A propósito de otro Día Internacional de la Mujer

Este 8 de marzo se renueva la lucha de las mujeres en todo el mundo por la no violencia de género y por la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos públicos y privados de nuestra vida en sociedad. 

Las mujeres que soportan todo el peso de las injusticias, cada vez dudan menos en ponerse al frente de las denuncias que a diario son cometidas contra sus cuerpos, sus progenitores  y por las pésimas condiciones económicas, laborales y sociales de un capitalismo salvaje y una ideología machista, que les niega  las oportunidades de un futuro de paz con justicia. 
Ella es la primera en la fila, reivindicando oportunidades y castigo a quienes con violencia física y sicologica castran sus sueños. 

Hoy el mundo en general, sufre el impacto de la pandemia de la covid que ha marcado nuestras vidas.  Las mujeres donde quiera que se encuentren están pagando alto el precio por esta nueva situación.

Con la covid, nuestros gobernantes han impulsado políticas que han dejado a miles de mujeres sin empleo, sin oportunidades para ella y sus hijos. Pero lejos de aminalarse, las mujeres de manera increíble, redoblan su espíritu de combate y luchan como fieras por la conservación de su especie y de su descendencia.

La violencia estructural las condena a la injusticia y al sometimiento, pero la convicción de que un mundo mejor es posible en cada una de nuestras latitudes, las renueva en su voluntad de buscar vías alternas para nuevas oportunidades.

La convicción de que la niñez está también desprotegida, que sufre violencia y abuso físico y sicológico por falta de políticas integrales, las lleva al convencimiento que se debe morir en el intento, para acabar con los vejámenes de que son víctimas, no sólo ellas, sino también de quienes de ella dependen.

El camino de lucha está creado y abierto para las mujeres, igual que un día como hoy, lo hicieron en Nueva York. 

Nuestra solidaridad con todas aquellas que sufren y luchan por un mejor futuro para ellas, sus familias y para el resto de la sociedad. 

Por: Celia Sanjur. Socióloga. Centro de Capacitación Social CCS

Fotografía: Olmedo Carrasquilla Aguila. Mujeres Ngäbe en protesta contra el extractivismo del agua para hidroeléctrica Barro Blanco. 2017 Panamá

 

Fuente: Radio Temblor

#8M Honduras. Urge verdad y justicia para Keyla

Organizaciones sociales y familiares de la joven exigen investigación exhaustiva.

Durante una conferencia de prensa, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales y familiares de Keyla Martínez, volvieron a exigir una investigación que aclare cuáles fueron las motivaciones para la ejecución de la joven a manos de la Policía.

“Aún no hemos visto ninguna acción ejemplarizante de parte del Ministerio Público que nos conduzca a pensar que vamos a obtener justicia”

Las autoridades correspondientes no dan respuesta sobre lo que hacen para castigar a los responsables intelectuales, materiales y cómplices por acción u omisión que pudieron haber evitado este crimen.

Por lo tanto, exigimos una investigación que nos dé a conocer cuáles fueron las motivaciones para la ejecución de Keyla”, señala el comunicado firmado también por la Rel UITA y la Convergencia Contra el Continuismo.

La noche del 6 de febrero, Keyla Martínez, joven estudiante de la carrera de Enfermería, de 26 años, fue detenida en la ciudad de La Esperanza por violar el toque de queda impuesto por el gobierno de Juan Orlando Hernández como medida para combatir la pandemia de Covid-19.

Aproximadamente a las 11.30 de la noche fue apresada, llevada a la Unidad Departamental de la Policía de esta ciudad y encerrada en una celda. Unas horas más tarde, el cuerpo sin vida de la joven era ingresado a emergencia del hospital departamental.

Femicidio de Estado

Según la Policía, la joven se habría suicidado ahorcándose de los barrotes de la celda. Una tesis ya descartada por la autopsia que reflejó que la muerte de la joven fue por asfixia mecánica, lo que demuestra que fue femicidio…de Estado[1].

Los firmantes del comunicado pidieron que se aclare por qué Keyla fue apresada y encarcelada y quiénes estaban en la celda la noche entre el 6 y 7 de febrero.

Asimismo, que se investigue la trama que está detrás del femicidio, quiénes y por qué lo hicieron, que se castiguen a los responsables con todo el peso de la ley.

“Exigimos conocer cuáles son las acciones realizadas por el fiscal asignado al caso, qué diligencias ha realizado, qué evidencias tiene y cuáles son las líneas de investigación”, manifiestan.

Tanto para la Rel UITA como para las demás organizaciones, resulta inconcebible y condenable que las autoridades policiales estén implementando toda una campaña de hostigamiento, persecución, vigilancia e intimidación en contra de los familiares de la joven asesinada.

“Ante este panorama que deja más incertidumbre que respuestas en búsqueda de justicia, hacemos un llamado urgente a la comunidad nacional e internacional a que se sume al acompañamiento de la familia de Keyla, ya que la impunidad que impera en Honduras es de enorme preocupación”, concluye el comunicado.

Durante el año pasado, el Centro de Derechos de Mujeres (CDM) registró 321 muertes violentas de mujeres, 229 de las cuales durante la suspensión de garantías constitucionales en el marco de la pandemia.

Hasta el 22 de febrero de este año, 46 mujeres han muerto de forma violenta, una cada 28 horas. Son más de 6.300 los femicidios registrados en menos de dos décadas en Honduras.

Notas [1]:  http://www.rel-uita.org/honduras/femicidio-de-estado/

Por: Giorgio Trucchi | Rel UITA

Fuente: Rel UITA

 

Fuente: Radio Temblor

Honduras. Femicidio de Estado

Cuatro mujeres asesinadas en los últimos días

Ya lo hemos dicho y no nos cansamos de hacerlo: en Honduras las verdaderas pandemias son las de los femicidios y la impunidad.

La noche del 6 de febrero, Keyla Martínez, joven estudiante de la carrera de Enfermería, de 26 años, fue detenida en la ciudad de La Esperanza por violar el toque de queda impuesto por el gobierno Hernández como medida para combatir la pandemia de Covid-19.

Aproximadamente a las 11.30 de la noche fue apresada, llevada a la Unidad Departamental de la Policía de esta ciudad y encerrada en una celda. Unas horas más tarde, el cuerpo sin vida de Keyla era ingresado a emergencia del hospital departamental.

Según la Policía, la joven se habría suicidado ahorcándose de los barrotes de la celda. Una tesis ya descartada por la autopsia que reflejó que la muerte de la joven fue por asfixia mecánica, lo que demuestra que fue homicidio.

Tras conocer el resultado de medicina legal, la Fiscalía giró instrucciones a las autoridades policiales para que todos los agentes asignados a la posta policial sean puestos a las órdenes del Ministerio Público.

El asesinato de Keyla ha conmovido la sociedad hondureña y La Esperanza se ha convertido en escenario de protestas callejeras, que han sido brutalmente reprimidas a punta de bombas lacrimógenas y balas de goma.

Una tragedia que se suma al dolor por la muerte violenta de otras tres mujeres en menos de 72 horas. Keyli Hernández Castañeda, Alda Flores y Leonor Cálix fueron asesinadas en distintas zonas del país, engrosando la ya interminable fila de mujeres víctimas de femicidio.

Para el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), el asesinato de Keyla Martínez se trata indudablemente de un crimen de Estado.

“Desde el momento en que Keyla fue capturada y encarcelada, la salvaguarda de su vida fue responsabilidad de la Policía, así como los hechos que llevaron a su muerte“, destaca la organización indígena.

Según el Copinh, el femicidio de Keyla ha despertado una ola de denuncias de mujeres que han sido capturadas por la Policía de La Esperanza, robadas de sus pertenencias, abusadas sexualmente, en el marco de la suspensión de garantías constitucionales.

“A pocos días del quinto aniversario del asesinato de Berta Cáceres se repite un femicidio de Estado en La Esperanza (…) Cuando hablamos de lucha antipatriarcal nos referimos a que mujeres como Keyla no sean asesinadas por el Estado”.

ORGANIZACIÓN índigena copinh

Tanto el Copinh como un amplio abanico de organizaciones sociales y populares exigieron justicia para la joven estudiante y las demás víctimas de femicidio, así como castigo para los responsables.

¡Nos queremos vivas!

“El femicidio de Keyla Martínez se suma al historial de abusos de poder y ejercicio desmedido de la fuerza, que con o sin toque de queda han ejercido funcionarios públicos, sobre todo policías y militares, en contra de toda la población”, señala el Centro de Derechos de Mujeres (CDM).

Para la organización feminista, estos hechos no hacen más que confirmar el involucramiento de esta institución en desapariciones y asesinatos de ciudadanía bajo su tutela.

“Para quienes defendemos la vida, Keyla y todas las jóvenes a quienes el patriarcado y sus instituciones les roban los sueños, son la fuerza que nos motiva a seguir buscando justicia y construyendo transformaciones reales en este país, porque ¡Nos queremos vivas!”, concluye el comunicado del CDM.

También la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) en Honduras levantó su voz ante tanta violencia.

“Toda muerte en custodia debe ser investigada como potencialmente ilícita y deberán analizarse posibles signos de tortura lesiones y/o violencia sexual.

La Oacnudh insta a las autoridades a investigar la muerte de Keyla Martínez con prontitud y de manera exhaustiva, independiente, imparcial y transparente”.

Durante el año pasado, el CDM registró 321 muertes violentas de mujeres, 229 de las cuales durante la suspensión de garantías constitucionales en el marco de la pandemia. Son casi 6.300 los femicidios registrados en menos de dos décadas.

 

Por Giorgio Trucchi | Rel UITA

Fotografía: Rel UITA

 

Fuente: COPINH

Asesinato de Keyla Patricia Martínez, crimen de Estado

Pronunciamiento Público

El COPINH denuncia el femicidio de Keyla Patricia Martínez ocurrido la madrugada del 7 de febrero del presente año, responsabilidad de la Policía Nacional de Honduras.

El Estado de Honduras es responsable de la muerte de Keyla Patricia Martínez, este es indudablemente un crimen de Estado, una ejecución extrajudicial y un femicidio ejecutado por miembros de la policía ubicados en la unidad policial UDEP 10 de la ciudad de La Esperanza, Intibucá.

Desde el momento que Keyla Patricia Martínez fue capturada y encarcelada, la salvaguarda de su vida fue responsabilidad de la policía, así como los hechos que llevaron a su muerte.

Personal del hospital departamental ha confirmado que Keyla llegó sin vida al hospital contrario a lo dicho por la Policía Nacional en comunicado público en el cual afirma que su muerte se produjo en el hospital. El asesinato de Keyla ha despertado una ola de denuncias de mujeres que denuncian haber sido capturadas por la policía de la ciudad de La Esperanza, robadas sus pertenencias y abusadas sexualmente en el marco del toque de queda instaurado por el régimen de JOH

A pocos días del quinto aniversario del asesinato de Berta Cáceres, se repite un femicidio a manos del Estado de Honduras en esta ciudad.

Nos solidarizamos con la familia de Keyla Patricia Martínez y exigimos que se haga justicia junto al pueblo intibucano que se encuentra indignado por este crimen.

Cuando hablamos de la lucha anti patriarcal nos referimos a que mujeres como Keyla no sean asesinadas por el Estado de Honduras. Luchamos para que mujeres cuya profesión es cuidar la vida las demás personas no sean ultrajadas y asesinadas vil e impunemente.

El COPINH exige:

1. Sea realizado un examen forense exhaustivo que identifique la forma en que Keyla Patricia Martínez murió.

2. Sean identificados todos los miembros de la policía UDEP 10 de La Esperanza que participaron de la captura, detención y encarcelamiento de Keyla Patricia Martínez. Estos sean removidos de sus puestos e investigados por el asesinato. Así como su superior responsable, el subcomisionado Melvin Alvarenga.

 Dado en la ciudad de La Esperanza, a los 8 días del mes de febrero de 2021

“Con la fuerza ancestral de Berta, Lempira, Mota, Iselaca y Etempica se levantan nuestras voces llenas de vida justicia, libertad, dignidad y paz

 

Fuente: COPINH