#25Nov: ¡Campesinxs en lucha por nuestros derechos, contra el virus del capitalismo y el patriarcado!

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Llamado de Acción – 25 de Noviembre  – Día Internacional por la eliminación de toda forma de violencia contra las mujeres.

(Harare, 28 de Octubre de 2020)  Hoy 25 de Noviembre – La Vía Campesina  llama a afirmar la Soberanía Alimentaria como una medida concreta  para los Estados por el fin de la violencia contra las mujeres en los campos y las ciudades, tal como lo afirma la Declaración sobre Derechos  de lxs Campesinxs en el Art. 4. Denuncia la violencia estructural del capitalismo extractivista y el patriarcado en esta crisis, que afecta principalmente, a  las mujeres y diversidades,  así como a toda la clase trabajadora en su conjunto, aumentando los niveles de explotación, con doble y hasta triple jornada,  y precarizando la vida, con un grave retroceso de derechos, incluso en plena pandemia.

El COVID – 19  ha dejado cifras escalofriantes de muertes en todo el mundo, pero además, altísimas tasas de feminicidios por violencia de género,  puesto, que la cuarentena obligó a las millones de mujeres  y la niñez a convivir con sus agresores; esta es una de las peores caras de esta crisis.  Además, el COVID está aumentando la carga de trabajo de las mujeres debido al cierre de escuelas y las necesidades adicionales de cuidado de los miembros del hogar como ancianos y personas enfermas.

Durante la pandemia  las cifras de violencia sexual y física hacía las mujeres y la niñez son vergonzosas, niñas embarazadas y obligadas a parir,  así  como los casos de asesinatos selectivos a lideresas y defensoras de territorios. Millones de mujeres  en los campos y ciudades están ensanchando las cifras de pobreza, desempleo, subempleo y hambre,  mientras los Estados, que dicen representarlas, continúan implementando políticas extractivitas, neoliberales y conservadoras,  que agudizan la violencia con graves retrocesos en la defensa de derechos. La Vía Campesina ha denunciado que incluso durante la crisis sanitaria  algunos Estados han aprovechado para entregar las tierras a multinacionales y terratenientes. Lo que ha implicado un incremento de los desalojos en varios países y una mayor criminalización del campesinado.

Más que nunca, esta crisis, nos está haciendo reflexionar sobre la importancia de la solidaridad y de la organización, es por esto que saludamos a todas las mujeres y diversidades que resisten en los distintos territorios: las Zapatistas, Turcas, Kurdas, Palestinas, en los mares, páramos, montañas, selvas, bosques, campos y ciudades, nos unimos a las acciones a nivel global para exigir el fin de todo tipo de violencia contra las mujeres y niñas, por sociedades justas, igualitarias y en paz.

Reconocemos  todas las acciones de solidaridad concreta que vienen sosteniendo las mujeres organizadas en todo el mundo, en especial durante la pandemia, como la producción de alimentos saludables, donación de alimentos, brigadas de salud popular y ancestral,  ollas populares o comunitarias contra el hambre, mingas comunitarias de saneamiento, mercados campesinos, trueques y  otras formas de economía popular y solidaria, que son una muestra concreta de la autogestión y trabajo colectivo. #EsTiempoDeTransformar

Exigimos que los Estados reconozcan y valoren las potencialidades de las campesinas para garantizar la Soberanía  Alimentaria. El campesinado sigue siendo la primera línea en la alimentación  de los pueblos, frente al sistema industrial de las transnacionales que ha mostrado  no tener condiciones sanitarias, de seguridad y ni de sostenibilidad.

En el mundo, las mujeres producen la mitad de los alimentos, pero poseen menos del 15% de las tierras y apenas un 2% son propietarias en los países en desarrollo, según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. Las campesinas también son las más afectadas cuando los bienes comunes y la agricultura campesinas se ven amenazados por proyectos extractivos y agroindustriales, que impactan dramáticamente sobre sus vidas. ¡Las campesinas  nos resistimos  a seguir siendo violentadas por el sistema capitalista y patriarcal, por los Estados y el agronegocio  que destruyen  la naturaleza, nos despoja de las tierras,  que envenena el planeta y que concentra las aguas!

Es por esto, que en esta jornada de lucha el #25Nov como La Vía Campesina  llamamos a nuestras organizaciones miembros y aliadas a unirnos al canto de  la esperanza, de la lucha y la resistencia para transformar las realidades nocivas que perpetúan la violencia, para garantizar que las mujeres y diversidades puedan afirmar plenamente sus derechos y su rol en la construcción de  nuevas sociedades.

 ¡Llamado por la vida, contra las violencias!

La solidaridad, la sororidad y la resiliencia son valores fundamentales para vivir y convivir como sociedades frente a la violencia y  brutalidad del  sistema.

Este #25Nov únete a nuestro llamado por la vida y contra las violencias:

  • Participa de cualquier acto simbólico o acción local promovida en tu organización, comunidad o país por el fin de la violencia contra las mujeres. #EsTiempoDeTransformar
  • Únete a nuestra transmisión online de LVC  “Acciones por la vida y contra las violencias” haremos una jornada de lucha, reflexión y mística colectiva.
  •  ¡Estamos en casa, pero no en silencio! Usa los materiales de nuestra Campaña Mundial Basta de Violencia contra las mujeres para redes sociales. Imprime nuestra cartilla de seguridad básica contra la violencia, es importante el cuidado colectivo, no olvides de  traducir a tu lengua local. Todos los materiales disponibles aquí: https://bit.ly/3jC5EoL
  • Comprométete  con tu organización,  comunidad, barrio o amigxs y ayuda a las mujeres y diversidades en riesgo. ¡Produce alimentos saludables, dona canastas, organiza una olla comunitaria o compra la producción de las campesinas! #MujeresEnLucha

•   Durante todo el mes de noviembre queremos recibir cartas de nuestras compañeras, contando su experiencia de lucha y cómo LVC  les ha empoderado contra la violencia y el patriarcado. Cartas no muy largas, puedes sumar tu foto si quieres, pero no es indispensable. ¡Queremos construir memoria y  rescatar nuestra palabra del olvido! 

•   También queremos recibir fotos y videos para compartir en redes sociales, mujeres, diversidades, hombres, juventud.  Puedes usar estas frases: ¡Nadie callará nuestra voz! ¡Basta de Violencia contra las Mujeres! ¡Mujeres en Lucha contra el virus del capital y del patriarcado!

¡Sé nuestra comunicadora o comunicador popular, y tomemos las redes sociales este #25Nov!  Envía todos los materiales  del 28 de Octubre al 25 de Noviembre a lvcweb@viacampesina.org para que los publiquemos en nuestros medios de comunicación.

#25Nov #EsTiempoDeTransformar #MujeresEnLucha #BastaDeViolenciaContraLasMujeres

 

Fuente: La Via Campesina

Tejedoras de sueños: Experiencias de mujeres emprendedoras en la prevencion del COVID19

“(..) Oh tejedora de sueños,

creo que podemos alcanzar la luz de la mañana,

aunque el amanecer puede llegar pronto,

todavía puede haber algo de tiempo.

Llévame lejos al lado brillante de la luna

y encuéntrame en el otro lado (…)”

Gary Wright

Autora: Liliana Sierra Sánchez

La irrupción de la COVID-19 ha sacudido al mundo, sociedades enteras viven una reconfiguración de las cotidianidades. Para la gran mayoría de las y los habitantes de este planeta, ha significado aislamiento, incertidumbre, depresión, enfermedad, dolor y muerte. Ante este panorama, afloran todo tipo de reacciones, individuales, colectivas, gubernamentales, de organizaciones de la sociedad civil…

En el caso de países donde impera el capitalismo más despiadado, los efectos negativos son los que predominan, en otros, como Cuba, la realidad adquiere matices diferentes y la solidaridad resalta como principio fundamental, no solo destinada a otras naciones, sino dentro de la propia isla.

Historias cotidianas emergen y nos muestran una cara más humana del contexto, esas historias que merecen ser narradas para orgullo de quienes vivimos en este pedazo de tierra rodeada de mar.

Es el ejemplo de las experiencias protagonizadas por mujeres de varios lugares de la geografía habanera, como Marianao, La Lisa, El Cerro, Párraga, La Ceiba, incluso de otras provincias del país. Ellas han escrito páginas de cooperación desde lo más individual hasta lo más colectivo; así lo narran integrantes del movimiento de Mujeres por la Equidad y la Economía Popular, Solidaria y Feminista, proceso acompañado por la Red de Educadoras y Educadores Populares y el Centro Martin Luther King.

Iliana Caridad Caballero León, integrante del equipo de coordinación de la Red de Educadorxs Popularxs en el territorio Marianao- Párraga- La Ceiba, y miembro de la Mesa de Coordinación de los Talleres de Transformación Integral del Barrio en la Habana, confiesa que responder preguntas es difícil para ella porque casi siempre cuando vives un proceso te apasionas y no eres suficientemente objetiva, pero accedió a contar sobre sus vivencias durante estos meses. 

“Cuando nos dimos cuenta que íbamos a tener que aislarnos, estar en casa, nosotras que acostumbramos a trabajar con las personas, lo primero que debíamos ver era cómo nos organizábamos, tanto las mujeres del movimiento que acompañamos como proceso, como las talleristas y las educadoras populares. Nos dimos cuenta que algunas de nosotras teníamos una garantía salarial, pero la mayoría de nuestras compañeras no estaban en la misma posición, y empezamos a descubrir qué podíamos hacer, así comenzamos a confeccionar artículos de protección como los nasobucos, sin recursos materiales prácticamente, con lo que encontramos en nuestros hogares o pidiendo telas. Hicimos varias de estas prendas para nuestros vecinos, primero de manera individual, incluso a mano; luego nos prestaron máquinas de coser y empezamos a hacerlo de manera organizada para los círculos infantiles, los puestos de mando, los consejos de defensa, los que pesquisaban, los consultorios médicos, los hogares para niños sin amparo familiar… después nos percatamos que había hospitales que no tenían suficientes uniformes sanitarios y se los hicimos, también los nasobucos, por ejemplo para el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, para los consultorios médicos…

A la vez, vimos que había organizaciones e instituciones no gubernamentales que querían apoyar el enfrentamiento a la COVID- 19, que tenían relaciones de trabajo con nosotros, entonces les pedimos que contrataran a las mujeres para que pudieran ayudarse entre sí, además de ayudar a los demás; y con precios muy solidarios hicieron nasobucos,  arreglaron la ropa del hogar de ancianos, confeccionaron uniformes, y esto les permitió a ellas tener una entrada económica.

Nosotras trabajamos articuladamente, ayudamos a los puestos de mando, al gobierno, a la salud pública, hicimos mapas epidemiológicos para encontrar donde estaban los peligros de salud en el municipio, contribuyendo así a la lucha contra el virus.

En este contexto, aprendimos a usar las redes sociales, a posicionar criterios, ideas, valores, contando lo que somos, lo que hacemos, mostrando nuestra verdad, sin discutir”.

Algo similar expresa Tania Sardá Noriega, Especialista Principal del Taller de Transformación Integral del Barrio Los Ángeles, integrante del equipo de coordinación de la Red de Educadorxs Populares del territorio  Marianao- Párraga-La Ceiba, quien afirma que ser parte de la experiencia de Mujeres por la Equidad y la Economía Popular, Feminista y Solidaria, ha significado un reto, en el que han tenido que plantearse metas para alcanzar los resultados que hoy muestran y que les han permitido enfrentar esta etapa de la COVID-19 con mayor organización y responsabilidad social.

“Durante este tiempo hemos tenido la oportunidad de mantener muy en alto los valores y principios  de la justicia social y de la economía popular y solidaria, dando ejemplos de la solidaridad, la ayuda mutua, la sororidad y el accionar resiliente en la búsqueda del bien común a partir de sus aportes en beneficio de los más vulnerables, destacándose la entrega y donación de nasobucos, de medios de protección sanitaria para el personal de salud del Hospital Juan Manuel Márquez, del Asilo Hermanas Giral, Círculos infantiles  de las localidades cercanas, grupos de riesgos y población en  general.

Asimismo, creo que también nos favoreció el buen sentido de pertenencia de nuestras mujeres y su disposición de aportar un granito de arena a la erradicación de esta pandemia que ha separado a muchas familias y tantos muertos ha provocado”.

II

Hacer por sí mismas y por lxs otrxs, ha constituido una premisa para estas mujeres en tiempos de coronavirus, pero no solo lo vivieron como una red de apoyo hacia afuera, sino que también debieron ayudarse cuando algunas de ellas sufrieron en carne propia los efectos de la enfermedad.

En tal sentido, Iliana Caridad (Cary) nos explica: “En este proceso hubo una familia que se enfermó, la de Alina Saborit; su mamá y su hija estuvieron aisladas y luego fueron confirmadas como casos positivos; fue un momento difícil, y nosotras teníamos grupos de whatsapp, por ahí nos comunicamos, les dimos aliento. Después tuvimos otra compañera del Cerro enferma, Amparo, y le mandamos mensajes, nos preocupamos por el resto de la familia. Del mismo modo, tuvimos otra compañera que se descompensó de la diabetes, entonces recogimos dinero y alimentos para apoyarla, hicimos cola y le compramos lo que necesitaba”.

Alina Saborit López es líder de una iniciativa económica: el atelier Atrévete, eres más, comunicadora popular y también miembro de la Red Ecuménica Fe por Cuba y la  Red de Educadorxs Populares de  Marianao- Párraga-La Ceiba, animadas por el CMMLK. Ella narra, todavía emocionada, los instantes complejos que vivió su familia: “Primeramente mi hija se puso muy mal, muy angustiada, cuando se enteró que su abuela fue positiva, ella con 17 años entró en pánico, sentía que iba a ser señalada y que nadie iba a querer hablar con ella, luego supo que también era positiva en el centro de aislamiento, pero los médicos fueron cuidadosos y la trataron con mucho amor. Luego en el hospital tuvo algunas complicaciones, sin embrago yo sabía que estaba en buenas manos, me sentía segura de que recibiría los mejores cuidados, y finalmente se recuperó, igual que mi mamá. Todo el tiempo recibimos el aliento y la las muestras de preocupación de nuestras compañeras y de lxs miembros de las Redes. Y es que en este tiempo de Covid, en medio de una situación tan difícil que nadie esperaba, en la que muchos planes y proyectos se detuvieron, tomamos la posición desde la Red de Educadorxs Populares, desde la Red Ecuménica y como mujeres emprendedoras, de acompañar a otros y a otras siendo solidarias, y esto tiene una retroalimentación en nosotras”.

III

Más de 60 mujeres, aunque también se involucran hombres, forman parte de esta experiencia de Mujeres por la Equidad y la Economía Popular, Solidaria y Feminista, que es gestionada de forma colectiva por una Mesa Nacional de los Talleres de Transformación Integral de los Barrios. En su mayoría, se trata de personas que han experimentado la violencia y la discriminación y han encontrado un espacio para realizarse y romper estos ciclos. Sobre la finalidad y sentidos de la experiencia, afirma Cary:

“Nos diferenciamos del trabajo por cuenta propia en que nuestro objetivo es hacer prevalecer los valores más humanistas, más solidarios, más revolucionarios, que permiten que nuestro sistema se perfeccione. Sabemos  que aunque la felicidad pueda ser personal, debemos pensar en la felicidad familiar, colectiva, de la nación, en que el sistema socialista tiene defectos pero podemos mejorarlo con nuestras acciones. Así, en vez de vender los nasobucos, se repartieron para apoyar a las familias, a las personas mayores, a familias numerosas. Esos valores del socialismo están en cada una de las actividades que hacemos, en mí se ve cuando me doy cuenta que hay una familia que no puede protegerse y yo la ayudo, o comparto lo que tengo, de manera organizada. Esos valores se han visto en este tiempo que ha sacado no solo lo malo sino también lo mejor del ser humano.

Preferiblemente mujeres pertenecen al movimiento, pero están involucrados también los esposos, los hermanos, los amigos, vecinos, profesores …

Ante la pregunta de por qué constituirse como un tejido social organizado, reflexiona un poco y luego responde: “la organización siempre es importante porque te permite saber cuál es tu meta, y para alcanzarla por el camino te vas encontrando con más personas y estás preparado para afrontar lo que se te presenta, la organización te ayuda en el camino al fin que tú tienes, si lo  que queremos es un socialismo mejor, más vivible, que todxs estemos incluidxs, que aportemos, tiene que estar claro cómo lo voy a hacer y hay que organizarse. Es verdad que el país tiene muchas organizaciones que no suplantamos, pero mientras mejores conductas ciudadanas tengamos desde la manera en que nos organizamos, pues perfecto. Porque yo no dejo de ser cederista, federada, militante del partido, pero también soy una mujer que cree que podemos hacer más cosas no necesariamente desde ahí. Las puedo hacer con personas que se están apartando y las puedo volver a traer para entender que estos son mis valores, que estas son mis posibilidades y que ser un cuentapropista no me convierte en contrarrevolucionario ni capitalista, me hace sencillamente una persona que pone sus habilidades a su propio servicio, pero también al de su familia, de su país, de otra manera.

En el movimiento queremos equidad, que nadie se quede fuera, no solo entre hombres y mujeres, equidad también entre las mismas mujeres, de verdad ayudarnos”.

En tal sentido, Tania Sardá también tiene un criterio claro que parte de su testimonio de vida: mi experiencia como Educadora Popular y coordinadora es que nuestras mujeres del territorio han demostrado su capacidad para desarrollar procesos comunitarios con un alto valor de humanismo y de solidaridad que apuesten por nuestro proyecto socialista cubano.

Mientras, Alina confiesa que siendo la mayor de 5 hermanos, desde pequeña siempre tuvo el deseo de ser dueña de un negocio donde los beneficios fueran equitativos:

“Parecía un imposible, pero luego a través de los talleres de transformación integral sobre temas de economía solidaria, encontré el camino y hoy soy parte de una iniciativa bajo este principio, desde una mirada de equidad de género, y así he crecido en valores humanos, me he empoderado, esto me ha dado identidad y una familia que somos las mujeres que formamos el colectivo de trabajo”.

Entre los principales impactos que han tenido estas iniciativas, están el crecimiento personal de lxs involucradxs; la multiplicación de otras iniciativas económicas con la misma visión, el reconocimiento de la comunidad. Para estas mujeres, la Economía Popular y Solidaria es no pensar más en una, es ver y sentir las necesidades de los demás, es algo que se hace de corazón, es el crecimiento de todxs. A la vez, evalúan su participación no solo desde el punto de vista de la remuneración económica, sino que valoran el aprendizaje, la convivencia, la posibilidad de tratar temas como la violencia de género o la salud reproductiva. Para ello son acompañadas, asesoradas, reciben procesos formativos en diferentes tópicos, desde el Centro Martin Luther King, los TTIB y otras organizaciones. En general, las participantes se sienten más fuertes, valorizadas, con mayor autoestima por su conocimiento y su capacidad de innovar; y caminan hacia una mayor organización para su actuación en el contexto, ampliando su alcance a otras provincias, experiencias, a otras mujeres y hombres que deseen gestionar sus iniciativas económicas de manera cooperada y recreando valores socialistas, a partir de la participación activa, consciente e intencionada de cada participante.

Se trata de sumar y multiplicar para fortalecerse y para hacer una mayor contribución al proyecto revolucionario; de entender políticamente que no es cuestión solo de coser, o hacer pan para vender, sino que han encontrado un modesto camino para hacer un aporte al socialismo, con la toma de decisiones colectivas que beneficien a la mayor cantidad de personas.

No son utopías, son realidades que se escriben y protagonizan en nuestras comunidades, en medio de un contexto donde la solidaridad se convierte en una apuesta por la vida.

 

Fuente: Centro Martin Luther King

SEMANA DE ACCIÓN MUNDIAL POR LA ANULACIÓN DE LA DEUDA

SEMANA DE ACCIÓN MUNDIAL

POR LA ANULACIÓN DE LA DEUDA

Llamado a la acción

Las múltiples crisis de la pandemia COVID19, la intensificación de la recesión económica y la emergencia climática han puesto de manifiesto la urgencia de hacer oír los llamamientos a la anulación de la deuda y de abordar la deuda insostenible e ilegítima. Es en este contexto que muchos movimientos, organizaciones y grupos de ciudadanos se están uniendo para una “Semana de Acción Mundial por la Anulación de la Deuda”, del 10 al 17 de octubre.  Esperamos generar impacto en el período previo y durante la semana y allanar el camino para que crezca un movimiento de deuda global vigorizado y sostenido hasta alcanzar lo que serán desafíos incluso más grandes en los próximos años.

Únete a las muchas actividades que se están planeando para la semana, u ORGANIZA TUS PROPIAS actividades. Para obtener información compartida sobre lo que se está planificando, consulta en

 

  • el sitio web www.debtgwa.net  y, desde allí, podrás también ir a los sitios web de las organizaciones participantes

Para compartir tus planes y lograr que se publiquen en el sitio web, envía un correo electrónico a debtgwa@gmail.org

Lo primero que te instamos a hacer es FIRMAR la carta abierta los gobiernos, las instituciones internacionales y los prestamistas, que encontrarás en este vínculo:

https://forms.gle/ZA3aMNxb61M2UifF9

Para REGISTRARSE como ORGANIZACIÓN PARTICIPANTE

https://docs.google.com/forms/d/1zIMQKpnQ5Dz4_jJ_2YU7Nc1_tv0WbFrvfKgYXtFbzoY/edit

Podcast: Nuestras Organizaciones de lucha y sus acciones ante la pandemía del Covid 19 en Latinoamérica: Mesoamérica

En este episódio los compañeros de la Red de Ambientalistas Comunitários de El Salvador (RACDES) nos informa sobre las acciones de las Organizaciones de la Sociedad Civil en Mesoamérica han desempeñado para atenuar los efectos la crisis sociosanitaria y garantizar los derechos basicos y fundamentales de los pueblos.

#LosPueblosSomosVerdaderosProtagonistas #LaVidaAntesQueLaDeuda

 

 

Nota de Prensa: ¡La acción de la sociedad civil en tiempos de pandemia y crisis social ES POSIBLE!

 

 

 

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En estos tiempos de crisis social y sanitaria, los espacios y estructuras sociales, políticas, económicas y culturales se vieron sacudidas develando enormes desigualdades en nuestros países.

Hoy vivimos una crisis múltiple y compleja por un lado la crisis institucional, que se ve reflejada en la incapacidad e inoperancia de las instituciones y autoridades para responder al estallido social y la pandemia y la otra la injusticia social, económica que recae con más fuerza sobre los cuerpos de mujeres, indígenas, niñez y población en mayor grado de vulnerabilidad y empobrecida. Para enfrentar estos desafíos se hace indispensable la participación de la ciudadanía, de los movimientos sociales y organizaciones de la sociedad en la generación de las políticas públicas que afectan su vida cotidiana, sus sueños, anhelos y sentido de vida.

Organizaciones, movimientos sociales miembros de Jubileo Sur Américas, denuncian de forma sistemática la realidad de sus territorios donde familias sobreviven con empleos informales, precarizados y atestiguando como la educación y la salud son un sistema movilizado por el lucro, donde solo la minoría privilegiada concentra la mayor parte de los recursos para enfrentar la crisis. Justamente quienes deciden las políticas pertenecen a este último grupo de privilegiados, para poder reducir esta brecha de desigualdades es vital consolidar la participación de las organizaciones en el debate y decisión de las políticas públicas.

Durante esta crisis las organizaciones de la sociedad junto con las comunidades han sido la primera línea de la solidaridad que han puesto en jaque a los gobiernos y sus insuficientes iniciativas para engañar a la opinión pública.

Estamos experimentando una hiper digitalización de los procesos, sociales, ciudadanos y políticos como consecuencia de las medidas de cuarentena y aislamiento físico para evitar la propagación de del COVID-19,  por lo que las  luchas y resistencias en tiempos de pandemia, se han fortalecido  con su participación en diversos espacios de encuentros y debates virtuales sobre las nuevas dinámicas que permitirán tener mayor efectividad en  las acciones conjuntas,  el intercambio y traslado de experiencias y denuncias  de las agresiones esto ha significado  que las organizaciones populares tengan mayores oportunidades de ser escuchadas desde los espacios virtuales  y sobre todo  que su lucha y resistencia por la  defensa de la vida, derechos humanos y por un desarrollo incluyente, sobrepase sus fronteras.

En esta realidad virtual la ciudadanía digital ha sido un espacio que aún con dificultades ha funcionado para continuar fortaleciendo foros y eventos virtuales de carácter local, nacional, regional o global donde de manera activa se ha debatido, intercambiado experiencias y divulgado las estrategias de resistencia de los pueblos en los distintos territorios.

En este contexto especialísimo, la acción de Protagonismo de la Sociedad Civil en las políticas Macroeconómicas acompaña la participación de los pueblos difundiendo información con el objetivo de visualizar los procesos en los cuales se discuten y definen las estrategias para la consecución de los ODS.

Ahora que los movimientos sociales tuvieron que continuar actuando y resistiendo  en el terreno digital sin descuidar los procesos comunitarios debieron construir alternativas y nuevas salidas para continuar denunciando  lo que sucede en los territorios, algunos testimonios de miembros de las organizaciones de base nos comentan al respecto: para Ever Piche, como articulador de Jubileo Sur Américas para la región mesoamericana,  y miembro activo de la Organización RACDES de El Salvador, opina que “los mandatarios de los países más empobrecidos, se están valiendo de esta crisis mundial para pasar por encima de la constitución de la República, endeudando más a estos países que ya estaban sumidos en la pobreza” y en el nuevo contexto donde los debates se han digitalizado, se presentan  condiciones asimétricas entre el campo y la ciudad, pues para él es evidente que “existe una gran diferencia entre la realidad de las ciudades y las zonas rurales.

Esta diferencia atraviesa este momento, principalmente debido a la carencia en la estructura de la vida que tienen las personas y las condiciones empobrecimiento y limitaciones del medio en que viven.” En esa línea “La principal dificultad para acceder a los eventos en línea es la conexión y la carencia de los medios digitales necesarios”.

En países considerados “desarrollados” como es el caso de Brasil, el acceso a internet de calidades todavía para pocos, por lo que significa una gran barrera y una evidente desigualdad.” Explica Yasmín Betancourt, del Instituto Políticas Alternativas para el Cono Sur  Ever Piche, desde El Salvador, expone que “muchos carecen de internet residencial y los que logran datos en sus teléfonos inteligentes (quienes pueden tener un smart) en muchas zonas rurales o remotas de la ciudad, el internet es demasiado débil o sus smart no logran o no tienen la capacidad de soportar plataformas virtuales y esto ocasiona que no logren una conexión a adecuada y poder participar en eventos y reuniones de los distintos colectivos, es ahí donde muchas lideresas y líderes, se mantienen al margen de las realidades y coyunturas nacionales y regionales.” A esto hay que anexarle la dificultad que representa el uso de la tecnología para personas líderes y lideresas sociales que no están familiarizados con la utilización de estos nuevos procesos tecnológicos o bien que son adultos mayores.

Ever Piche, afirma que es un reto montar diálogos y reflexiones colectivas en espacios como estos y lograr que la defensa de las comunidades se haga sentir. Ahora mismo se hace necesario apoyar o estimular la participación de las organizaciones de la sociedad civil en espacios donde se hablen de políticas públicas, debido a que las agresiones sobre los recursos naturales y derechos humanos en los territorios no están en cuarentena “Con las autorizaciones de permisos ambientales a empresas transnacionales extractivistas, que conlleva al despojo, destrucción y contaminación de territorios ancestrales y zonas forestales y de recarga hídrica” afirma, a la vez continúa diciendo “hemos adaptado la realidad a hacer debates, talleres, foros e intercambios de forma virtual, que, aunque no es la mejor forma, pero hemos hecho todos los esfuerzos posibles de mantenernos en la dinámica de la comunicación para mantenernos actualizados de las realidades nacionales, regionales y mundiales.”

Explica Ever, esta participación ha ido también en  dirección de hacer contrapeso a las narrativas de actores neoliberales que van en detrimento de la emancipación de los sectores sociales en resistencia, por tal razón, la adaptación metodológica del trabajo en el territorio ha sido una constante y apuesta a que se favorezcan y aumenten los espacios de participación de las organizaciones para que los pueblos sean escuchados desde sus demandas en los diversos encuentros virtuales como webinarios, foros, plenarios, asambleas, etc.  Porque es sobre ellas y ellos que se hace referencia y son ellas y ellos los que tienen demandas puntuales surgidas de las realidades en las que viven los diversos territorios.

La activista Yasmín Betancourt subraya que, en estos momentos, desde los movimientos sociales “Nuestra labor se orienta en gran medida a crear más diálogo entre las zonas rurales y urbanas, entendiendo que es a partir de este intercambio que fortaleceremos las salidas populares para este contexto.” Por lo tanto, la importancia que las organizaciones deban de ser escuchadas en estos nuevos espacios representa una oportunidad para estrechar lazos entre las organizaciones sociales, Movimientos sociales, defensores de derechos humanos, medios de comunicación, autoridades locales y regionales en torno a una plataforma de ideas para profundizar el control sobre la intervención del Estado y, quizás del mercado con relación a las políticas macroeconómicas, haciendo de los pueblos nucleados en torno a sus diversas expresiones organizativas los verdaderos protagonistas de su historia y su destino.