Audiencia de la primera demanda en Ecuador por la contribución de una petrolera al Cambio Climático

París, Quito, El Coca, 20 de enero de 2020.- El día de ayer, 19 de enero del 2021, se llevó a cabo la audiencia de acción de protección en contra de la empresa de capitales chinos PetrOriental, por su contribución al cambio climático provocado por la quema de gas en los mecheros que existen en sus pozos petroleos dentro Bloque 14.

La parte accionante presentó todos sus argumentos y fueron acompañados con los testimonios de expertas y expertos en el tema. En las intervenciones de ayer, Juan Enomenga, accionante y Presidente de la comuna Miwaguno inicio su intervención diciendo que la comuna había visto cambiar el clima en los últimos años, lo que había afectado la vida de su pueblo. Los abogados de los accionantes Julio Prieto y Pablo Fajardo dejaron claro que esta demanda no es por daños
ambientales directos del mechero a la población aledaña, sino por su contribución al Cambio climático y a su vez su manifestación a nivel local en este caso en el territorio del pueblo Waorani de Miwaguno.

Ivonne Yanez de Acción Ecológica señaló que tanto el gobierno chino como las empresas madre de PetrOriental, SINOPEC y CNPC, ya han anunciado políticas y medidas para combatir el cambio climático, lo cual incluye cambios tecnológicos y medidas de eficiencia energética, lo que de facto significa que para estar acorde con esto se debería cerrar los 3 mecheros que existen actualmente en el bloque 14.

Por su parte, Esperanza Martínez, abogada representante de la FIDH, recordó la directa relación de la vulneración de derechos humanos con el cambio climático, así como los instrumentos internacionales que se refieren a las responsabilidades de las empresas en cuanto a los derechos de los pueblos, como son los principios rectores de las
Naciones Unidas sobre empresas y Derechos Humanos u otros. Resalto también que el Ecuador es el país de los Derechos de la Naturaleza y que un fallo a favor de los demandantes, estaría orientado en este sentido.

Como pruebas, también se presentaron informes de expertas que señalaron como el cambio climático es percibido por los pobladores de Miwaguno, principalmente los Pikenani (mayores Waorani) quienes manifestaron a través de entrevistas diversos testimonios en donde cuentan que “ya no se cosecha como antes, el río crece causando mucho daño y que las lluvias son ahora menos frecuentes pero más fuertes a la vez.”

Finalmente se pidió a la empresa que reconozca su responsabilidad en el cambio climático y que cierre los mecheros y detenga la quema de gas en el Bloque 14.

La audiencia quedó suspendida en la noche de ayer y se reanudará el día 9 de febrero, donde se presentarán los testimonios de los Pikenani de la comuna de Miwaguno.

Cabe resaltar que dicha suspensión se dió porque los abogados de la empresa PetrOriental, al verse acorralados por los testimonios, impugnaron la validez del interprete perteneciente a la fiscalía que fue designado por la jueza. Los abogados de la petrolera realizaron esta acción como una estrategia para silenciar estas declaraciones, con el argumento de que no estaba apegado a la verdad y no estaba traduciendo correctamente lo que los accionantes estaban hablando en el idioma Waoterero.

Tres grandes amenazas a la vida en la Tierra que debemos afrontar en 2021

Se necesita un internacionalismo robusto para prestar una atención adecuada e inmediata a los peligros de la extinción: extinción por la guerra nuclear, por la catástrofe climática, y por el colapso social.

Yoshiko Michitsuji (Japón), I Ran Toward My House Through a Sea of Flames [Corrí hacia mi casa a través de un mar de llamas], 1974 (cortesía del Hiroshima Peace Memorial Museum.

Grandes partes del mundo —fuera de China y unos pocos otros países— enfrentan un virus descontrolado, que no ha sido detenido debido a la incompetencia criminal de los gobiernos. El hecho de que estos gobiernos en países ricos dejen de lado hipócritamente los protocolos científicos básicos publicados por la Organización Mundial de la Salud y por organizaciones científicas revela su práctica maliciosa. Cualquier cosa que no sea centrar la atención en manejar el virus mediante el testeo, la trazabilidad de los contactos, y el aislamiento —y si esto no es suficiente, imponer un confinamiento temporal— es imprudente. Es igualmente preocupante que estos países ricos hayan seguido una política de “nacionalismo de la vacuna”, acaparando candidatas a vacuna en vez de alinearse con una política de creación de una “vacuna de los pueblos”. Por el bien de la humanidad, sería prudente suspender las normas de propiedad intelectual y desarrollar un procedimiento para crear vacunas universales para todos los pueblos.

 Aunque la pandemia es el principal tema en nuestras mentes, hay otras grandes amenazas a la longevidad de nuestra especie y del planeta. Estas incluyen:

Aniquilación nuclear. En enero de 2020, el Bulletin of the Atomic Scientists [Boletín de científicxs atómicxs] fijó el Reloj del Juicio Final de 2020 a 100 segundos de la medianoche, demasiado cerca para la comodidad. El reloj, creado dos años después de que se desarrollaron las primeras armas atómicas en 1945, es evaluado anualmente por el Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín, consultando a su Consejo de Patrocinadores, quienes deciden si mover el minutero o dejarlo en el mismo lugar. Para cuando vuelvan a fijar la hora, es probable que estemos más cerca de la aniquilación. Los ya limitados tratados de control de armas están siendo destruidos, mientras las principales potencias poseen cerca de 13.500 armas nucleares (más del 90% de las cuales están solamente en manos de Rusia y Estados Unidos). El rendimiento de estas armas podría fácilmente hacer este planeta aún más inhabitable. La Armada de Estados Unidos ya desplegó ojivas nucleares tácticas W76-2 de bajo rendimiento. El Día de Hiroshima, conmemorado cada 6 de agosto, debe convertirse en una jornada más importante de reflexión y protesta.

 Catástrofe climática. En 2018 apareció un artículo científico con un título impactante: “La mayoría de los atolones serán inhabitables a mediados del siglo XXI debido a que el alza del nivel del mar aumentará las inundaciones provocadas por marejadas”. Lxs autorxs concluyeron que los atolones desde las Seychelles a las islas Marshall están en peligro de desaparecer. Un informe de 2019 de la ONU estimó que un millón de especies animales y plantas están en peligro de extinción. A esto hay que agregar los catastróficos incendios forestales y el grave blanqueamiento de los arrecifes de coraly resulta claro que ya no necesitamos quedarnos en clichés de que una cosa u otra es el canario en la mina de la catástrofe climática: el peligro no está en el futuro, sino en el presente. Es fundamental que las grandes potencias —que siguen fallando en dejar de usar combustibles fósiles— se comprometan con el enfoque de “responsabilidades comunes pero diferenciadas” de la Declaraciónde Río de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992. Es decidor que países como Jamaica y Mongolia hayan actualizado sus planes climáticos frente a las Naciones Unidas antes de que termine 2020, como lo exige el Acuerdo de París, a pesar de que estos países producen una fracción minúscula de las emisiones globales de carbono. Los fondos que fueron prometidos a los países en desarrollo para su participación en el proceso prácticamente se han evaporado, mientras la deuda externa ha aumentado exponencialmente. Esto muestra una falta de seriedad básica de parte de la “comunidad internacional”.

Destrucción neoliberal del contrato social. Los países de América del Norte y Europa han destripado su función pública a medida que el Estado ha sido entregado a los especuladores y la sociedad civil se ha mercantilizado vía fundaciones privadas. Esto significa que los caminos de la transformación social en estas partes del mundo han sido obstaculizados grotescamente. La terrible desigualdad social es el resultado de la relativa debilidad política de la clase trabajadora. Es esta debilidad la que permite que los multimillonarios establezcan políticas que causan que aumenten las tasas de hambre. Los países no deben ser juzgados por las palabras escritas en sus constituciones, sino por sus presupuestos anuales. Estados Unidos, por ejemplo, gasta casi un billón de dólares (si se suma el presupuesto de inteligencia estimado) en su maquinaria de guerra, mientras gasta apenas una fracción en bienes y servicios públicos (como atención sanitaria, algo evidente durante la pandemia). La política exterior de los países occidentales parece estar bien lubricada por acuerdos de armas: los Emiratos Árabes y Marruecos aceptaron reconocer a Israel bajo la condición de que puedan comprar 23.000 millones de dólares y 1.000 millones en armas hechas en EE. UU., respectivamente. Los derechos de las personas palestinas, saharauis y yemeníes no importaron para estos acuerdos. El uso de sanciones ilegales por parte de Estados Unidos contra treinta países, incluyendo Cuba, Irán y Venezuela, se ha vuelto parte de la vida normal, incluso durante esta crisis de salud pública mundial provocada por la pandemia. Es un fracaso del sistema político que las poblaciones en el bloque capitalista sean incapaces de obligar a sus gobiernos —que en muchos casos son democracias solo en el papel— a adoptar una perspectiva global frente a esta emergencia. El aumento de las tasas de hambre revela que la lucha por sobrevivir es el horizonte para miles de millones de personas en el planeta (todo esto mientras China logra erradicar la pobreza absoluta y eliminar en gran medida el hambre).

La aniquilación nuclear y la extinción por la catástrofe climática son amenazas gemelas para el planeta. Mientras tanto, para las víctimas del ataque neoliberal que ha sido una plaga para la última generación, los problemas de corto plazo para sostener su propia existencia desplazan cuestiones fundamentales sobre el destino de nuestrxs hijxs y nietxs.

Los problemas globales de esta escala requieren de la cooperación mundial. Presionados por los países del Tercer Mundo en los años 60, las grandes potencias aceptaron el Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares (1968), aunque rechazaron la profundamente importante Declaración sobre el Establecimiento de un Nuevo Orden Económico Internacional (1974). Ya no está la correlación de fuerzas para impulsar ese tipo de agenda de clase en el escenario internacional. Ciertas dinámicas políticas en los países occidentales, en particular, pero también en los grandes Estados del mundo en desarrollo (como Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica), son necesarias para cambiar el carácter de sus gobiernos. Se necesita un internacionalismo robusto para prestar una atención adecuada e inmediata a los peligros de la extinción: extinción por la guerra nuclear, por la catástrofe climática, y por el colapso social. Las tareas por delante son abrumadoras y no pueden ser aplazadas.

Por: Noam Chomsky / Vijay Prashad

Fuente: Boletín 1 (2021), Instituto Tricontinental de Investigación Social. ALAI

Ilustración: Halit Kurtulmus Aytoslu

 

Fuente: Radio Temblor Internacional

Boletin ¿Cambio Climático? Las falsas soluciones del capitalismo “verde” y “sostenible”

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En este contexto apremiante de crisis climática urge desenmascarar las falsas soluciones capitalistas y las posibles alternativas.

El cambio climático es, resultado de la actividad humana y del modelo de “desarrollo” y consumo capitalista, de ahí el carácter profundamente político del fenómeno en el que, lejos de existir una responsabilidad genérica de todos y todas, el desafío climático remite a responsabilidades bien diferenciadas e impactos también desiguales: ni las responsabilidades por la generación del fenómeno son equiparables ni las sociedades y grupos sociales son igualmente vulnerables.

Analizamos esta premisa desde la realidad de los pueblos mesoamericanos, recientemente devastados tras el paso del huracán Eta, las respuestas de sus autoridades, la resistencia y reclamos de las comunidades.


Te invitamos a leer, comentar o compartir nuestro más reciente trabajo en el que te invitamos a re pensar la Acción por el Clima en tiempos de crisis

 

 

OFRANEH: Laeisz, térmicas tóxicas y el secuestro de la Atlántida

Con la aprobación por parte del Congreso Nacional de los contratos a la empresa Laeisz, en una sesión virtual del poder Legislativo, en la que no se dio debate alguno, corroboró una vez más la misión de legislar en contra de los interese del pueblo, asumida por el partido de gobierno, que ha controlado el hemiciclo en los últimos diez años.

Dicha aprobación se hizo en base a la eterna excusa, que es para evitar los permanentes apagones en la costa norte de Honduras, cuando la razón principal de los apagones es porque no existe  una interconexión de alta tensión entre Atlántida y el Valle de Sula.

No solamente se estará pagando el kilovatio/hora más caro en Centroamérica, sino que también se utilizara Bunker C, el derivado del petróleo más barato y contaminante; siendo que en primera instancia Laeisz se había comprometido al uso de diesel para generar 70 megavatios de energía sucia.

Todo parece indicar que los leoninos contratos fueron impulsados por el ex gerente de la ENEE, Jesús Mejía, el que hizo todo lo posible desde su administración para favorecer a Laeisz. En medio del fragor de la corrupción imperante, para doblegar a la Ceiba y restantes ciudades de los departamentos Atlántida y Colón, se les condenó a interminables apagones que fueron atribuidos a un supuesto desabastecimiento; el que pudo haber sido resuelto al interconectar la zona noreste de Honduras con el resto de Centroamérica y de esta forma poder optar a alineaciones internacionales.

El secuestro económico que padece la ciudad de La Ceiba y su entorno, nos lleva a pensar que se repite una vez mas el nefasto capitulo de la historia de los hermanos  sicilianos Vaccaro quienes controlaron hasta 1965 el departamento de Atlántida, es hasta 1965 que los Vaccaro permitieron la construcción de la carretera hacia el centro del país, rompiendo de esa forma las cinco décadas de total control de la Atlántida a través del monopolio de los ferrocarriles.

Termoeléctrica entre dos áreas protegidas.

Como si fuera poco el embrollo de corrupción manifiesta en los contratos, para la construcción de la termoeléctrica se confabularon Laeisz, el Ministerio de Ambiente y la Municipalidad de la Ceiba, los que teniendo la opción de varios parajes  para instalar la termoeléctrica, escogieron La Ensenada, el de mayor biodiversidad, localizado entre los limites del Parque Nacional Gracias a Dios, y el Monumento Marino Cayos Cochinos.

Ninguna de las organizaciones ambientalistas a cargo de administrar las áreas protegidas donde impusieron la termoeléctrica, se manifestaron en cuanto a la posible destrucción ecológica que se producirá como resultado del uso del Bunfmejiker C; y mucho menos informaron sobre las medidas de contención ante un posible accidente, y sobre el manejo de residuos tóxicos que puedan afectar el humedal contiguo a la planta, la que se encuentra  a escasos quinientos metros del mar.

La termoeléctrica fue construida sin licencia ambiental, contando simplemente con el “permiso operativo”, el que se enmarca en la nueva modalidad de licencias exprés, surgida a partir del Acuerdo Presidencial 008-2015, y a raíz  de los cuestionamientos emitidos sobre la ilegalidad de dicha termoeléctrica, MIAMBIENTE decreto la ley del silencio sobre los las licencias y otros proyectos que se encuentran en trámite.

La lluvia acida proveniente  de la planta contaminante afectará a cinco áreas protegidas (Cayos Cochinos, Nombre de Dios, Pico Bonito, Cuero y Salado,  Parque Nacional de las Islas de la Bahía) las que se encuentran en un radio de 100 kms2, y sentirán los efectos de la lluvia ácida, ademas de los efluvios que se filtran tarde que temprano al mar. Ciertamente la administración del alcalde Jerry Sabio y del exministro de MIAMBIENTE, José Antonio Galdamez, pasarán a la historia como enemigos de la madre tierra, asociados a empresarios piratas negacionistas del cambio climático.

La violación sistemática a la Consulta Previa

Como si fuera poco, la termoeléctrica fue construida entre dos comunidades Garifunas, sin haberse efectuado una consulta previa, libre e informada. Inicialmente el 12 de julio de 2018, la municipalidad de la Ciudad de la Ceiba, convocó a un cabildo abierto, en el que lideres comunitarios remarcaron el imperativo de efectuar una consulta con las comunidades Garifunas, tal como lo indica el Convenio 169 de la OIT y la declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos delos Pueblos Indígenas, adema de incurrir en una violación a los Acuerdos de París.

El Estado de Honduras fue condenado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos en relación a la violación del derecho a la consulta tanto en el caso de Punta Piedra como el de Triunfo de la Cruz, no obstante hasta la fecha este gobierno se ha negado a  asumir  el cumplimiento de dichas sentencias, al contrario se ha dedicado a diluir la consulta para transmutarla en una simple socialización, que es precisamente la estratagema que viene utilizando desde hace dos décadas.

El “honorable” diputado Oscar Nájera, quien ha sido el portavoz mayor de la termoeléctrica de Laeisz, y la aprobación del pingue e ilegales contratos recientemente aprobados, es el mismo impulsor de la versión espuria de Ley de Consulta que viene siendo impulsada por el Estado a pesar de las criticas presentadas por Vicky Tauli Corpuz ex relatora de Naciones Unidas para pueblos indígenas, la que señalo que el anteproyecto impulsado por le estado no se apega a los estándares internacionales en materia de derecho indígena.

La Ceiba, agosto 7 de 2020

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

 

Fuente: OFRANEH

VIDEO: CAMBIO CLIMÁTICO, DERECHOS HUMANOS Y RESISTENCIAS INDÍGENAS

Entrevistamos a Miriam Miranda, Coordinadora de la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH), quienes junto al tejido comunitario de zonas garífunas se organizan para resistir al neocolonialismo expresado con toda su violencia en territorios y cuerpos y que ha generado más empobrecimiento, violencia y altísima migración al grado de que la misma Miriam habla de vaciamiento de las comunidades y del país.

Miriam es reconocida como una lideresa histórica en Honduras y en la región, al igual que lo fue Berta Cáceres, compañera de lucha de Miriam, con quien tuvo siempre estrecha relación. OFRANEH y el COPINH de Berta son organizaciones hermanas en la defensa de la vida, por la justicia y dignidad de los pueblos indígenas y todo el pueblo hondureño.

La lucha contra el cambio climático también implica, para organizaciones como OFRANEH, combatir y resistir a un sistema extractivista depredador y de explotación de los territorios y la lucha por la soberanía alimentaria, la educación, la cultura y en general, por la vida del pueblo garífuna sostenida tanto por la tierra y el territorio como la fuerza de su ancestralidad. En el marco de esta Cumbre de los Pueblos, Miriam reflexiona sobre qué debemos incorporar como parte de esa lucha por el planeta que compartimos y el sistema depredador que combatimos desde perspectivas no eurocéntricas.

 

Fuente: Poder Popular