El golpe en Bolivia y sus reflejos en América Latina | Entrevista con Sandra Quintella

Publicado el 02/12/2019

Por Instituto Pacs

La salida de Evo Morales de su cargo el 10 de noviembre como resultado de una orden de arresto considerada ilegal por la policía y las fuerzas armadas bolivianas tras las protestas y acusaciones de fraude electoral, fue un golpe cívico y político contra la democracia. Junto a él, que había estado en el poder desde 2006, también renunciaron el vicepresidente Álvaro García, la presidenta del Senado Adriana Salvatierra, el vicepresidente del Senado Rubén Medinacelli y el presidente de la Cámara de Representantes Víctor Borda.

Bandeira Wiphala, símbolo do Estado Plurinacional Boliviano, que faz referência à organização da sociedade

dos povos originários andinos | Foto: Reprodução

Sandra Quintela, economista, educadora popular, miembro de la Coordinación de la Red Jubileo Sur Américas en Latinoamerica y el Caribe y vicepresidenta del Instituto Pacs, explica el contexto del golpe en Bolivia y cómo puede afectar a Brasil, así como las similitudes de los actuales escenarios políticos en los países latinoamericanos.

¿Cómo ve la realidad de América Latina hoy?

Lo que sucede en algunos países de Latinoamérica se refleja en toda la región. Así que estamos viviendo en 2019, 30 años de las más duras políticas neoliberales, desde el llamado Consenso de Washington concomitante con la caída del Muro de Berlín. Se trata de políticas que priorizan los intereses privados más que los públicos, asignando recursos del presupuesto público al capital privado y alejando de lo social, a través de los llamados ajustes fiscales. En la década del 2000, la América Latina detuvo estas políticas neoliberales a través de un ciclo político que eligió gobiernos progresistas como Evo Morales en Bolivia, Hugo Chávez en Venezuela, Cristina Kirchner en Argentina y Lula en Brasil. Significaba políticas sociales que permitieron luchar contra las consecuencias de estas desigualdades en la primera década del siglo XXI. Sin embargo, en los últimos años, la gente ha sufrido un revés en Argentina, Paraguay, Chile, Ecuador, ahora Bolivia y Brasil. Estamos viviendo una década de violencia en América Latina y el Caribe.

¿Cuáles son las características contemporáneas de un golpe de estado en 2019? ¿Y cuáles son las diferencias y similitudes de los anteriores golpes militares civiles corporativos?

Hemos estado siguiendo otros golpes en Latinoamérica y el Caribe desde 2004, con el golpe en Haití; 2009 en Honduras; 2012 en Paraguay; 2016 aquí en Brasil; y ahora en Bolivia en 2019. Cada uno de estos golpes presenta un perfil, una característica. Este en Bolivia fue un golpe de estado de otro tipo, con la presencia de policías y neopentecostales, lo cual es una novedad en la región. Ya existe cierta inestabilidad política en Bolivia desde 2016, en febrero, cuando se celebró un referéndum para cuestionar si la población aceptaba o no una candidatura por cuarta vez para Evo Morales, lo que no es realmente un problema. Angela Merkel, por ejemplo, ha sido Primera Ministra en Alemania desde 2005. El referéndum se llevó a cabo y no le dio una victoria a Evo Morales y apeló al Tribunal Supremo Electoral, el cual reconoció que podía postularse nuevamente.

Se intentó desestabilizar el gobierno y con las elecciones, la diferencia entre él y el segundo lugar fue muy pequeña. El presidente Morales ya había acordado convocar la segunda vuelta y convocar nuevas elecciones, pero eso no era suficiente. Además, sabemos que la mayor reserva de gas de América Latina se encuentra en Bolivia. Por lo tanto, una serie de factores que están detrás del golpe son también los intereses por los recursos. También hay matices muy claros de racismo en las élites blancas bolivianas.

Todo esto caracteriza al golpe de Estado en Bolivia. Siempre detrás de estos golpes hay un interés económico o grupos que quieren hegemonizar el control territorial. En el caso de Honduras, el golpe fue para la introducción de la agroindustria a gran escala, las grandes plantas de energía, las centrales hidroeléctricas y, detrás, el asesinato de Berta Cáceres. Aquí en Brasil estaban los intereses sobre Petrobras, la industria petrolera y el presal, que en mi opinión son esenciales para entender los fundamentos del golpe de estado de 2016.

¿Qué hay de la relación y la proximidad entre el contexto conservador en Bolivia y Brasil?

Tenemos una América Latina en ebullición, con Haití, Panamá, Honduras, Ecuador, Chile en las calles…. Y ahora Bolivia ha sufrido este golpe muy violento. Este es un país que tiene una mayoría de mujeres en los ministerios, en el poder judicial, en el parlamento, como lideresas comunitarias, en los ayuntamientos…. El primer gobierno que reconoce el gobierno golpista es el brasileño, es decir, hay indicios muy fuertes de la cuestión ideológica de desestabilizar los gobiernos de centro-izquierda, entre otras cosas porque su proyecto político es acabar con la izquierda a cualquier precio. Los reflejos son: la situación empeora y justifica el endurecimiento de la represión y de los grandes aparatos policiales; un posible apoyo militar brasileño a Bolivia debido a la frontera; y un escenario de creciente legitimidad en esta realidad de impunidad que estamos viviendo hoy en Brasil. Hay indicios de que el gobierno brasileño está involucrado en el golpe de Estado en Bolivia, por lo que es toda una discusión geopolítica que está en juego. A los brasileños nos resulta difícil pensar en Latinoamérica como una parte orgánica y fundamental de lo que es nuestra política, historia, economía y sociedad en este contexto más amplio, ya que Brasil siempre se encuentra aislado por su tamaño, pero nuestras historias son muy similares.

¿Cómo podemos relacionar los procesos políticos del campo progresista a nivel regional con la libertad de Lula? ¿Ves alguna relación?

La salida de Lula toca el tablero de ajedrez de la política brasileña. Cada pieza que se mueve, mueve todo el juego y implica la estrategia de todo este juego. La salida de Lula cambia esta estrategia. Tenemos que pensar si esto conducirá a una polarización aún mayor o a una ofensiva aún mayor, para que también podamos organizarnos. Fue el mismo día en que Lula fue liberado de la prisión y Evo fue liberado de su cargo. No veo una relación directa en esto específicamente, veo una relación directa con la reunión del comando militar en Brasilia el 10 de noviembre, y la salida de Evo por la tarde. En relación a Lula, como apuesta el Bolsonaro por la desestabilización, la cuestión a reflexionar es hasta qué punto esta salida puede contribuir a este escenario de polarización.

 

Fuente: Jubileu Sul Brasil

Censura mediática: persecución y amenazas a medios de prensa en Bolivia (+Videos)

El pueblo boliviano defiende en las calles su derecho a que se respete la soberanía del país.

El pueblo boliviano defiende en las calles su derecho a que se respete la soberanía del país. Foto: El País

La directora de la cadena multinacional teleSUR, Patricia Villegas, denunció este jueves la salida del aire del canal por la empresa de telecomunicaciones boliviana Entel S.A., lo que consideró como un nuevo acto de censura, hecho reiterado luego del golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, informó Telesur.

«Antes dijeron tenían problemas técnicos. Es evidente, la censura no acepta eufemismos. Seguiremos informando, ratificamos nuestro compromiso», señaló Villegas.

Desde que la senadora Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta de la nación, se generó una fuerte represión contra la ciudadanía que respalda el orden constitucional, que se trasladó a la labor de los medios de comunicación.

Ante la falta de información veraz por parte de los canales nacionales, los usuarios reclaman saber la verdad detrás de los acontecimientos, por lo que se inició una persecución contra los medios que se han dedicado a transmitir los hechos ocurridos en la nación.

Acusaciones de sedición

Inicialmente, funcionarios del Gobierno de facto de Bolivia amenazaron a periodistas locales y extranjeros que cubren las protestas en el país. Esta denuncia la realizaron varios medios internacionales presentes en el país, que reclamaron las amenazas y persecuciones que recibieron sus periodistas por las calles de La Paz (capital) por manifestantes que apoyan la posición de Áñez.

En este sentido, la ministra de Comunicación de facto de Bolivia, Roxana Lizárraga, acusó de sedición a periodistas nacionales e internacionales que cubrían el conflicto social persistente en la nación suramericana.

«Se va a actuar conforme a ley, porque lo que hacen algunos periodistas, en algunos casos bolivianos o extranjeros, que están causando sedición (alzamiento contra la autoridad) en nuestro país, tienen que responder a la ley boliviana», sostuvo Lizárraga.

Patricia Villegas Marin

@pvillegas_tlSUR

Usuaria de @teleSURtv, pregunta: esa situación, lo de la tele, se resolverá en algún momento? Las autoridades de facto deben responder. Entel es empresa del Estado Boliviano.

Embedded video

Tras la declaración de la funcionaria, el camarógrafo del medio Telefé Noticias, Lucio López, denunció que al equipo de la cadena de televisión argentina les pidieron evacuar el hotel en el que se hospedaban en La Paz.

Otros comunicadores enviados especialmente por los canales A24, Crónica TV y TN, para cubrir la situación en el país, tuvieron que ser resguardados en la Embajada argentina en La Paz, al estar en peligro su integridad física por los recientes ataques sufridos durante las coberturas.

El corresponsal de RT, Francisco Guaita, fue increpado el 14 de noviembre por opositores al presidente Morales durante una transmisión en vivo en plena calle y buscaron entorpecer su labor.

Por su parte, la Asociación Nacional de Prensa de Bolivia (ANP Bolivia), reportó agresiones contra 13 periodistas en Cochabamba durante la jornada del jueves 7 de noviembre, así como ataques contra ocho comunicadores más en Santa Cruz a principios de esa misma semana.

Patricia Villegas Marin

@pvillegas_tlSUR

“Nos están matando como un perro… dónde está la prensa de aquí? Relato de una masacre. Bolivia. 19 Nov de 2019

Embedded video

En tanto, Reporteros sin Fronteras (RSF) denunció que, desde el fin de la campaña electoral y la renuncia de Evo Morales a la presidencia, la prensa local ha sufrido diversos ataques y agresiones, lo que ha llevado a la interrupción de labores para garantizar la seguridad.

Desde el domingo electoral se registraron cerca de 30 actos contra los actores comunicativos, que incluyen intimidación, acoso en línea, amenazas, agresiones físicas, robo de equipo a periodistas, así como incendios en diversas estaciones de radio y televisión.

(Con información de Telesur)

Fuente: Granma

Brasil: Nota del Consejo Nacional de las Iglesias Cristianas- CONIC

El CONIC denuncia la violencia y el autoritarismo contra las poblaciones indígenas y movimientos sociales en Bolivia, con el argumento de que están preservando la democracia.

La integridad física de las personas y el derecho a la libre manifestación no pueden ser violados por el Estado y ni por cualquier grupo de poder.

Repudiamos la instrumentalización de la Biblia y de la fe cristiana en estas acciones violentas.

Que los liderazgos políticos que autorizan tal violencia asuman que están actuando única y exclusivamente para imponer el retorno a las viejas órdenes oligárquicas.

Rogamos a Jesucristo, que también fue víctima de estados totalitarios y violentos, que auxilie nuestro continente en la búsqueda de paz y entendimiento.

No se oprime un pueblo en “nombre de Jesús”.

#NãoEmNomeDeJesus

 

Fuente: CMLK

Centro Martin Luther King: Comunicado Continental de los Pueblos del Abya Yala en torno a la situación en Bolivia

«Rechazamos enérgicamente las manifestaciones de racismo, xenofobia, violencia y amenazas en contra de los Pueblos Indígenas afectando gravemente a comunidades y población en general, dando lugar a hechos trágicos, actos de represión y de barbarie que lamentamos profundamente.»

A la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Al Foro Permanente para las cuestiones Indígenas

Al Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI)

A la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

A la Cruz Roja Internacional

A los medios de comunicación indígenas, comunitarios, nacionales e internacionales

A la opinión pública

Los abajo firmantes, representantes de Pueblos, comunidades, organizaciones indígenas y organizaciones de la sociedad civil del continente Abya Yala, nos encontramos sumamente consternados por la situación política que se vive en el Estado Plurinacional de Bolivia a raíz del golpe de Estado civil y militar que ha quebrantado el Estado de derecho en ese país. Rechazamos enérgicamente las manifestaciones de racismo, xenofobia, violencia y amenazas en contra de los Pueblos Indígenas afectando gravemente a comunidades y población en general, dando lugar a hechos trágicos, actos de represión y de barbarie que lamentamos profundamente.

Manifestamos nuestra preocupación por el papel de la OEA, adoptando posiciones que violentan la vida interna de Bolivia, justificando el golpe de Estado y asumiendo posturas que, lejos de contribuir a la solución pacífica de los conflictos, han violentado y provocado el aumento de las confrontaciones.

Señalamos el aumento de los ataques a la prensa y medios de comunicación indígenas y comunitarios, quienes no cuentan con condiciones para llevar a cabo su trabajo, siendo urgente salvaguardar la vida de comunicadoras y comunicadores de los Pueblos y permitirles llevar a cabo su labor, a fin de contribuir al conocimiento de la situación y al diálogo.

Por todo lo expuesto, solicitamos a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, al Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI), a la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), coordinen inmediatamente y bajo carácter de urgencia las acciones necesarias para enviar un grupo de observación y realicen los pronunciamientos necesarios hacia los gobiernos y organismos implicados a fin de que se garantice el respeto a los derechos humanos de todas y todos los habitantes del país y los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, quienes en estos momentos se encuentran bajo amenaza permanente a sus vidas dada la situación de violencia imperante y bajo ninguna circunstancia aceptable. Esto conforme a los Artículos 1° y 3° de la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la OIT.

Instamos a todos los actores nacionales e internacionales implicados, a que se encaucen mecanismos para el restablecimiento del orden constitucional y el respeto a los derechos humanos.

Hacemos un llamado a gobiernos, instituciones, organismos internacionales y sociedad civil de todo el continente a que se respete y actúe conforme a los principios que rigen la vida humana sobre el planeta y que son la paz y el respeto a la vida, libre determinación y autonomía de los Estados y de los Pueblos Indígenas.

Exhortamos a nuestras hermanas y hermanos de los Pueblos originarios de Bolivia para que, desde los principios que nos caracterizan como Pueblos Originarios del Abya Yala, que son la paz, la armonía, la unidad, el diálogo y el Buen Vivir, se busque por sobre todas las cosas, generar las condiciones que permitan restaurar el orden democrático del país para lograr la paz.

Abrazamos todos los diversos esfuerzos que ya realizan hermanas y hermanos por llevar a la armonización de sus territorios.

Enviamos desde toda Latinoamérica nuestra solidaridad y apoyo a todos los Pueblos del Estado Plurinacional de Bolivia.

Somos Pueblos de paz, somos Pueblos que caminamos desde la libre determinación en el Buen Vivir.

Somos Pueblos tejiendo la palabra que comunica verdad para el cuidado de la vida.

Por la reconstitución de la paz, el diálogo y la armonía desde la libre determinación de las naciones.

Por los sagrados territorios de nuestra Abya Yala, por la libertad y autonomía de sus Pueblos.

¡Kausachum!

¡Jaylli!

¡Marichiweu!

¡Jallalla!

Abya Yala, 15 de noviembre de 2019

FIRMANTES:

ORGANIZACIONES AGRUPANTES:

ORGANIZACIÓN NACIONAL INDÍGENA DE COLOMBIA, ONIC.

CONFEDERACIÓN DE NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL ECUADOR, CONAIE.

CONFEDERACIÓN DE NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL PERÚ, CONAIP.

CONFEDERACIÓN NACIONAL AGRARIA, PERÚ, CNA.

CONFEDERACIÓN NACIONAL DE MUJERES DEL PERÚ MICAELA BASTIDAS PUYUCAHUA (LAS MIKAS).

CONFEDERACIÓN DE PUEBLOS Y MUJERES INDÍGENAS DE ARGENTINA.

ASAMBLEA NACIONAL POLÍTICA DE MUJERES INDÍGENAS, MÉXICO.        

RED DE MUJERES INDÍGENAS POR LA BIODIVERSIDAD DE LATINOAMÉRICA Y DEL CARIBE, RMIB-LAC

Fuente: CMLK

BOLIVIA. EL PUEBLO NO SE DEJA VENCER

Desde el inicio de las protestas, no tienen miedo, no están cansados. Sin mirar procedencia, edad, clase ni tendencia, los ciudadanos continúan resistiendo y peleando por la defensa y el retorno de la democracia. Los sectores sociales e indígenas luchan por el cambio, la justicia social y la inclusión que se visibilizó, desde hace ya doce años, con la presencia del MAS en el poder. Bolivia vivió una transformación que no debía postergarse. El proyecto político, apoyado por la bonanza económica, dio resultado.

Ya más de dos semanas, después de la renuncia de Evo Morales al cargo, todas las capitales de los diferentes departamentos bolivianos se han sumado al descontento ante la presencia de un gobierno de facto que, invocando la religión y denotando resentimientos étnicos, solo logra recrudecer odios ancestrales.

No está en duda la capacidad que tiene el autoproclamado gobierno para sembrar miedo entre la ciudadanía. Jeanine Áñez firma un Decreto con el que da poder a las Fuerzas Armadas para recurrir a todas las armas que posean y, de esta manera, “restablecer el orden”. Este escenario únicamente consigue aumentar la violencia por encima de la confusión que sus discursos provocan cuando señala que se está llamando a la paz. Con este Decreto, las Fuerzas Armadas bolivianas tienen libertad absoluta para reprimir las manifestaciones ejecutando, parecería ser, una purga ideológica donde el que no tenga a Dios no es parte de la población y, por ende, de la “democracia”.

Con la “biblia en mano”, Bolivia cuenta hasta el día de hoy, martes 19 de noviembre con más 20 personas asesinadas y masacradas, más de 500 heridos (entre mujeres, hombres, niñas, niños, adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad) y 40 detenidos que continúan esperando sus respectivos procesos. Es decir, ¿eximir a las fuerzas de seguridad y militares de cualquier consecuencia judicial por sus actos tiene, necesariamente, que justificar los excesos?

Ante la intimidación a miembros del Gabinete de Morales, con amenazas de muerte a sus familiares como mecanismo de presión política, para que renunciaran; ante la ruptura del orden constitucional y las normas legales de sucesión; ante el asalto del poder político, el ingreso al Palacio con “una espada y una biblia” y ante el silencio de la OEA solo se puede entender que la resistencia del pueblo boliviano tiene un fin: la recuperación de la dignidad, de su cultura, de sus símbolos y, fundamentalmente, del Estado democrático que visibiliza todas las formas de expresión en la sociedad.

Es importante señalar, que además de la represión ejecutada por la policía y militares, como un elemento en el escenario de la lucha social en Latinoamérica, la guerra cibernética, es el complemento de la discordia sobre la veracidad de los hechos. Los fake news, la censura, y las cuentas falsas por doquier se presenta como instrumento de ocultamiento de la coyuntura. Sin embargo, la gente ha despertado, movilizándose, denunciando y rompiendo el cerco mediático. Ya que las corporaciones de comunicación masiva, y call center son serviles a los golpistas, a los lacayos financieros y grupo de poder aliados a sectas religiosas.

Al cierre de esta nota informativa, se registraba el ingreso de grupos masivos de campesinos e indígenas a la Ciudad de La Paz en rechazo al golpe de estado en Bolivia. 

Redacción Radio Temblor Internacional

No al Golpe de Estado en Bolivia

Desde la red Jubileo Sur/Américas expresamos nuestro más fuerte rechazo y condena al Golpe imperialista perpetrado contra el gobierno de Evo Morales Ayma.

La Red Jubileo Sur Americas, hace el llamado a los pueblos del mundo a unir las voces de repudio, rechazo y desconocimiento a este gobierno golpista y acompañar todos los esfuerzos por restablecer la Paz en Bolivia.