Brasil. Impacto del imperialismo en la agricultura familiar y campesina // Anuncian jornadas de denuncia

Por Solange Engelmann. Resumen Latinoamericano, 30 de septiembre de 2020.

Movimiento Sin Tierra y Alba Brasil anuncian jornadas internacionalistas antiimperialistas entre el 5 y el 10 de octubre

A lo largo de los siglos, varios pueblos han enfrentado el dominio de su cultura, el robo de los recursos naturales, el exterminio de los pueblos indígenas, la esclavitud de los negros y la invasión de territorios por países imperialistas.

Pero, ¿por qué la dominación imperialista continúa en el siglo XXI? ¿Cuál es la relación entre el imperialismo y el aumento de los precios de los alimentos y la soberanía alimentaria en Brasil?

Ante el actual escenario pandémico y el reciente, casi total, veto del gobierno de Bolsonaro a la Ley Assis Carvalho – PL735, para incentivar la Agricultura Familiar y Campesina, en Brasil se encuentra en marcha el boicot del actual gobierno a la Agricultura Familiar y Campesina.

Para la integrante del Colectivo MST de Relaciones Internacionales (CRI), Cássia Bechara, la política de Bolsonaro es parte de una estrategia de alineación con las empresas transnacionales y sumisión a los países imperialistas. Lo que amenaza la soberanía alimentaria del pueblo brasileño.

“Una agricultura campesina fuerte significa mayor soberanía alimentaria, con un país menos dependiente del mercado exterior. El gobierno de Bolsonaro pone en riesgo la soberanía alimentaria brasileña para privilegiar los intereses de las empresas extranjeras, por eso volvemos al mapa del hambre. Son más de diez millones de brasileños que hoy viven en situación de inseguridad alimentaria ”, denuncia.

Con Bolsonaro Brasil vuelve al mapa del hambre. Foto: Archivo / Agência Brasil

Al mismo tiempo, el país vive con la devaluación de la moneda del real frente al dólar y el gobierno prioriza y asigna altas inversiones en el modelo agroindustrial, que no produce alimentos.

“Con el dólar más alto, las empresas ganan más vendiendo en dólares al mercado exterior. La agroindustria no tiene interés en producir alimentos, su interés es generar ganancias, por lo que hace todo lo que genera más ganancias. Al exportar más, en consecuencia, habrá menos suministro de alimentos en el mercado interno. Con esto, las empresas comienzan a especular más sobre los precios, lo que significa un aumento en el precio de los alimentos para los brasileños ”, señala Cássia.

Bechara también sostiene que el concepto de imperialismo surge para designar la estrategia geopolítica de dominación desde el paso del siglo XIX al XX. “Es una fase avanzada del desarrollo capitalista, que articula las necesidades del capitalismo para desarrollarse y las políticas del Estado, que garantizan estas necesidades. Es decir, es una política de Estado basada en las relaciones económicas ”, explica.

En este contexto, el imperialismo se desarrolló en la historia, como una de las fases del capitalismo, a partir de 1880, con el surgimiento del capital financiero, en el que los bancos comenzaron a invertir en la industria e iniciaron un proceso de fusión de capital bancario con capital. creando así capital financiero.

En la resistencia y creación de alternativas frente al dominio del imperialismo, el MST, junto con las organizaciones de Alba Brasil, están organizando una serie de acciones y actividades que denuncian las diversas agresiones del imperialismo en el mundo. Las actividades forman parte del Día Internacional Antiimperialista, y se llevarán a cabo entre 5 al 10 de octubre.

“Estamos organizando acciones nacionales y estatales, como el Lanzamiento Internacional del Manifiesto Antiimperialista. Preparando seminarios para discutir el tema, acciones solidarias de donación de alimentos, donación de sangre y plantación de árboles en los territorios de la Reforma Agraria, acto político, actividades culturales y agitación en las redes ”, informa Cássia.

Fuente: MST (Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra)

 

CONVERSATORIO. PANORAMA DE LOS PUEBLOS ANTE EL EXTRACTIVISMO MINERO EN LA REGIÓN MESOAMERICANA

Movimiento Mesoamericano contra el Modelo extractivo Minero -M4- invitamos al conversatorio

PANORAMA DE LOS PUEBLOS ANTE EL EXTRACTIVISMO MINERO EN LA REGIÓN MESOAMERICANA

Cuándo: sábado 3 de octubre, 2020
Hora: 3pm Centroamérica / 4pm Méx, Pan, Col
Dónde: transmisión en vivo por YouTube y Facebook del M4

Integrantes del M4 en México, Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá nos compartirán cómo se ha profundizado la minería durante el COVID y sus procesos de lucha contra el extractivismo en la región.

No necesita inscripción previa, estar atentos/as a los enlaces! en nuestras cuentas del Movimiento Mesoamérica contra el Modelo Extractivo Minero M4

 

Fuente: Radio Temblor

Brasil: Grito de los Excluidos reinventado en pandemia mezcla actos virtuales y presenciales

De norte a sur de Brasil, la tradicional protesta se adaptó en 2020 para proteger al pueblo de la covid-19

Cristiane Sampaio

Traducción: Pilar Troya

Brasil de Fato | Fortaleza (Ceará) | 08 de Setembro de 2020 às 16:18

En Fortaleza, militantes hicieron un acto simbólico y destacaron preocupación por los más de 126 mil fallecimientos por la covid-19 en Brasil – Aline oliveira/MST

Brasil cerró el 7 de septiembre, el día que se celebra su Independencia, con múltiples actos en alusión al Grito de los Excluidos, con manifestaciones en diferentes localidades y regiones. Ante la pandemia y la necesidad de garantizar el aislamiento social, la tradicional movilización debió reinventarse en este 2020, con una amplia oferta de actos virtuales por el país, además de las protestas presenciales. Fortaleza (estado de Ceará), Brasilia (DF) y extremo oeste de Santa Catarina, por ejemplo, están entre los puntos donde los militantes fueron a las calles para recordar la fecha.

En Fortaleza, capital de Ceará [región noreste de Brasil] un grupo de militantes realizó un acto simbólico y resaltó la preocupación por los más de 126 mil fallecimientos por la covid-19 en Brasil, además de la lucha de los trabajadores por derechos e igualdad social.    

Los manifestantes que fueron a la calle en la capital federal optaron por un perfomance para recordar la violencia contra las mujeres, la comunidad LGBTQIA+, los negros e indígenas, entre otros grupos.   

La capital federal fue escenario de un acto simbólico para recordar a los excluidos / Ana Moraes/MST

El Grito de los Excluidos surgió en 1994, por iniciativa de la Confederación Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB). La entidad utiliza la fecha para hacer un contrapunto al llamado “Grito de la Independencia” y recordar la importancia de la garantía de derechos, especialmente los de la población más vulnerable, como trabajadores, mujeres, negros, campesinos, entre otros.  Este año, la movilización hizo su 26ª edición y trajo el tema “La vida en primer lugar” y el lema “Este sistema no vale: luchamos por justicia, derechos y libertad

Crítica al veto que redujo beneficios de la Ley Nº 14.048/2020 para agricultores fue recordada, por ejemplo, en protesta virtual organizada por la Central Única de Trabajadores / Pricila Baade

En la misma línea de las últimas decisiones tomadas por el gobierno, militantes de todo el país destacaron, por ejemplo, el veto del presidente Jair Bolsonaro (sin partido) al proyecto que originó la Ley Nº 14.048/2020, que traería un conjunto de beneficios a campesinos, pero parte de su contenido fue retirado por el presidente.  El texto aprobado por el Congreso Nacional había resultado de una serie de 25 propuestas legislativas evaluadas por deputados y senadores, por eso trabajadores engrosaron el coro por la recuperación de los trechos vetados, lo que será evaluado por el Congreso.

Las movilizaciones también incluyeron acciones de solidaridad en diversos pontos del país. En la ciudad de Campina Grande, en Paraíba,  por ejemplo, la Brigada María Carolina de Jesús distribuyó 50 cestas donadas por medio de una asociación, además de 80 mascarillas y sachet de alcohol que fueron donados por la Universidad Estadual de Paraíba (UEPB).  

En Campina Grande hubo donación de cestas, máscaras y saches de alcohol / Divulgação

En Gobernador Valadares, Minas Gerais, militantes del Movimiento de Mujeres Campesinas (MMC) y del Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA) salieron de la zona rural a la ciudad y donaron alimentos a la población.

Mujeres del estado de Minas Gerais que viven en el campo fueron a las calles para donar productos para trabajadores de las ciudades / MMC

En Belo Horizonte, un conjunto de organizaciones, pastorales, partidos y movimientos sociales del Frente Brasil Popular (FBP) se reunió en la Plaza de la Estación para gritar “Fuera, Bolsonaro” y “Fuera, Zema”. La referencia, en este ultimo caso, es al gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema (Partido Novo), que viene profundizando la agenda neoliberal en el estado.

Plaza de la Estación en Belo Horizonte/ Divulgação /

Voces internacionales también se hicieron eco de los gritos de las protestas registradas en el país. Vía Twitter, el canciller Venezuela, Jorge Arreaza, felicitó al pueblo brasileño por las jornadas y evocó los derechos a tierra, techo, trabajo y democracia. “Desde Venezuela expresamos nuestro compromiso contra la exclusión, con la paz y la unidad soberana de nuestros pueblos”, añadió.

Edición: Rodrigo Durão Coelho

Fuente: Brasil de Fato

GUAYAQUIL: CUANDO LA MUERTE SALIÓ A LA CALLE

Casi nadie que viva conoce el olor a muerte, ni aun quienes trabajan con ella conocen su olor sincero, el que es sin químico ni hielo. En la provincia de Guayas ahora lo conocen y viven con el olor a muerte en sus gargantas. Luego de la crisis sanitaria que colapsó la gestión de la muerte, saben de qué se trata morir en medio de una pandemia.

Las muertes se sucedían una tras otra y entre las vecinas se compartían los materiales para envolver al muerto o para cortar el petulante olor: un reciclaje comunitario para compartir lo poco que había y se sabía para salir del horror. Cintas, sábanas, plásticos y bolsas; llamar aquí o allá, hacer fuego, quemarlo todo, quemar al muerto, mediatizarlo.

Guayas es una provincia del litoral ecuatoriano con 4.5 millones de habitantes y es el principal puerto del país. Ecuador actualmente es uno de los países de la región con la tasa de mortalidad más alta: 24,8 por cada 100.000 habitantes, calculada sobre la cifra oficial de muertes por Covid-19  como resultado de la prueba PCR (1). Sólo en Guayas han muerto más de 1.500. Entre el 1 y el 8 de abril el país llegó a su pico con un promedio de 1.000 muertes por día. Recién el 14 comenzaría a descender a las 700. Según el Observatorio Social del Ecuador existen inconsistencias en las cifras provinciales de personas fallecidas confirmadas con Covid-19 que emite el Centro de Operaciones de Emergencias Nacional.

Durante abril, imágenes con ataúdes apostados en las calles y en las entradas de los hogares inundaron las pantallas. En ese momento, un enorme velatorio colectivo hubiese podido copar toda Guayaquil y sus alrededores. Como ciudad capital de la provincia de Guayas reúne casi el 70% de lxs habitantes y es también la segunda más poblada de Ecuador.

Vamos a contar la historia de Kattia Ponce Anastacio, una mujer que convivió con el cadáver de su tío cinco días sin que Criminalística llegara a retirarlo. Cuando por fin se lo llevaron le dijeron algo que Kattia no imaginó que pudiese cumplirse y hoy lo entiende como una profecía:

– Esta es la última vez que lo ve, no sé sabe qué va a pasar con el cuerpo – le contestaron.

Eso fue en su casa de la parroquia Febres Cordero, la madrugada del 1 de abril de 2020. Desde entonces, Kattia y un centenar de personas reclaman por la aparición de los cuerpos de sus familiares fallecidxs en el contexto del nuevo coronavirus. El Estado reconoce que no puede dar ninguna respuesta sobre el paradero. No los llaman desaparecidos pero en realidad es lo que son, algunos ni siquiera tienen acta de defunción. Hay familias que recibieron cuerpos equivocados y hay otros cuerpos que siguen sin aparecer. La vida de Kattia y su familia ha sido un continuo y todavía parece que el cuerpo del tío está en el mismo mueble donde murió, apretado en capas de plástico transparente junto a la muerte que sigue en su sala.

Freddy David Anastacio Alvarado tenía 65 años y una diabetes controlada, que no le impedía trabajar y llevar una vida activa junto a la familia. Era el tío materno de Kattia y eran muy cercanos:

–él nos ayudaba y nosotros lo ayudábamos – recuerda Kattita, como él la llamaba con cariño.

Aunque tenía hijos, Freddy la quería como a una hija propia y por eso elegía vivir con ella en su casa de la calle Nicolás Augusto González.

La parroquia Febres Cordero es el barrio más extenso y poblado de toda Guayaquil, constituido a partir de las migraciones campo-ciudad, catalogado como nido de delincuencia, también se ha convertido en lugar de procesos de reconversión urbana para el negocio inmobiliario.

Cuando la pandemia dejó de ser noticia del otro lado del mundo y llegó a las calles de Guayaquil, el tío Freddy comenzó a sentir dolores corporales y una fuerte tos que lo mantenía postrado. Una semana después, con cuidados y agüitas, él no mejoraba y la preocupación familiar hizo que el 25 de marzo fueran al Hospital de Guayaquil. Como no presentaba fiebre, síntoma asociado al Covid19, se negaron a darle atención y lo enviaron a su casa.

Kattia se lamenta al pensar que si él hubiese sido atendido, hoy estaría con vida.

Dicen que ya en ese momento había personas enfermas hasta en los baños del hospital por la falta de camas y oxígeno.

De ahí a la muerte masiva era sólo un paso.

Volvieron al hospital a los dos días porque el tío empeoraba y el 911 nunca respondió a sus llamadas: una vez allí les dijeron que no podían hacer nada por él. A las 6 de la tarde de ese día falleció en su cama de enfermo, un mueble típico de una sala de estar.

No teníamos valor para sacarlo a la calle

Antes, nuestros pueblos preexistentes, enterraban a sus muertos. Sabían cómo hacerlo, había quienes se preparaban especialmente para acompañar y contener en esas situaciones. Todavía, en algunos rincones de este mundo, hay comunidades campesinas, indígenas, que también saben cómo hacerlo. Conservar los cuerpos, respetar su memoria, garantizar su descanso y armonía con el todo.

La conformación del Estado Nación, como gran administrador de la sociedad vino también a administrar la muerte y organizar su burocracia. La desnaturalización y extrañamiento de la muerte fue parte del ideario impuesto por la colonización que invadiría abya yala a mediados del siglo XV.

Achille Mbembe, un filósofo camerunés planteó en 2011 el concepto de necropolítica para entender cómo la vida se subordina al poder de la muerte en África. Dice que la proliferación de armas y mundos de muerte, lugares donde las personas se encuentran tan excluidas que en realidad viven como muertas vivientes, son una muestra de que en los territorios del sur global existe una política de la muerte, en lugar de una política de la vida. Morimos porque estamos marginadas, empobrecidas, racializadas, esclavizadas. En ese sentido, el covid19 no ha igualado a nadie sino que ataca justo en las desigualdades más profundas.

El 911, número global para llamar ante las emergencias, también colapsó durante la crisis sanitaria en Guayas. La familia de Kattia y lxs vecinxs llamaban sin parar y desde distintos teléfonos con igual respuesta. Ese insoportable llame y llame circular que nunca encontraba atención del otro lado del satélite, en algún momento contestó: informaron entonces que el tío había muerto en su casa y que necesitaban que se lo llevaran; por protocolo dijeron que en las próximas tres horas irían a su domicilio.

En la espera pasaron cinco días. Las personas que vivían junto a Kattia y Freddy pasaban día y noche afuera, porque el olor era invivible y no tenían valor para sacar al muerto a la calle, como tantxs de sus vecinxs habían hecho.

Sin trabajo ni dinero, con lo poco que tenían, intentaban que el muerto conservara su dignidad y se mantuviera lo mejor posible, respetando a su vez a quienes vivían en las casas linderas conviviendo con el olor a muerte.

La noche del 31 de marzo Kattia hizo un último llamado desesperado al 911, amenazante dijo que si no buscaban el cuerpo de su tío iba a subir fotos y videos a las redes sociales.

– Todo el mundo está sacando a sus familiares a las veredas y están subiendo fotos, hágalo – le dijeron.

El descuido en la vida y en la muerte

La creatividad siempre ha estado del lado de los pueblos. Y después de días de esperar a que el Estado ecuatoriano se llevara al muerto, la familia de Kattia tomó la iniciativa de mediatizar lo que estaban viviendo. Decidieron incendiar el mueble que se había convertido en lecho de muerte del tío, filmarlo y difundirlo para que se volviera viral.

El mueble estaba impregnado del olor a muerte y ya nadie podía soportarlo. Primero tuvieron que mover el cuerpo y lo apoyaron en el piso, envuelto en un sin fin de nuevos plásticos que intentaban contener el mal olor y evitar que los líquidos se desparramaran. La hoguera se quería hacer en la calle pero el sillón no pasaba por la puerta y hubo que probar distintas maneras para sacarlo, la peripecia no fue fácil. Al mismo tiempo había que intentar tocar todo lo menos posible y mantener los tapabocas, guantes y cubre zapatos puestos, porque en medio de toda la tragedia familiar y la tristeza infinita de perder a un ser querido, no eran inmunes a la pandemia que estaba azotando a la ciudad.

Una vez afuera, al sillón se le sumaron las sábanas y la ropa que había estado en contacto con el cadáver y arrastraba el olor a muerte. Descargando la impotencia por no poder enterrar al muerto y seguir adelante, lxs familiares se fueron desprendiendo también de su ropa, para que todo junto se quemara para siempre.

Una se pregunta cuánto le cuesta a una familia trabajadora de la parroquia Febres Cordero comprar muebles para su casa o ropa para vestirse, pero en un contexto desesperado, esta se presentó como la única opción viable.

La madrugada del 31 de marzo, la periodista Silvie Chávez publicó el video de Kattia sobre la quema del mueble en twitter con un texto que aseguraba que estaban quemando el cuerpo de  Freddy. Antes del amanecer la policía llegó a la casa de Kattia con la acusación de que había quemado el cadáver del tío, pero el olor a muerte enseguida les demostró que seguía ahí. Un ejemplo de cómo las fake news pueden usarse como mecanismo de presión popular frente a un Estado ausente y negador.

Sin embargo, la policía que llegó a su casa tampoco podía llevarse al muerto, ejemplo de cómo la burocracia se mantiene intacta en una crisis sanitaria. Kattia les suplicó que llamaran al departamento de Criminalística, porque las tres horas del 911 se habían convertido en una tortura de cinco días.

Cuando finalmente llegaron los funcionarios, completaron el formulario de defunción del Instituto Nacional de Estadística y Censos con los datos de Freddy David Anastacio Alvarado, quien habría fallecido de una neumonía no especificada.

–¿A dónde se lleva el cuerpo de mi tío?– preguntó Kattia.

– Esta es la última vez que lo ve, no sé sabe qué va a pasar con el cuerpo – Aun con esa respuesta vaga, le informaron que lo llevaban al Hospital del Guasmo Sur, dependiente del Ministerio de Salud Pública de Ecuador. Es un institución ampliamente cuestionada en el contexto de la pandemia, con una investigación en curso por presunta negligencia de parte de funcionarios en el manejo de identificación de cadáveres y otra pesquisa por un posible sobreprecio en la adquisición de bolsas para cadáveres.

El 19 de mayo, en medio de un allanamiento, la policía descubrió treinta cuerpos sin identificar en un contenedor del Hospital del Guasmo Sur y se estima que en total son más de 150, algunos en avanzado estado de descomposición.

Cuando Kattia fue a reclamar el cuerpo de su tío para el entierro le dijeron que no estaba registrado su ingreso pero que a cambio de 50 dólares un camillero podía buscar el cadáver en los contenedores que amontonaban lxs muertxs. Muchas personas pagaron pero los cuerpos no aparecieron. La familia de Kattia no tenía ese dinero y ese día comenzó su peregrinación por instituciones para dar con el cuerpo de Freddy.

Kattita no quiere conjeturar sobre qué sucedió con el cuerpo de su tío, solamente quiere verlo y llevarlo a camposanto. Las funerarias y cementerios también vivieron el colapso, aunque aprovecharon la desesperación de la población para aumentar los valores de sus servicios; la familia de Kattia se acercó a Parque La Paz, una empresa que reúne a una decena de cementerios privados de Guayaquil, brindando variedad de opciones para la muerte en mausoleos, nichos, bóvedas y lotes, al mismo tiempo que realiza misas y charlas virtuales sobre el universo funerario.

Mientras buscaban el cuerpo del tío, quisieron ganar tiempo y reservar una bóveda en Parque La Paz, una fila de personas de al menos un kilómetro tenía las mismas intenciones, reservar un lugar para el ser querido.

Los camposantos en Guayaquil también extendieron sus lotes y aumentaron su trabajo haciendo espacio para los ataúdes que se amontonaban sin entierro. Profesionales de la salud estaban cobrando hasta 300 dólares para completar los formularios que exigían en el cementerio para otorgar bóveda. Es que el capitalismo impuesto, incluso en pandemia global, hace que ni siquiera puedas enterrar a tu muerto si estás empobrecida.

Quizás esa llamada sin contestar, el hospital que se niega a brindar atención a Freddy, una kilométrica fila para comprar en dólares una bóveda en un cementerio, la acusación siempre al pueblo, los cadáveres amontonados en contenedores y cuerpos desaparecidos, son la perfecta metáfora para explicar que lo que sucedió en Guayaquil no fue solamente una crisis sanitaria sino el colapso de la gestión de la muerte en un mundo donde la necropolítica es LA política.

Desaparecidxs del Covid19 en Guayaquil

En la actualidad existe discrecionalidad en el manejo de la información en Ecuador. Según el Observatorio Social de Ecuador, el Centro de Operaciones de Emergencias Nacional no cruza datos con el registro de defunciones a cargo de la Dirección General de Registro Civil, Identificación y Cedulación, por lo que la cifra de muertes no corresponde aún a la realidad. El Observatorio creó el sitio web www.covid19ecuador.org donde se sistematiza la información oficial, aunque aclaran que no hay acceso a datos desagregados para poder realizar una comprensión integral de los efectos de la pandemia en al población.

Kattia y otras personas que también buscan los cuerpos de sus familiares han tenido reuniones, visitado oficinas, brindado entrevistas, hecho plantones y presentaciones judiciales exigiendo por su aparición. La última semana de junio un juez aceptó una acción de protección presentada por la Defensoría del Pueblo sobre el extravío de cuerpos durante la emergencia, reconociendo la vulneración de derechos de las víctimas.

Para Kattia es una buena noticia, la aparición del Estado luego de tres meses de interrogantes. Ella aun no puede creer el vuelco que dio su vida, la forma en que tuvo que salir a la visibilidad pública y dar entrevistas contando la terrible historia de su familia, que es la de toda Guayaquil.

En este momento en que el dinero y la comida escasean terriblemente, Kattia rescata la unión familiar frente al desastre, la solidaridad frente al desespero.

Por: Ayelén Correa Ruau

(1) Reacción en Cadena de Polimerasa, por sus siglas en inglés.

(2)

 

BOLETÍN JUBILEO SUR / AMÉRICAS JUNIO 2020: Ante el COVID-19 Los pueblos fortalecemos las Luchas y resistencias

Nuestros pueblos originarios y afrodescendientes nos enseñan desde sus territorios como con la revitalización de las prácticas tradicionales y el conocimiento ancestral, se puede enfrentar y resistir la actual crisis social-sanitaria preservando y cuidado de la salud colectiva.

Este sistema ancestral, se basa en el conocimiento que de manera colectiva han creado, acumulado e innovado los pueblos indígenas y afrodescendientes para cuidar la salud colectiva desde su visión integral y en armonía con la naturaleza.

El conocimiento, es patrimonio colectivo, que se transmite de generación en generación y además con una importantísima carga generadora de identidad, el conocimiento ancestral y la práctica de la medicina tradicional en nuestros pueblos, está a cargo de curanderas, guías espirituales, taitas, chamanes, comadronas o parteras, curanderos, tatas, sobadores, personas que han recibido y perpetuado el regalo de los ancestros: La medicina tradicional

Este conocimiento nos permite defender la vida y salud colectiva, es también uno de los ejes primordiales culturales indígenas y afrodescendientes, además constituye un vasto conocimiento basado en su cosmovivencia, espiritualidad, conocimiento de plantas medicinales, métodos de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades o padecimientos

El actual contexto de una crisis sociosanitaria y alimentaria agravada por el COVID-19, impacta de forma diferenciada a las poblaciones de América Latina y el Caribe, ya que las poblaciones más vulnerabilizadas, como las mujeres, indígenas, afrodescendientes son quienes enfrentan y lideran su lucha por la vida con mayores desigualdades y discriminación.

Para los pueblos y comunidades con cultura propia es indispensable que las medidas adoptadas por los Estados para manejar la crisis social y sanitaria integren y se adapten a los contextos, saberes y prácticas ancestrales, como por ejemplo la traducción a los diferentes idiomas de la información necesaria, la adopción de las medicinas tradicionales, o la apertura de un sistema de educación multilingüe que priorice y promueva el lenguaje materno en las y los niños países con diversidad lingüística

Las comunidades y territorios desde siempre se han acuerpado en sus formas ancestrales de relacionarse con la naturaleza y con sus propios cuerpos, esta realidad debe respetarse y conservarse, no pueden ser invadidas y desplazadas por otro tipo de prácticas pues enfrentaríamos consecuencias tan negativas que serían peores que el mal que se quiere evitar.

Hasta la fecha la respuesta de los Estados para proteger la vida de las poblaciones evitando el contagio masivo han demostrado insuficiencia e ineficiencia, son Estados altamente endeudados que no disponen todos sus recursos en sistemas sanitarios y de protección social, ya que priorizan salvaguardar los intereses, del gran capital por encima de la vida en todas sus formas.

    

¿Sabías que?

En nuestra región la población, indígena supera los 45 millones de personas, en el mundo Latinoamérica es la zona de mayor densidad demográfica indígena.

Sobreviven 826 Pueblos Indígenas únicos, de los cuales, unos 100 tienen carácter transfronterizo, es decir, que residen en al menos dos países de la región. Unos 462 pueblos actualmente tienen menos de 3.000 habitantes y alrededor de 200 de ellos se encuentran en aislamiento voluntario sin embargo esta riqueza multicultural, plurilingüe lucha y resiste día a día enfrentando grandes desigualdades ya que gran parte de sus habitantes viven en condiciones de vulnerabilidad extrema, lo que significa, entre otros aspectos, altas tasas de desnutrición, inaccesibilidad a servicios de salud, violencia, invasión de sus territorios, extracción de sus recursos y fuentes de vida; asesinatos selectivos, abusos sexuales; lo que imposibilita el ejercicio de sus derechos individuales y colectivos fundamentales.

Fuente: Observatorio Regional sobre derechos de los Pueblos Indígenas de FILAC

Las luchas y resistencias no están en cuarentena:
la respuesta de los Pueblos

Los pueblos y comunidades con su propia identidad y cultura han respondido de manera pronta y creativa que demuestran su compromiso con la salud colectiva. A partir de sus propias formas de organizarse, desde su sabiduría ancestral para preservar la salud y curar enfermedades han demostrado la resiliencia histórica que les ha permitido a actuar de forma rápida y proactiva ya sea para tratar de impedir la llegada del virus a sus comunidades y tratar los padecimientos tempranos como luchar por la seguridad alimentaria

Las organizaciones territoriales han realizado la recopilación y divulgación de información en los idiomas originarios para alertar a sus poblaciones con las recomendaciones básicas, acciones concretas de salud colectiva que coadyuven a enfrentar a la crisis social-sanitaria y a sus consecuencias.

Algunos ejemplos:

HONDURAS: Aura buni, amuru nuni[1]

La Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) es la expresión popular organizativa del pueblo garífuna de Honduras, surgieron en el año de 1978 como respuesta a la marginación histórica de la que han sido víctimas a través de los años, por tal razón OFRANEH actúa en defensa de los derechos ancestrales del pueblo Garífuna, tanto en lo cultural como en lo territorial con el objetivo de superar la injusticia social.

Como organización de base OFRANEH es el bastión de lucha con la que cuenta el pueblo Garífuna para accionar en defensa de sus derechos individuales y  colectivos que incluyen a la naturaleza, entre sus ejes también está la lucha por el fortalecimiento de la organización ancestral Garífuna, por una educación intercultural bilingüe que respete la cosmovisión Garífuna, por el reconocimiento de los pueblos negros de Honduras y por la promoción de la salud en los esquemas de la espiritualidad negra garífuna.

Conocemos por los testimonios compartidos por la compañera Miriam Miranda, lideresa de OFRANEH y reconocida luchadora de los derechos humanos y ambientales del pueblo garífuna de Honduras, que se hace indispensable evitar al máximo el riesgo de contagio en las comunidades y sumado a eso, evitar llegar a un centro de salud u hospital, debido al colapso sanitario que agravó el coronavirus.

En propias palabras de Miriam Se ha demostrado el fracaso de un sistema de salud para atender esta crisis sanitaria mundial. No es posible que aún la gente que tiene dinero no puede acceder a un respirador artificial, es un colapso total, todos los días. Hay necesidad de protegerse, porque ir a los hospitales es morirse. Nosotros desde un inicio apostamos evitar lo más posible que la gente vaya a las clínicas y hospitales, sino que cuidarnos en casa, hablar con la gente sobre los tés que tenemos que tomar para fortalecer el sistema inmunológico, según manifestó en el programa meridiano “Diario de mediodía”

En cuanto a la estrategia  preventiva garífuna para  fortalecer el sistema inmunológico, de las personas desde la medicina ancestral, la compañera Miriam hace énfasis cuando afirma que “nos dio la razón la historia y este escenario cuando dijimos que con un sistema inmunológico fuerte va a ser difícil que podamos caer contagiadas y contagiados, una de las cosas que hemos podido constatar, es que no basta únicamente decir “vamos a tomar tal pastilla” si estamos débiles, si no hay fortaleza en el sistema inmunológico”

Por esto, la apuesta de OFRANEH a la pandemia ha sido desde la prevención partiendo no únicamente de las medidas recomendadas básicas como evitar aglomeraciones, cumplir con el distanciamiento social, lavarse las manos, etc. Sino también accionar decididamente

“Nosotras como organización, a la fecha de hoy contamos con 32 centros de contención del coronavirus en diferentes comunidades, y en el caso de San Pedro Sula tenemos en 6 barrios, grupos de atención al coronavirus, en ese momento vamos hacer un trabajo fuerte de fortalecer el sistema inmunológico de las comunidades, sobre todo de nuestros abuelos, nuestras abuelas, la gente adulta mayor

Por tal razón recientemente la OFRANEH puso a disposición de la población en general el conocimiento ancestral del pueblo garífuna la guía/manual de cuidados de salud “Medicina Ancestral Garífuna. Alternativas para combatir el coronavirus” y se encuentra libre en la web para ser descargado. [1]

En él, se comparten diferentes recetas para combatir cuadros respiratorios, pero esencialmente para fortalecer el sistema inmunológico, desde la otra ciencia, es decir, sus saberes ancestrales, desde sus conocimientos milenarios y experiencias prácticas el pueblo Garífuna puso este documento a disposición para combatir al coronavirus de manera preventiva pero también de manera curativa.

Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras

Desde similares esfuerzos organizativos, como consecuencia de la falta de respuesta y abandono por parte del Estado, las mujeres en resistencia en Honduras, desde la Asamblea de Mujeres Luchadoras fundada hace un año, señalan de manera frontal la intencionalidad política que tiene el Estado en su mal manejo para afectar al pueblo hondureño, en su más reciente pronunciamiento denuncian que  “el manejo de esta crisis sanitaria es una estrategia política para la desmovilización y el exterminio de los pueblos originarios, campesinos y clase trabajadora con el objetivo de perpetuar el proyecto de despojo capitalista. Las medidas tomadas por el régimen han impactado a las trabajadoras informales y otras que han sido obligadas a trabajar aún con temor al contagio.”

En esta coyuntura, desde sus luchas y resistencias las organizaciones convocadas en la Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras, unen sus voces en reclamo pues “Somos reprimidas con gases y balas cuando denunciamos el hambre y la miseria que han traído estas medidas. Los femicidios y todas las formas de explotación y violencia sobre los cuerpos de las mujeres y las niñas han aumentado con el confinamiento”

Importante a resaltar, es la propuesta popular que nos comparten la Asamblea de Mujeres Luchadoras, consolidando los tejidos sociales de los pueblos en resistencia para contener al virus y la incapacidad del Estado Hondureño “Necesitamos continuar fortaleciendo la autonomía de las comunidades y sus procesos de autodefensa que son el corazón de la propuesta política nuestra. Nos sentimos orgullosas de las acciones de organizaciones y comunidades que están enfrentando con ternura y valentía esta epidemia y son ejemplo para todas y todos.” Y considerando las circunstancias de Honduras como uno de los países más afectados por la emergencia socio sanitaria en la región, las mujeres organizadas subrayan “Consideramos que la apertura inteligente es una sentencia de muerte para las mujeres y los pueblos porque está centrada en la idea de que es más importante el dinero que la vida de la gente. Nuestra propuesta es por el buen vivir”

GUATEMALA: La resistencia y conocimiento ancestral de guías espirituales Mayas

La  Coordinadora Nacional de pobladores de Área Marginales de Guatemala  (ACONAPAMG) Es una Asociación que lucha por la búsqueda de condiciones dignas de una vivienda propia y saludable que garantice una mejor calidad de vida para familias  vulnerabilizadas de la sociedad Guatemalteca, a ella pertenecen Margarita y Carlos, ambos guías espirituales mayas, quien desde sus conocimientos y sus sentires expresan como los pueblos milenarios de Guatemala, que han resistido a través de los años a pandemias y genocidios, se aprestan para hacer frente a esta crisis desde el conocimiento heredado por las abuelas y abuelos ancestros, como nos describe Carlos Otzoy guía espiritual Maya “Esto nos ha ayudado tanto, nuestra medicina natural, nuestra ancestralidad, nuestra espiritualidad, nos ha ayudado bastante más en este contexto de la pandemia, para mantenernos unidos, con el ánimo en alto, estar preparados para enfrentar lo que pasa, estamos aquí y hemos hecho la elaboración de medicina ancestral, al natural, para poder contrarrestar esta pandemia, y gracias a que hemos compartido este conocimiento, mucha gente se ha recuperado, mucha gente ha estado bien, de esto nosotros no  nos tomamos el crédito, siempre venimos y les damos gracias a nuestros ancestros que fueron los que nos han revelado muchas cosas, tanto en la elaboración de medicina natural como curar el espíritu de la gente”

Los consejos de las abuelas y abuelos:

Nos alertan sobre los riesgos que puede representar el acudir a falsos guías, sobre todo en este momento de emergencia y a reconectarnos con nuestra propia ancestralidad y espiritualidad

“Las cuestiones del nuevo mundo en el que estamos viviendo, alejados muchos de nuestra ancestralidad, algunos están aislados por temor o de ser tachado por otros…en estos tiempos el consejo que los abuelos nos dan, es tener el cuidado a quien seguir, este es el consejo principal, muchas personas dirán que son guías y no lo son. También nos recuerda a que tenemos que compartir más, seguir enseñando lo que aprendimos a más gente para que esto no muera”

Como pueblo originario, su lucha y resistencia por su autodeterminación, defensa de su cultura y espiritualidad es de larga data, ya durante siglos han enfrentado invasiones, genocidios, conflictos militares pandemias, violencia y discriminación, es aún una realidad el acoso y asesinato de guías espirituales Mayas a manos de grupos fanáticos religiosos, Carlos nos lo explica así:

Nosotros estuvimos desde hace mucho tiempo, nosotros somos los pueblos originarios, vamos a estar, vamos aguantar y vamos a prevalecer, pero únicamente compartiendo nuestro conocimiento, manteniendo viva nuestra espiritualidad, de lo contrario nos va a pasar como a otros tantos pueblos donde sus espiritualidades y los mismos pueblos originarios fueron totalmente colonizados o acabados…”

Para reencontrarnos con nuestra ancestralidad Margarita y Carlos nos indican que el camino comienza por un viaje hacia nuestro interior, reconstruyendo la memoria de nuestras ancestras y ancestros, conociendo nuestro propio origen, yendo más atrás de cuando nacimos  “Es muy acertado y necesario, conocernos a nosotros mismos, conocernos más, conocer quienes fueron nuestros ancestros, de donde vengo, de donde venían mis ancestros, cuales son mis raíces, sabiendo eso, se podría aclarar la mente de como trabajaban nuestros ancestros, esta memoria está en nosotros en nuestro ADN, cuando buscamos dentro de nosotros mismos encontramos las respuestas, de cómo practicaban la espiritualidad nuestros abuelos, tenemos que empezar a buscar, a que raíz pertenecemos

NICARAGUA: Vigilancia y organización comunitaria para asegurar la producción de alimentos saludables en tiempos de pandemia.

Las familias campesinas nicaragüenses viven procesos similares, a los de toda la región, enfrentan la actual crisis sanitaria y alimentaria con desigualdades estructurales históricas y desde su propia cosmovisión, formas de organización, prácticas tradicionales e identidad propias.

Desde la experiencia organizativa de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC) conocemos las estrategias de auto cuido y protección de la salud colectiva, así como del trabajo cotidiano por la conservación de la soberanía alimentaria.

La ATC acumula 45 años de organización y lucha sindical por los derechos individuales y colectivos de las y los trabajadores agrícolas y familias campesinas nicaragüenses.

En esta oportunidad, Yolanda Áreas, de la Asociación de Trabajadores del Campo, comenta cómo para las familias campesinas de Nicaragua, que viven de la agricultura del autoconsumo han tenido algunas ventajas en la prevención de la propagación del virus  “El medio rural en Nicaragua particularmente ha sido menos afectado por la pandemia, principalmente porque las estructuras geográficas proporcionan un distanciamiento entre las viviendas, sumado a esto el modelo de producción hace posible poca exposición al virus. Así mismo el sistema de salud comunitaria contribuye en el monitoreo constante para la prevención de nuevos contagios. Desde nuestra organización campesina estamos promoviendo el cuidado responsable en las familias afiliadas con el fin de salvaguardar la vida y así garantizar la producción de alimentos, el trabajo del cuido y el trabajo organizativo”

De acuerdo con Yolanda, la organización, el intercambio de saberes ha facilitado la adopción de estrategias de vigilancia comunitaria para la respuesta rápida y contención de contagios. El conocimiento para el aprovechamiento de los recursos y del territorio, así como la organización de planes de respuesta ante situaciones de emergencia en estrecha coordinación con las autoridades sanitarias ha permitido garantizar la producción de alimentos sanos, para las propias familias y para la venta de su excedente.

Desde la perspectiva campesina, Yolanda Áreas refuerza la idea de que las nuevas formas de colonialismo, como creencias religiosas providencialistas han sido un muro de obstáculo para la conservación del conocimiento y por lo tanto invisibiliza procesos de medicina comunitaria de las comunidades campesinas de Nicaragua, en los territorios donde aún se conserva parte de este conocimiento colectivo y aprendido de generación en generación la experiencia ha sido esta:

En varias comunidades, vemos que el trabajo de medicina comunitaria, describe un papel protagonista y es llevado a cabo por lideresas cuya cosmovisión está basada en el conocimiento ancestral y la visión de que la prioridad es proteger la calidad de vida a nivel comunitario, preservando el equilibrio entre las personas y el entorno natural que habitan. Realizan un trabajo permanente de cuido y prácticas que son constantemente invisibilizadas y estigmatizadas por grupos que profesan religiones o creencias colonizadoras”

Con el fin de rescatar y promover estas prácticas históricas, así como la producción sana y saludable de alimentos a través de la agroecología, que, a su vez, garantiza una soberanía alimentaria, se han favorecido los intercambios de saberes comunitarios con la creación de Escuelas Agroecológicas de base.

Aún con siglos de explotación y opresión, los pueblos ya son los protagonistas de su historia, pues tienen una visión clara de cómo persistir y nos dan ejemplos extraordinarios de resistencia, de procesos autonómicos de la revitalización de los conocimientos olvidados y de fuerza para enfrentar la actual crisis.

La emergencia socio sanitaria exige que los Estados pongan atención sobre los sectores sociales más vulnerabilizados por la pandemia, no puede existir una actuación para la deliberada desprotección del Estado sobre todo en las poblaciones afros descendientes, indígenas, campesinas y las poblaciones urbanas marginalizadas.

La actual crisis es una situación de vida o de muerte para muchas poblaciones de nuestra Abya Yala, es necesario garantizar el acceso libre y gratuito a servicios de salud que sean de calidad y que las medidas sanitarias por la emergencia tomen en consideración la cosmovisión, formas de vida y practicas ancestrales de los pueblos.

Ya el BID alerta que, de no haber acciones eficientes para detener la tasa de infección, se prevé que el número de fallecidos directamente atribuibles a la pandemia en América Latina y el Caribe podría llegar a los 3.2 millones de personas.

Sin embargo, los pueblos no se han quedado de brazos cruzados, son colectivos vivos, activos y movilizados, cada pueblo ha tenido su manera de abordar la crisis del COVID-19 desde su propias cosmovisión, prácticas y saberes ancestrales.

Prevalece la Deuda histórica con los pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos

En el contexto de esta crisis social, sanitaria y alimentaria agravada por el COVID-19 los Estados siguen generando nuevos procesos de endeudamiento que agravarán las consecuencias de la recesión económica, y desde ya se anticipan impactos sin precedentes y una nueva crisis de la deuda pública.

Muchos de los acuerdos, leyes y protocolos legales nacionales han quedado prácticamente en letra muerta, pues no se cumple el principio de libre autodeterminación de los pueblos y han limitado su capacidad de reclamar y ejercer su derechos individuales y colectivos y el derecho de conservar sus patrimonios.

En el actual contexto hemos atestiguado un desencuentro de entre los Estados y los Pueblos y este no se ha querido conciliar por intereses creados entre los Estados y el gran capital, además de ignorancia y rechazo al reconocimiento de los Pueblos originarios y afrodescendientes como sujetos activos y entidades con derechos.

Los niveles de pobreza persisten en las comunidades, territorios indígenas y negros y son muy superiores a los niveles de pobreza urbanos, con el agravante de tener que enfrentar la degradación del medio ambiente y expropiación de sus recursos naturales por los múltiples procesos de extractivismo que se desarrollan en sus territorios, lo que a su vez ha venido a favorecer a los grupos armados y el crimen organizado.

En las décadas recientes, las concesiones a las grandes transnacionales extractivistas han hecho solo aumentar, y con tecnologías modernas, intensivas y contaminantes han extraído más recursos, riqueza que en los siglos de la Colonia. Y esta explotación no ha favorecido a los pueblos, pues las desigualdades y pobreza persisten.

La omisión de los Estados y sus instituciones de la libre determinación de los pueblos, provoca violentos procesos de explotación, extracción y degradación de los recursos naturales y patrimonios de los pueblos originarios, afrodescendientes

Los violentos procesos de extractivismo, militarización y discriminación han impuesto sobre los pueblos y los cuerpos una deuda histórica sobre la cual exigimos ¡Reparaciones YA!

¡Los pueblos originarios, comunidades y territorios afrodescendientes y campesinas merecen ser consultados en los procesos de políticas macroeconómicas No más traición a los pueblos!

¡Los pueblos son los verdaderos protagonistas!

[1] Miriam Miranda: En el pueblo Garífuna decimos “Aura buni, amuru nuni” es decir, -yo para ti, tú para mí- Ante esta crisis, volvamos al conocimiento comunitario, el de la reciprocidad y los saberes ancestrales en los que la naturaleza es salud. El cuidado comunitario y la soberanía alimentaria es el único camino revitalizador

[2] https://www.prensacomunitaria.org/medicina-ancestral-garifuna-alternativas-para-combatir-el-coronavirus/


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