UN PRESIDENTE TERCERMUNDISTA, PRETENDIENDO GOBERNAR AL ESTILO DE PRIMER MUNDO.

Zulma Larin
Coordinadora General de la Red De Ambientalistas Comunitarios De El Salvador (RACDES).
04 de Abril 2020

 

Al reflexionar sobre la situación mundial y la crisis provocada por la pandemia, que ha puesto de manifiesto al modo de producción capitalista como un sistema que ha colapsado, mostrando incapacidad para hacer frente y detener la propagación del virus COVID-19. Es evidente que la acumulación de la riqueza mundial en pocas manos provoca mayor dificultad para que los pobres del mundo puedan sobrevivir al contagiarse con el virus.

En El Salvador se pone en riesgo de morir por el COVID-19 a casi 2 millones de habitantes que viven bajo la línea de pobreza, estas personas viven del trabajo informal y someterse a las medidas coercitivas sin garantías para sobrellevar las necesidades básicas de alimentos y saneamiento básico, se vuelven inoperante las medidas de prevención y cuarentena.

Podrán decir: ¿qué más quieren con un presidente previsor y buena gente que ha tomado las medidas preventivas?, está bien, no estoy cuestionando eso, sin embargo el presidente tendría que conocer más la realidad de la gente en las comunidades, como por ejemplo el Caserío Poza Honda en el Cantón San Lucas del municipio de Cuisnahuat, en el departamento de Sonsonate, que desesperadamente me llaman diciendo: “mire compañera fíjese que aquí 60 familias de mi caserío no han salido beneficiados/as de los 300 dólares y mire yo no entiendo cuál es el criterio que el presidente ha tomado”. Otro líder comunitario me llama a tempranas horas, del caserío el Tinterío en el Cantón, San José del municipio de Jujuttla, en el Departamento de Ahuachapán y con la misma desesperación diciendo: “Que no ha salido nadie de su familia como beneficiario”, al preguntarle, si a los demás del cantón ya le salieron, dice: “No compañera, nadie de acá ha salido beneficiado”. Entonces Señor presidente, ¿cómo usted no ha buscado la colaboración de las alcaldías, las gobernaciones departamentales, las ADESCOS, los sistemas de salud temprana, las Comisiones de Protección Civil?, bueno todo un sistema ya creado para resolver de manera organizada estas emergencias.

Estos son, desde mi humilde opinión, las cosas más preocupantes, cuando líderes de las comunidades donde trabajamos como organización nos llaman y buscan palabras de ayuda y en ese sentido creo que las medidas adoptadas son copiadas de otras realidades que nada que ver con la vida de los pobres de mi país.

Este presidente tiene un profundo desconocimiento de su país y su gente que gobierna, él está creyendo que todos y todas las salvadoreñas tienen acceso al internet o a un medio de comunicación por las redes y con eso quiere resolver un problema estructural, por eso digo yo que él está gobernando al estilo primer mundo a un país del tercer mundo, con escaza cobertura en saneamiento ambiental, con poca capacidad económica como para estar recluidos sin un paquete de medidas de protección social para proteger la vida básica de la gente en esta pandemia del COV 19. Y a esto tenemos que sumar que el trabajo del cuidado, garantizar seguridad alimentaria y lidiar con la crisis psicológica de la pandemia se hace más fuerte en el trabajo de los cuidados a las mujeres.

Sabemos que nadie estaba preparado para semejante amenaza a la vida que ahora tiene el mundo, pero usted señor presidente, no ha sabido buscar mecanismos de concertación, diálogo y especialmente no ha sabido poner a todo el Sistema de Protección Civil y las Alcaldías al servicio de la acción colectiva y solidaria para que el impacto de la falta de atención básica en alimentos y saneamiento básico no afecte a los más pobres de mi país.

Jubileo Sur/América se suma a las voces que desde El Salvador nos llaman a la reflexión y alertan sobre las consecuencias de la respuesta estatal a la crisis generada por la pandemia COVID-19

                                                                                                                                                               

EL SALVADOR PARAISO O CIENCIA FICCION

CRISIS Y CONSECUENCIAS O CONSECUENCIAS Y CRISIS

El maquillaje de un país!!!                                                                                                                          San Salvador 2 de abril de 2020

Hace clic para descargar en pdf

Pensar en este momento en la situación mundial que provoca el coronavirus, conocer cuantos muertos diarios, observar la acción titánica de los médicos cubanos por salvar vidas, leer sobre los muertos y la suma diaria en cada parte del mundo es increíble!!!

Como salvadoreños, NO esperábamos presenciar la actitud de un presidente dueño del mundo con su economía y no hacer mayor cosa para ayudar a detener la mortandad en su nación norteamericana, ver como otros países están llevando su crisis, en fin, cada quien haciendo lo suyo para salvar vidas y otros para que se mueran todos los que puedan y controlar la población, de modo que el capitalismo ha demostrado una vez más que lo que más interesa es salvar la economía y no al ser humano.

De esta situación no escapa El Salvador, un país con 7 millones de habitantes unos 5 millones dentro de la nación y unos 2 millones en la diáspora en cualquier parte del mundo. Paisito gobernado por un partido mezclado con diferentes matices ideológicos de centro derecha e izquierda, donde la apuesta de este gobierno es querer controlar toda la acción política, económica, jurídica y judicial desde su omnipresencia majestuosa, donde el centro de atención sea su personalidad y el centro de la acción por salvar la vida de las salvadoreñas/os sea él.

Eso es lo que ha pasado en estos 18 días de cuarentena que lleva el país, poca capacidad para concertar e incluir a todo el sistema de protección civil que tanto ha costado construir, desde que el Huracán Mitch evidenció lo vulnerable que somos para enfrentar fenómenos climáticos como los que provoca el cambio climático y ahora con esta pandemia vuelve a poner los rostros de pobreza marcados por el pueblo indigente, trabajador/as tanto de obreros/as y pequeños productores/as.

Han pasado 28 años después de Los Acuerdos de Paz y lo que viene a evidenciar esta pandemia son los grandes cinturones de pobreza que salieron a las calles obedeciendo a una promesa y mentira más de Bukele; y que pone de manifiesto que la pobreza, la falta de cultura y la falta de organización, pueda ampliar la contaminación del virus que venía siendo tratado con mucho cuidado con represión y medidas coercitivas pero la gente estaba en su casa viviendo la falta de alimentos, agua, higiene.

Claro que si lo vemos desde una visión humanista, el problema mostrado este 30 de marzo en las calles nada más está evidenciando que la acumulación de la riqueza, la falta de equidad y los retrocesos que han tenido los pocos sistemas sociales creados en los gobiernos del FMLN quedaron sin acción en esta pandemia; estos programas como los FOSALUD, los gobernadores, los sistemas de protección civil a nivel municipal y comunitarios, la secretaria técnica de planificación y otros programas sociales que ahora deberían estar al frente de la acción social ayudando al sector de profesionales de la salud; sin embargo es el momento de recuperar todos esos programas y evidenciar que su política y su omnipresencia no ayudará en nada para controlar la propagación del virus.

El Salvador requiere de la solidaridad de todas y todos pero que el gobierno llame a concertar con todos los sectores en especial con las fuerzas vivas de los movimientos sociales, populares, instituciones de ayuda humanitaria, ONGs, iglesias y otros entes representativos del país. Usted solo señor presidente, no podrá hacerlo, recupere en Usted los valores de la reciprocidad, concertación y humildad para reconocer que con sus visiones egoístas, egocéntricas y fanáticas no se podrá salir de esta pandemia que vulnera a El Salvador.