facebook.com/events/246883066301846/

Azione Globale:  Unisciti via twitter all’hashtag mondiale #JusticiaParaBerta o all’azione globale di richiesta di giustizia mediante azioni locali organizzate nel tuo Paese.  

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