RADIO TEMBLOR: APOYA CON TU FIRMA. CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA JEANINE AÑEZ DE RECHAZO TOTAL AL USO DE TRANSGÉNICOS EN BOLIVIA [URGENTE]

Apoya con tu firma: Carta abierta a la presidenta Jeanine Añez de rechazo total al Decreto Supremo 4232, que viabiliza el uso de transgénicos en Bolivia y que atenta contra la salud del pueblo bolivianoCarta abierta a la presidenta Jeanine Añez de rechazo total al Decreto Supremo 4232 promulgado el 7 de mayo 2020, que viabiliza el uso de transgénicos en Bolivia para la alimentación y la exportación y que atenta contra la salud del pueblo boliviano

Señora Presidenta:

Como es de su conocimiento nuestra Constitución Política del Estado establece, entre los derechos fundamentales de los bolivianos:

· El derecho a la salud (art.18).
· El derecho a la alimentación sana (art 16).
· El derecho al medio ambiente sano (art.33).

Congruentemente con ello, nuestra carta magna da el mandato al Estado de velar por estos, estableciendo en el art. 37 que: “El estado tiene la obligación indeclinable de garantizar y sostener el derecho a la salud, que se constituye en una función suprema y primera responsabilidad financiera”, y -así mismo- la obligación de “mantener el equilibrio del medio ambiente” (art.342).

Así mismo, establece como un principio fundamental “la seguridad y soberanía alimentaria de toda la población” y “la prohibición de importación, producción y comercialización de organismos genéticamente modificados y elementos tóxicos que dañen la salud y el medio ambiente” (art. 255 II.8).

De manera complementaria, la Ley 144 del 26 de junio de 2011, en su artículo 15 establece que: “No se introducirán en el país paquetes tecnológicos agrícolas que involucren semillas genéticamente modificadas de las que Bolivia es centro de origen o diversidad, ni aquellos que atenten contra el patrimonio genético, la biodiversidad, la salud de los sistemas de vida y la salud humana”.

En la misma línea, la Ley de Alimentación Escolar en el Marco de la Soberanía Alimentaria de diciembre de 2014, en su art. 7 parágrafo V, establece: “Queda prohibida la contratación de alimentos genéticamente modificados (transgénicos) para la alimentación complementaria escolar”. De igual manera el DS 0181 de 2009, en su art. (contratación de alimentos para el desayuno escolar y programas de nutrición) parágrafo I, establece: “Para la contratación de alimentos destinados al desayuno escolar y programas de nutrición, independientemente del monto de contratación, se deberá prever que los productos sean elaborados con materia primas de producción nacional, prohibiéndose la compra de alimentos genéticamente modificados (transgénicos).”

Como es de conocimiento público, la peligrosidad de los agrotóxicos que son parte de los paquetes tecnológicos que acompañan a las semillas transgénicas –y específicamente del Glifosato- ha sido crecientemente reconocida a nivel mundial en los últimos años, tanto a nivel de la Organización Mundial de la Salud, como de los tribunales que han recibido las demandas de la población afectada irremediablemente en su salud por dichos agrotóxicos; es así que en el año 2018 la empresa Monsanto, productora del herbicida Glifosato fue obligada a pagar 300 millones de dólares a Dewayne Johnson, jardinero que adquirió cáncer linfático por trabajar con dicho producto durante un lapso de tiempo prolongado; en 2019 la empresa Bayer (que adquirió la firma Monsanto) fue obligada a pagar 2.000 millones de dólares a una pareja que también contrajo cáncer por dicho motivo; y actualmente existen más de 42.000 demandas contra la empresa Bayer de parte de personas de distintas partes del mundo, que han visto definitivamente dañada su salud a causa de dicho producto.

En este contexto, fue un acto de extrema irresponsabilidad la promulgación del Decreto Supremo 3874 de abril de 2019, por parte del expresidente Evo Morales, en el que se autoriza “de manera excepcional al Comité Nacional de Bioseguridad establecer procedimientos abreviados para la evaluación de la Soya evento HB4 y Soya evento Intacta, destinados a la producción de aditivos de Origen Vegetal-Biodiésel”.

Demás está decir que las evaluaciones requeridas respecto a los riesgos y efectos de las semillas transgénicas y sus respectivos paquetes de agrotóxicos no pueden realizarse “de manera abreviada”, pues estas requieren de periodos de tiempo apropiados para evaluar sus consecuencias.

Como es de su conocimiento han sido estas actitudes irresponsables y de atropello a nuestro estado de derecho cometidas por el expresidente Morales, las que han colmado la paciencia del pueblo boliviano.

Ahora es inaceptable que su persona y su gobierno, que ha asumido la responsabilidad de hacer posible la transición democrática en el país, en el marco del estado de derecho, no solo repita estos atropellos, sino que los magnifique mediante la aprobación del Decreto Supremo 4232, en el que repite lamentablemente el mismo enunciado que el Decreto 3874 -autorizando “de manera excepcional” la evaluación de semillas transgénicas por el Comité Nacional de Bioseguridad-, agravando el caso incluyendo en este caso, además de las semillas destinadas en el Decreto anterior a la producción de Biocombustibles, también semillas de trigo, maíz y caña de azúcar, destinadas a la alimentación humana (“al abastecimiento del consumo interno”).

Atentar de esta manera a la salud del pueblo boliviano, en momentos que justamente enfrentamos el drama de la pandemia por COVID-19 y en la que es el departamento de Santa Cruz el que se encuentra más afectado y amenazado, es un acto gravísimo.

Este decreto se orienta a beneficiar al sector del agronegocio, pero su aplicación provocaría grandes daños a la salud de la población, y daños irreversibles en el patrimonio genético y natural del país.

Este además constituye un atropello a otros mandatos de nuestra carta magna como el art. 241, que garantiza la participación del pueblo boliviano en el diseño de políticas públicas, el artículo 343 que establece el derecho de la población a participar en la gestión ambiental, y otros como los artículos 345, 352, 346, 381 . I, entre otros.
Consideramos que no se ha evaluado adecuadamente las consecuencias del Decreto 4232, y considerando los motivos expuestos y atendiendo a lo dispuesto por el artículo 110 de la Constitución Política del Estado, solicitamos a su autoridad se rectifique el error cometido y se derogue el Decreto 4232 por el bien del conjunto de nuestro país.

Bolivia, mayo de 2020.

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Fuente: Colectivo CASA www.colectivocasa.org.bo

Fuente: Radio Temblor

Cacería de médicos cubanos en #Bolivia

El golpe de Estado en Bolivia le sirvió a Estados Unidos para intensificar su estrategia política en la región. Este asalto militar derribó a un gobierno incómodo a Washington y, de paso, avanzó en la destrucción de las colaboraciones la administración de Evo Morales con otros gobiernos progresistas de América Latina, siendo esto también, una agresión sobre esas naciones. Sin duda la más afectada de estas es Cuba.

Para nadie es un secreto que uno de los más cercanos aliados de Evo Morales fue la República cubana. Desde que el indígena Aymara ascendió al poder, convenió con el gobierno de la isla una amplia agenda de colaboración médica. De tal modo, los famosos médicos cubanos arribaron al país sudamericano para brindar atención a poblaciones apartadas, ahí donde la infraestructura boliviana no podía llegar.

Tras el Golpe, el gobierno de facto colocó una diana sobre estas brigadas y disparó una violenta campaña en su contra. Esta ha incluido propaganda sucia en medios de comunicación, hostigamiento y allanamiento ilegal de las viviendas donde han residido los especialistas cubanos.

¿Dónde entra Estados Unidos en todo esto?

Al revisar un reporte del diario digital estadounidense The Real News.com podemos encontrar que desde el año 2008 la embajada de Estados Unidos en Bolivia ha utilizado a ciudadanos estadounidenses para recopilar información sobre las colaboraciones médicas cubanas en ese país.

Según los testimonios, la maniobra fue dirigida por el asesor en seguridad de la sede de Washington en La Paz, Vincent Cooper, quien reclutaba a estadounidenses en el país andino para tareas de espionaje sobre cualquier persona de origen cubano o venezolano en Bolivia.

De tal modo, el Golpe de noviembre de 2019 desató el antiguo deseo estadounidense de ahorcar la presencia cubana en Bolivia.

El bombero Freddy Medinacelli

Para esto, Washington se ha valido de un coronel del Ejército boliviano de nombre Freddy Medinacelli quien, hasta el año 2018, era subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de la policía boliviana, la misma que inició el Golpe contra Evo Morales.

Medinacelli ya no tiene cargo en la policía, pero, de algún modo, se convirtió en subdirector de la Unidad de Bomberos en La Paz (o al menos así es presentado por la prensa local).

Todo el mundo sabe a qué se dedica un bombero, ¿cierto? y que su labor es voluntaria. Pero el bombero Medinacelli es un caso especial en el mundo, pues es el único en su oficio que goza de la protección de la policía y el régimen para dirigir cateos y allanamientos armados; en este caso, a los hospedajes de las brigadas médicas cubanas.

Así, a principios de noviembre de 2019, el bombero Medinacelli allanó una casa donde residían trece médicos. Ni la policía, ni nadie metió las manos. Al parecer, bajo el nuevo régimen boliviano es normal que un bombero realice tareas judiciales.

Por supuesto, Medinacelli se dio el lujo de hacer declaraciones a la prensa, a la cual, por alguna razón, no le cayó extrañó que un bombero cateara la vivienda de unos extranjeros, pues no hicieron ninguna pregunta relacionada a esto. Ahí, esta especie de súper-bombero, calificó la residencia como un “búnker de cemento” donde había “yacuzzis” y “documentos sospechosos” los cuales sustrajo y entregó a régimen golpista, según reportó el medio Página 7.

¿Cómo se llega a ser un súper-bombero como Medinacelli?

Si revisamos los antecedentes, encontraremos que las acciones de Medinacelli son un eco de lo dicho por el ex coronel boliviano Julio César Maldonado Leoni, presidente del golpista Comité Militar Nacional, quien propuso acciones contra la Embajada de Cuba y sus funcionarios, e instruyó “infundir miedo y odio hacia los cubanos para que abandonen el país”, según audios revelados por varios medios de prensa como Resumen Latinoamericano, en los cuales se exhiben los presuntos planes para el Golpe contra Evo Morales.

En esos audios también se escucha a los golpistas planear la difusión de una campaña xenofóbica contra Cuba: “Tenemos que decir fuera cubanos, mueran cubanos. (…) Quien gobierna el país son los cubanos”, dijo un militar no identificado.

Pero, sin duda lo más interesante de estos audios es que en ellos se informa que el reconocido líder golpista, Luis Fernando Camacho, “recibe indicaciones” de Rolf A. Olson, jefe político de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia.

Y como en política nada es coincidencia –mucho menos en política exterior estadounidense- Olson fue visto merodeando la casa de los médicos cubanos allanada por Medinacelli.

Así, con al menos la anuencia del gobierno de Estados Unidos, el régimen golpista puso fin a la colaboración de  17,684 profesionales de la salud cubanos que han laborado en Bolivia, quienes realizaron más de 73,330 consultas médicas y 1,529,301 intervenciones quirúrgicas.

¿Quién verá ahora por esas familias enfermas? Sin duda no será Rolf Olson, ni Medinacelli o la presidenta de facto, Jeanine Añez.

Cruzada anti-cubana

El asedio de Estados Unidos sobre las brigadas médicas cubanas en Bolivia no es casualidad. El imitador de Donald Trump en Brasil, Jair Bolsonaro, ya se había dado a la tarea de hostigar a más de ocho mil quinientos médicos cubanos, de los más de veinte mil que laboraban en el gigante sudamericano desde el 2013. Les acusó de guerrilleros y, para no echarlos, les prometió que podían quedarse en el país si renunciaban a su misión. Por supuesto, La Habana retiró a sus especialistas. Y más de 113 millones de pacientes –sobre todo indígenas del Amazonas–, se quedaron sin atención sanitaria.

¿Por qué Estados Unidos se interesa en asediar así a las misiones médicas que Cuba tiene por el mundo?

Porque estos convenios le representan a la isla ingresos económicos hasta por 6 mil millones de dólares, según datos oficiales de la isla. Los países pagan por la expertise cubana, cuyas misiones van a donde los médicos locales no quieren o no pueden ir.  Y a veces –sobre todo en países pobres de África y el Caribe–, suele La Habana no cobran ni un peso. Son más de 500 mil médicos repartidos en 67 países. Son más de 36 mil médicos formados por Cuba provenientes de 180 naciones, sobre todo, del tercer mundo.

El asedio de Estados Unidos contra las misiones médicas cubanas comenzó cuando a Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la USAID, dependiente del Departamento de Estado de EE.UU., puso a Cuba en su “lista negra” de “traficantes de personas” y “trabajo forzoso”. El régimen de Trump cree que la labor de los médicos cubanos en el mundo es un delito, según reveló el periodista Tracey Easton para el portal Cuban Money Project.

Además de Bolivia, se han hostigado a estas misiones en El Salvador, Ecuador, Brasil y Kenia. Al respecto, el presidente cubano, Miguel Díaz Canel, denunció a través de su cuenta de Twitter que Estados Unidos paga hasta tres millones de dólares para perseguir a los médicos de la isla.

“EEUU ofrece hasta tres millones de dólares para perseguir a Cuba por ayudar a salvar vidas en el mundo. Falacias, mentiras, villanía y prepotencia imperial que no entiende de humanos valores. Nuestras misiones médicas son Cuba”, dijo.

No obstante, las brigadas médicas cubanas se han vuelto famosas por combatir el ébola en Africa, el cólera en Haití y la ceguera en Latinoamérica. La Brigada Médica “Henry Reeve” salvó a Ecuador del dengue y atendió a miles de personas en desastres naturales en Pakistán, México, Venezuela, Chile, Perú e Indonesia.

Pero Trump y sus seguidores no entienden de humanismo; lo único que saben es hacer la guerra, absurda y criminal.

¿Qué trabajo hacen las brigadas médicas cubanas en el mundo?

Las brigadas médicas cubanas se han vuelto famosas por combatir el ébola en Africa, el cólera en Haití y la ceguera en Latinoamérica. La Brigada Médica “Henry Reeve” salvó a Ecuador del dengue y atendió a miles de personas en desastres naturales en Pakistán, México, Venezuela, Chile, Perú e Indonesia.

Fuente: ZonaFranK

FCINA: Denunciamos intento de régimen golpista de acallar a radios comunitarias indígenas en Bolivia

Foto: Archivo

El Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica (FCINA), iniciativa regional que nuclea a redes de comunicación, medios y movimientos sociales de América Latina y el Caribe, denuncia el intento del régimen golpista de Bolivia de acallar las radios comunitarias de los Pueblos Originarios.

A través de un decreto supremo, denominado cínicamente “La recuperación de la libertad de expresión en Bolivia” o en su defecto,  simplemente mediante Resolución Ministerial, el gobierno de facto proyecta asignar o reasignar las Radios de los Pueblos Originarios, red de comunicación popular que aglutina alrededor de 60 emisoras que daban voz a las naciones y pueblos originarios tanto como a sus organizaciones sociales.

En el transcurso del golpe de estado, las fuerzas golpistas destrozaron, saquearon y quemaron algunas estaciones de las RPOs, luego de lo cual, una vez consumada la instalación del gobierno ilegítimo, éstas recibieron la orden de cortar transmisiones.

Bajo la argumentación hipócrita de “ampliar a toda la población el derecho de acceso a la información y la comunicación” –como señala el decreto-, el gobierno de facto pretende reasignarlas, cumpliendo con el propósito de terminar con las radios locales al servicio de las comunidades indígenas originarias.

Todo esto bajo el discurso del gobierno de facto, el cual en nombre de “libertad y democracia” avasalla al campo popular y alternativo de la comunicación, que es tildado de “sedición y terrorismo”.

El objetivo de esta maniobra es aniquilar el proyecto iniciado en 2006 por el gobierno de Evo Morales Ayma, que amplió la libertad de expresión de poblaciones marginadas y sin voz. Proyecto que en 2011, a través de la Ley de Telecomunicaciones, garantizó a los pueblos indígenas y a los movimientos sociales y sindicatos paridad en la distribución de las frecuencias frente al sector estatal y privado.

Convocamos a las y los comunicadores populares de toda la región a rechazar y detener este nuevo atropello a la democracia comunicacional perpetrado por quienes desean silenciar la crítica y obtener absoluta impunidad.

Llamamos a los movimientos, organizaciones políticas y de derechos humanos a expresar su repudio internacional ante esta flagrante violación de los derechos de las comunidades originarias y campesinas a manifestarse libremente.

Instamos a los organismos y líderes internacionales a impugnar este hecho antidemocrático, que denota la clara intencionalidad política del régimen transitorio de coartar la posibilidad de comunicación del sector campesino e indígena, amañando con ello cualquier posibilidad de elecciones libres.

Nos solidarizamos con las y los comunicadores de los pueblos originarios agredidos, amenazados y acallados, ahora en riesgo de perder su fuente de sustento o de ser coaccionados a seguir líneas editoriales alejadas del propósito que da sentido a estas emisoras del pueblo.

Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica
www.integracion-lac.info/es
www.facebook.com/comunicacion.para.la.integracion/
@IntegracionLAC

 

Fuente: FCINA

O golpe na Bolívia e seus reflexos na América Latina | Entrevista com Sandra Quintella

Por Instituto Pacs

A saída de Evo Morales do cargo da presidência da Bolívia, no dia 10 de novembro, decorrente de uma ordem de prisão considerada ilegal por parte da Polícia e das Forças Armadas bolivianas após protestos e denúncias de fraude na votação, foi um golpe cívico e político contra a democracia. Junto com ele, que estava no poder desde 2006, renunciaram também o vice-presidente Álvaro García, a presidente do Senado, Adriana Salvatierra, o vice-presidente do Senado, Rubén Medinacelli, e o titular da Câmara dos Deputados, Víctor Borda.

Bandeira Wiphala, símbolo do Estado Plurinacional Boliviano, que faz referência à organização da sociedade dos povos originários andinos | Foto: Reprodução

Em entrevista, Sandra Quintela, economista, educadora popular, integrante da Coordenação América Latina e Caribe da Rede Jubileu Sul e vice-presidenta do Instituto Pacs, explica o contexto do golpe na Bolívia e de que maneira isso pode afetar o Brasil, além de abordar as semelhanças dos cenários políticos atuais dos países latinoamericanos.

Como você vê a realidade da América Latina hoje?

O que acontece em algum país da América Latina tem reflexo em toda a região. Então, estamos vivendo em 2019, 30 anos das políticas neoliberais mais duras, desde o chamado Consenso de Washington concomitante à queda do Muro de Berlim. São políticas que priorizam os interesses privados e não os públicos, destinando recursos do orçamento público para o capital privado e tirando do social, através dos chamados ajustes fiscais. Nos anos 2000, a América Latina deu uma freada nessas políticas neoliberais , através de um ciclo político que elegeu governos progressistas como Evo Morales na Bolívia, Hugo Chávez na Venezuela, Cristina Kirchner na Argentina e Lula no Brasil. Significou políticas sociais que permitiram um combate às consequências dessas desigualdades na primeira década do século 21. Porém, a gente sofreu um retrocesso nesses últimos anos na Argentina, no Paraguai, no Chile, no Equador, agora na Bolívia e no Brasil. Vivemos uma década de violência sobre a América Latina e Caribe.

Quais são as características contemporâneas de um golpe em pleno 2019? E quais as diferenças e semelhanças dos golpes civis militares empresariais anteriores?

A gente vem acompanhando outros golpes na América Latina e no Caribe, desde 2004, com o golpe no Haiti; 2009, em Honduras; 2012, no Paraguai; 2016, aqui no Brasil; e agora em 2019, na Bolívia. Cada um desses golpes vai apresentando um perfil, uma característica. Esse na Bolívia foi um golpe de outro tipo, com a presença de policiais e dos neopentecostais, o que é uma novidade na região. Já há uma certa instabilidade política na Bolívia desde 2016, em fevereiro, quando foi feito um referendo para questionar a população se concordava ou não numa candidatura pela quarta vez de Evo Morales, o que não é nenhum problema efetivamente. Angela Merkel, por exemplo, é primeira-ministra na Alemanha desde 2005. Foi feito o referendo e ele não deu vitória ao Evo Morales e recorreu ao Supremo Tribunal Eleitoral, que a partir daí sim reconheceu que ele poderia se recandidatar. Iniciou-se um processo de tentativa de desestabilização do governo e com as eleições, a diferença entre ele e o segundo colocado foi muito pequena. O presidente Morales já tinha concordado em convocar o segundo turno e chamar novas eleições, mas isso não foi suficiente. Além disso, nós sabemos que a maior reserva de gás da América Latina está na Bolívia. Então, uma série de fatores que estão por trás do golpe são também os interesses por recursos. Há também nuances muito claras de racismo nas elites brancas bolivianas. Tudo isso caracteriza o golpe na Bolívia. Sempre por trás desses golpes tem um interesse econômico ou de grupos que querem hegemonizar o controle territorial. No caso de Honduras, o golpe foi feito para a introdução do agronegócio em grande escala, grandes plantas energéticas, as hidrelétricas — e por trás disso o assassinato de Berta Cáceres. Aqui no Brasil foram os interesses sobre Petrobras, a indústria do petróleo e do pré-sal, que na minha opinião são fundamentais pra entender o alicerce do golpe de 2016.

E a relação e proximidades entre o contexto conservador na Bolívia e no Brasil?

Temos uma América Latina em ebulição, com Haiti, Panamá, Honduras, Equador, Chile nas ruas… E agora a Bolívia sofreu esse golpe de característica muito violenta. Esse é um país que tem uma maioria de mulheres nos ministérios, no judiciário, no parlamento, nas lideranças comunitárias, nas prefeituras… O primeiro governo que reconhece o governo golpista é o brasileiro, ou seja, há indícios muito fortes da questão ideológica de desestabilizar os governos de centro-esquerda, até porque o projeto político deles é de acabar com a esquerda a qualquer custo. Os reflexos são: a situação se agravar e justificar o endurecimento de repressão e aparatos policiais maiores; um possível apoio militar brasileiro a Bolívia, por conta da fronteira; e um cenário de legitimação cada vez maior nessa realidade de impunidade q vivemos hoje no Brasil. Há indícios de envolvimento do governo brasileiro com o golpe na Bolívia, então é toda uma discussão geopolítica que está em questão. Nós, brasileiros, temos dificuldade de pensar a América Latina como parte orgânica e fundamental do que é a nossa política, história, economia e sociedade nesse contexto mais amplo, já que o Brasil sempre se coloca de forma isolada por causa do seu tamanho, mas as nossas histórias são muito similares.

Como relacionar os processos políticos do campo progressista a nível regional com a liberdade do Lula? Você vê alguma relação?

A saída do Lula mexe no tabuleiro de xadrez que vive a política brasileira. Cada peça que se move, move todo o jogo, implica na estratégia de todo o jogo. A saída do Lula muda essa estratégia. Temos que pensar se isso vai caminhar para uma polarização ainda maior ou para uma ofensiva deles ainda maior, para que a gente possa se organizar também. Foi no mesmo dia a saída do Lula da prisão e a saída do Evo do cargo. Eu não vejo uma relação direta nisso especificamente, eu vejo uma relação direta da reunião do comando militar de manha em Brasília, no dia 10 de novembro, e a tarde a saída do Evo. Em relação ao Lula, como o Bolsonaro aposta na desestabilização, a questão pra refletir é até que ponto essa saída pode contribuir pra esse cenário de polarização.

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

El golpe en Bolivia y sus reflejos en América Latina | Entrevista con Sandra Quintella

Publicado el 02/12/2019

Por Instituto Pacs

La salida de Evo Morales de su cargo el 10 de noviembre como resultado de una orden de arresto considerada ilegal por la policía y las fuerzas armadas bolivianas tras las protestas y acusaciones de fraude electoral, fue un golpe cívico y político contra la democracia. Junto a él, que había estado en el poder desde 2006, también renunciaron el vicepresidente Álvaro García, la presidenta del Senado Adriana Salvatierra, el vicepresidente del Senado Rubén Medinacelli y el presidente de la Cámara de Representantes Víctor Borda.

Bandeira Wiphala, símbolo do Estado Plurinacional Boliviano, que faz referência à organização da sociedade

dos povos originários andinos | Foto: Reprodução

Sandra Quintela, economista, educadora popular, miembro de la Coordinación de la Red Jubileo Sur Américas en Latinoamerica y el Caribe y vicepresidenta del Instituto Pacs, explica el contexto del golpe en Bolivia y cómo puede afectar a Brasil, así como las similitudes de los actuales escenarios políticos en los países latinoamericanos.

¿Cómo ve la realidad de América Latina hoy?

Lo que sucede en algunos países de Latinoamérica se refleja en toda la región. Así que estamos viviendo en 2019, 30 años de las más duras políticas neoliberales, desde el llamado Consenso de Washington concomitante con la caída del Muro de Berlín. Se trata de políticas que priorizan los intereses privados más que los públicos, asignando recursos del presupuesto público al capital privado y alejando de lo social, a través de los llamados ajustes fiscales. En la década del 2000, la América Latina detuvo estas políticas neoliberales a través de un ciclo político que eligió gobiernos progresistas como Evo Morales en Bolivia, Hugo Chávez en Venezuela, Cristina Kirchner en Argentina y Lula en Brasil. Significaba políticas sociales que permitieron luchar contra las consecuencias de estas desigualdades en la primera década del siglo XXI. Sin embargo, en los últimos años, la gente ha sufrido un revés en Argentina, Paraguay, Chile, Ecuador, ahora Bolivia y Brasil. Estamos viviendo una década de violencia en América Latina y el Caribe.

¿Cuáles son las características contemporáneas de un golpe de estado en 2019? ¿Y cuáles son las diferencias y similitudes de los anteriores golpes militares civiles corporativos?

Hemos estado siguiendo otros golpes en Latinoamérica y el Caribe desde 2004, con el golpe en Haití; 2009 en Honduras; 2012 en Paraguay; 2016 aquí en Brasil; y ahora en Bolivia en 2019. Cada uno de estos golpes presenta un perfil, una característica. Este en Bolivia fue un golpe de estado de otro tipo, con la presencia de policías y neopentecostales, lo cual es una novedad en la región. Ya existe cierta inestabilidad política en Bolivia desde 2016, en febrero, cuando se celebró un referéndum para cuestionar si la población aceptaba o no una candidatura por cuarta vez para Evo Morales, lo que no es realmente un problema. Angela Merkel, por ejemplo, ha sido Primera Ministra en Alemania desde 2005. El referéndum se llevó a cabo y no le dio una victoria a Evo Morales y apeló al Tribunal Supremo Electoral, el cual reconoció que podía postularse nuevamente.

Se intentó desestabilizar el gobierno y con las elecciones, la diferencia entre él y el segundo lugar fue muy pequeña. El presidente Morales ya había acordado convocar la segunda vuelta y convocar nuevas elecciones, pero eso no era suficiente. Además, sabemos que la mayor reserva de gas de América Latina se encuentra en Bolivia. Por lo tanto, una serie de factores que están detrás del golpe son también los intereses por los recursos. También hay matices muy claros de racismo en las élites blancas bolivianas.

Todo esto caracteriza al golpe de Estado en Bolivia. Siempre detrás de estos golpes hay un interés económico o grupos que quieren hegemonizar el control territorial. En el caso de Honduras, el golpe fue para la introducción de la agroindustria a gran escala, las grandes plantas de energía, las centrales hidroeléctricas y, detrás, el asesinato de Berta Cáceres. Aquí en Brasil estaban los intereses sobre Petrobras, la industria petrolera y el presal, que en mi opinión son esenciales para entender los fundamentos del golpe de estado de 2016.

¿Qué hay de la relación y la proximidad entre el contexto conservador en Bolivia y Brasil?

Tenemos una América Latina en ebullición, con Haití, Panamá, Honduras, Ecuador, Chile en las calles…. Y ahora Bolivia ha sufrido este golpe muy violento. Este es un país que tiene una mayoría de mujeres en los ministerios, en el poder judicial, en el parlamento, como lideresas comunitarias, en los ayuntamientos…. El primer gobierno que reconoce el gobierno golpista es el brasileño, es decir, hay indicios muy fuertes de la cuestión ideológica de desestabilizar los gobiernos de centro-izquierda, entre otras cosas porque su proyecto político es acabar con la izquierda a cualquier precio. Los reflejos son: la situación empeora y justifica el endurecimiento de la represión y de los grandes aparatos policiales; un posible apoyo militar brasileño a Bolivia debido a la frontera; y un escenario de creciente legitimidad en esta realidad de impunidad que estamos viviendo hoy en Brasil. Hay indicios de que el gobierno brasileño está involucrado en el golpe de Estado en Bolivia, por lo que es toda una discusión geopolítica que está en juego. A los brasileños nos resulta difícil pensar en Latinoamérica como una parte orgánica y fundamental de lo que es nuestra política, historia, economía y sociedad en este contexto más amplio, ya que Brasil siempre se encuentra aislado por su tamaño, pero nuestras historias son muy similares.

¿Cómo podemos relacionar los procesos políticos del campo progresista a nivel regional con la libertad de Lula? ¿Ves alguna relación?

La salida de Lula toca el tablero de ajedrez de la política brasileña. Cada pieza que se mueve, mueve todo el juego y implica la estrategia de todo este juego. La salida de Lula cambia esta estrategia. Tenemos que pensar si esto conducirá a una polarización aún mayor o a una ofensiva aún mayor, para que también podamos organizarnos. Fue el mismo día en que Lula fue liberado de la prisión y Evo fue liberado de su cargo. No veo una relación directa en esto específicamente, veo una relación directa con la reunión del comando militar en Brasilia el 10 de noviembre, y la salida de Evo por la tarde. En relación a Lula, como apuesta el Bolsonaro por la desestabilización, la cuestión a reflexionar es hasta qué punto esta salida puede contribuir a este escenario de polarización.

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil