Declaración de la Plataforma Latinoamérica y del Caribe por la Justicia Climática

Semana del clima regional

República Dominicana 2021.

La Plataforma Latinoamericana y del Caribe por la Justicia Climática, ante la realización de la Semana del Clima regional a realizarse en la República Dominicana, declara lo siguiente:

LAS CUMBRES DEL CLIMA SON SÓLO CUMBRES DE NEGOCIOS

  • Las Naciones Unidas, el Banco Mundial, BID, CAF, y otras entidades, han iniciado en el mes de marzo la realización de las Semanas del Clima Regionales (SCR) para dar impulso a la implementación del Acuerdo de París. Esto, a pesar de las reiteradas denuncias de organizaciones y movimientos sociales en todo el mundo a la implementación de este Acuerdo por su ineficiencia para enfrentar las crisis climáticas. 
  • La sesión de apertura, realizada el 3 de marzo, de la Semana Regional del Clima de Latinoamérica y Caribe, que tiene como anfitrión a República Dominicana, puso en evidencia la fuerte influencia del sector privado y la complicidad de los Estados para retrasar la acción climática, evadir las discusiones de fondo sobre las reales causas de la crisis climática y mantener impunes a los actores culpables. 
  • Mientras el gobierno del país anfitrión, la República Dominicana, internacionalmente trata de mostrar una cara amigable con el ambiente, a nivel nacional sigue expandiendo la megaminería que pone en peligro las fuentes hídricas, los bosques, la agricultura campesina y los derechos territoriales, a la vez que expande el turismo no sostenible que amenaza áreas protegidas, aprovechando la fragilidad institucional del país. 
  • Los organizadores dicen que es una reunión a favor de la justicia climática y la promoción de formas productivas basadas en una relación más respetuosa con la naturaleza, sin embargo, la experiencia de otros eventos organizados por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático demuestra lo contrario: al cabo de 25 años hay más y más extracción y quema de combustibles fósiles y por ende más calentamiento global, injusticia para los pueblos e impunidad para los responsables.
  • Una vez más, estas nuevas cumbres climáticas internacionales, que simulan una ilusoria participación, resultan ser espacios para defender intereses de empresas y el statu quo de los países industrializados del Norte, para hacer más negocios con los desastres climáticos, y para promover nuevas falsas soluciones. Con esto buscan perpetuar el camino del desarrollo con sus políticas basadas en el crecimiento económico, en la extracción de combustibles fósiles y de minerales, el sufrimiento de millones de habitantes humanos y no humanos, muertes por los desastres del clima y la destrucción del planeta. 
  • Las falsas soluciones y peligrosas respuestas mercantiles y tecnológicas que han nacido de estas cumbres climáticas, con un lenguaje engañoso, hiperespecializado e intencionalmente confuso para ocultar la verdad del problema y limitar el libre acceso a la información, buscan mantener el sistema dependiente de combustible fósiles y, al mismo tiempo acaparar tierras, vulnerar derechos y hacer buenos negocios. Tretas como los mercados y compensaciones de Carbono, los MDL, monocultivos de árboles a gran escala, REDD+, BECCS y otras formas de geoingeniería, las Soluciones Basadas en la Naturaleza, y otras falacias como economías bajas en carbono, emisiones Cero-Neto, son parte central de la economía verde. Con ellas pretenden lavar la imagen de los culpables para que puedan seguir su espiral de lucro y de contaminación.
  • Los más afectados por este sistema terricida son los pueblos del Sur, en particular, las campesinas y campesinos, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, poblaciones urbanas precarizadas, mujeres, niñas y niños, pueblos históricamente desplazados y afectados por las actividades del modelo industrial-militar y extractivo y por la expansión de ciudades neoliberales. Sabemos que el desarrollo ha sido concebido y fraguado con el fin de mantener el modelo de producción y consumo y la espiral de acumulación sin fin a costa del sostenimiento de la vida.
  • La Semana del Clima de Latinoamérica y Caribe del 2021, defenderá nuevamente, y, ante todo, el poder del capital de las corporaciones del sector petrolero, de la agroindustria o las transnacionales de la conservación por sobre los derechos de los pueblos y de la naturaleza.
  • En esta cumbre internacional otra vez se abordarán asuntos totalmente alejados de la necesidad de tomar medidas urgentes ante la severidad de las crisis ambientales, como son las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), los Planes Nacionales de Adaptación (NAP) o la Acción Mundial sobre el Clima. Todas estas son propuestas sin asidero científico ni obligatoriedad de cumplimiento. No debe sorprendernos que evadan nuevamente el tratamiento de temas relevantes como el resarcimiento de la deuda climática del Norte con el Sur, o los verdaderos perjuicios tanto económicos como sociales que padecen los pueblos más empobrecidos.

DEBEMOS ACABAR CON EL SISTEMA, NO CON EL CLIMA Y LOS PUEBLOS

  • Por todos los motivos expuestos, denunciamos a las cumbres climáticas pues han perdido toda legitimidad con respecto a enfrentar de forma seria el calentamiento global.
  • Sólo podremos evitar el colapso planetario empezando a dejar el gas, el petróleo y el carbón bajo tierra, protegiendo y restaurando los bosques y ecosistemas, terminando con la agroindustria y la ganadería a gran escala y favoreciendo la agricultura campesina y la agroecología, respetando los derechos colectivos de los pueblos que cuidan y viven de los bosques, eliminando las prácticas extractivas mineras y sacando al sector financiero del clima.
  • Se requieren transformaciones radicales y urgentes, fuera de los mercados y emancipadas del extractivismo, con una mirada territorial y de comunidad, que partan de otros modelos de sociedades, basadas en la soberanía energética, alimentaria, económica, territorial, en las prácticas, culturas y economías locales, en condiciones de trabajo y vida dignas, así como en el intercambio solidario entre pueblos y comunidades, que respeten los derechos de la naturaleza,  y nos permitan vivir en armonía con ella.
  • Es prioritario también el reconocimiento y resarcimiento la deuda histórica, social y ecológica que tienen los países industrializados del Norte con los pueblos del Sur quienes no han sido responsables del cambio climático. Esta deuda se debe a la contaminación atmosférica y a la apropiación ilegítima de los ciclos de la Tierra, a los impactos que tienen los desastres climáticos sobre los pueblos y países e, inclusive, por los problemas que han generado las falsas soluciones sobre los territorios y la consecuente vulneración de derechos.

LLAMAMOS A LAS ORGANIZACIONES Y MOVIMIENTOS SOCIALES A:

  • Condenar la dirección emprendida por las negociaciones de Naciones Unidas sobre el clima -incluidas las jornadas virtuales de la Semana Regional del Clima para América Latina y el Caribe- cada vez más controladas por las corporaciones y el sistema financiero, que reproducen relaciones coloniales y constriñen cada vez más los procesos de participación para los pueblos.
  • Recuperar el multilateralismo que defienda los intereses de los pueblos del mundo y no los del capital, y que permita enfrentar el cambio climático, con acciones tanto a nivel local como global. 
  • Rechazar al Acuerdo de París y otros acuerdos sobre clima que han nacido para lucrar y seguir perpetuando la civilización petrolera.
  • Rechazar el paquete con todas las falsas soluciones y desenmascarar las cínicas propuestas que pretenden pintar la cara de verde a las corporaciones, bancos y países que provocan la muerte.
  • Descarbonizar el debate climático, puesto que el enfoque de emisiones y de temperaturas desvía la atención de las causas del problema y oculta las verdaderas soluciones. No se trata de un asunto de incomunicación. Como pueblos en defensa de la vida entendemos el origen de la crisis climática como una crisis sistémica, entendemos los mecanismos que intentan implementar para perpetuar la situación de colapso y sabemos cómo enfrentarla.
  • Denunciar el terricidio que es el exterminio sistemático de todas las formas y dimensiones de la vida (genocidio, feminicidio, ecocidio y epistemicidio juntos) que provoca el sistema capitalista, globalizado e institucional, extractivista, colonial y patriarcal, del cual una de sus consecuencias es el cambio climático.
  • Construir y fortalecer desde los territorios las formas de vivir, producir y consumir que velan por los derechos de las generaciones futuras, construyen soberanías y justicia climática. 
  • Abrir un debate colectivo, sobre una transición justa para los pueblos y la naturaleza. Una transición energética, alimentaria, económica, y ecológica, hacia otros modos de vida y de sociedades, que incluya la justa reparación de todas las deudas históricas, sociales, ambientales y con la naturaleza, y por fuera de las falsas soluciones y del capitalismo verde. 
  • Sumarse a las movilizaciones y resistencias al sistema de muerte que se dan el mundo entero frente a los Estados y a sus políticas que promueven la expansión petrolera, minera, agroindustrial, de libre comercio, y de endeudamiento que alimentan el sistema que ha provocado el cambio climático. 
  • Ampliar la globalización de los pueblos y de las luchas. 
  • Solidarizarse con el movimiento ambiental y los pueblos de la República Dominicana que están demandando del gobierno la transformación de la matriz energética y la defensa del derecho humano al agua, el acceso al agua limpia y segura, el rechazo a los planes privatizadores que se intentan desde el Congreso Nacional, y denuncian la hipocresía de su doble discurso de sustentabilidad cuando lo que se promueve es muerte, empobrecimiento y destrucción.

¡Acabar con el sistema capitalista, NO con el clima!

La Plataforma Latinoamericana y del Caribe por la Justicia Climática reúne a un conjunto de movimientos, organizaciones y redes sociales de la región para enfrentar de manera articulada la grave crisis climática, coordinar la resistencia al actual sistema capitalista y sus falsas soluciones al cambio climático, y promover alternativas para una transición justa en los niveles nacional y local, conducida por los pueblos desde los territorios.

Fuente: Radio Temblor

60 años del asesinato de “Las mariposas”, el quiebre del tirano

Era un día de noviembre de 1960, cuando Minerva y María Teresa, acompañadas por Patria y su conductor, emprendieron el viaje rumbo a la cárcel de Puerto Plata para visitar a sus parejas, opositores políticos de la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo, en República Dominicana. Un dictador excéntrico e implacable que Mario Vargas Llosa retrató, sin compasión en “La fiesta del Chivo”.

El día estaba fresco, nada comparado con el calor soporoso de julio y agosto. Seguramente en el recorrido hubo risas y una que otra historia oscura sobre las veces que Minerva y María Teresa fueron a parar a la cárcel 40 y La Victoria; imposible para ellas olvidar las torturas, la violencia sexual, el ataque y la persecución a sus opiniones y acciones políticas. Minerva, también, tuvo que enfrentar el acoso de Trujillo quien, recibió la negativa de la joven como una humillación al poder del macho cabrío y depredador sexual apodado “el Chivo”, en referencia a una supuesta potencia sexual, que él mismo exhibía como parte de su dominación.

Tras el desaire de Minerva, la familia fue perseguida por “El benemérito”. El padre, Enrique Mirabal, murió al no soportar los efectos de la represión y la cárcel, en donde fue violentado, además por ser el papá de las jóvenes revolucionarias.

Luego de la visita carcelaria emprendieron el retorno a casa y quizás, esta vez la conversación quiso descifrar las razones del dictador para dejarlas en libertad tres meses después del juicio contra ellas y sus maridos. Su madre, doña Chea, Mercedes Reyes, siempre tuvo clara una desesperada profecía: “Las sacan de prisión y las llevan a cárceles lejanas a sus maridos, para matarlas en un ‘accidente’ y terminarán desbarrancándose al fondo de un abismo”.

Lo que las hermanas Mirabal intuían, pero no sabían a ciencia cierta, era que El padre de la Patria, ya había dado la orden de asesinarlas para lo cual armó un plan que incluía trasladar a los esposos a una cárcel más cercana a su casa, dizque para evitarles el largo viaje. Un acto de humanidad imposible de creer en quien había ordenado matanzas, torturas, persecuciones, desapariciones y sembrado el terror contra la oposición, por más de 30 años.

Ahí estaban, en medio de la carretera con la zozobra en el alma y la firmeza que nunca las abandonó. Tal vez por todo lo vivido o porque el 18 y el 22 de noviembre habían visto a integrantes del siniestro Servicio de Inteligencia Militar, SIM, que controlaba todo el país, seguirlas mientras viajaban con los hijos. Pero ese 25 de noviembre, de 1960, tan solo iban Minerva, María Teresa y Patria, junto con el conductor Rufino de la Cruz.

De repente un Pontiac azul y blanco se les atravesó en el camino y las tres mujeres fueron obligadas a cambiar de vehículo. El Plan avanzaba según las indicaciones de Trujillo y justo ahí las mujeres descubrieron las razones de la libertad concedida fugazmente. Lo que vino después fue una agonía en solitario, pues fueron separadas para que no se vieran entre sí. Los verdugos las ahorcaron primero y luego las remataron a palazos, después las colocaron en el jeep y lo lanzaron al vacío. Para no dejar testigos terminaron con la vida de Rufino de la Cruz. Los titulares de la prensa oficial informaron: “Tres mujeres mueren en accidente”. Cuando se conoció que eran las hermanas Mirabal y que los cuerpos estaban desnucados y destrozados, nadie creyó la farsa.

Era el crimen perfecto para Trujillo, pero con lo que no contaba era con que el pueblo había llegado al límite de los abusos de poder y tiranía. Desde el 25 de noviembre, cuando los cuerpos de las hermanas Mirabal fueron encontrados, empezó su cuenta regresiva. El brutal asesinato de las hermanas Mirabal aceleró los planes de la resistencia y seis meses después, el 30 de mayo, el dictador, de 71 años, era “ajusticiado” a tiros mientras viajaba con su conductor, a visitar a una joven a la que seguro tenía amenazada.

Ellas volverán a florecer decía la madre de las hermanas Mirabal mientras junto a su cuarta hija, Bélgica Adela Mirabal, Dedé, la única sobreviviente, se hicieron cargo de los seis niños y niñas, que en una tarde quedaron en la orfandad.

Este 25 de noviembre se cumplen 60 años del asesinato de “Las mariposas”, como se les conocía en la resistencia y el Movimiento 14 de junio. Las tres mujeres son el símbolo de la lucha contra la violencia de género, el feminicidio, el acoso, la violencia sexual y la violencia del poder; las torturas, desapariciones y privación de la libertad por razones políticas.

En sus vidas y muertes se reconoció a todas las caídas y violentadas, en el primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe, que se llevó a cabo en 1981, en Bogotá, Colombia. Allí se escogió al 25 de noviembre, como una fecha emblemática en la lucha contra la violencia de género. En 1999 la ONU la convirtió, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Patria, mecanógrafa, Minerva abogada, María Teresa, agrimensora, tienen desde el 1ro de febrero de 2014 la compañía de Dedé, empresaria, quien dedicó su vida a mantener viva la memoria de sus hermanas y las causas por las que fueron asesinadas: libertad, igualdad y democracia. Este 25 de noviembre las hermanas Mirabal, levantarán sus alas y “siempre vivas desde su jardín”, verán cómo la violencia contra las mujeres es hoy una pandemia machista, que amenaza nuestras vidas y por la que seguro estarían en primera fila para denunciarla. Una tarea que nos enseñaron con sus propias vidas. (O)

Por: Nelly Valbuena. Comunicadora social y periodista. Diplomada en derechos humanos de las mujeres. Especialista en DDHH y mundo global. Master en Periodismo. Docente investigadora universitaria. Sobreviviente de cáncer de mama.

www.mujerescontando.com

Twiitter: @MujeresContando

Facebook: MujeresContando

 

Fuente: Radio Temblor

El extractivismo minero en la América Latina y el Caribe, impactos y alternativas

América Latina y el Caribe son el Dorado, para las empresas transnacionales de la megaminería. Conoce más sobre como el extractivismo minero perpetúa la base económica primaria exportadora, la dependencia externa y la colonialidad significando además la apropiación territorial , conflictividad y amenaza para la vida en todas sus formas.

Economía para la Vida: propuestas desde los Movimientos Sociales. por Nicolas Cruz. IDEAC

Ante la decadencia del capitalismo global, en República Dominicana el movimiento social resiste y presenta propuestas en el contexto de la crisis agravada por el COVID-19. Nicolás Cruz Tineo, director del Instituto de Desarrollo de la Economía Asociativa (IDEAC) y miembro de Jubileo Sur Américas, nos explica cuáles son las acciones y los planteamientos de las organizaciones de base del pueblo dominicano.

ECONOMIA SOCIAL SOLIDARIA: Una Apuesta a la transformación del Orden Global

Por Comunicación Jubileo Sur/Américas

Nicolas Cruz Tineo, especialista en Economía Social Solidaria, Coordinador de la Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social Solidaria para Latinoamérica y el Caribe (RIPESS LAC), Director Ejecutivo del Instituto de Desarrollo de la Economía Asociativa (IDEAC) de República Dominicana, organización que integra Jubileo/Sur Américas, nos compartió planteamientos que han venido trabajando desde RIPESS.

¿Qué es la Economía Social Solidaria?

La ESS puede definirse como el sistema social, económico, cultural y ambiental, constituido por la diversidad de iniciativas de economías que están desarrollando formas solidarias de producción, intercambio, créditos y consumo, creadas por trabajadores y trabajadoras, a través de prácticas de relaciones sociales de cooperación, para el bien común y para la liberación del ser humano y la naturaleza.

La Economía Social y Solidaria abarca una diversidad de experiencias prácticas que pretenden dar respuestas a las causas estructurales de los graves problemas de desigualdad y de destrucción de la biosfera que genera el sistema capitalista, y que han ido tejiendo una red de iniciativas que construyen otra visión de la economía.

Las entidades de ESS están caracterizadas por las prácticas de la autogestión asociativa de los bienes comunes por los/as trabajadores/as como forma de dirección democrática, la cooperación entre las entidades y personas participantes, la economía feminista, el comercio justo, la soberanía alimentaria, la economía ecológica, las finanzas éticas, el consumo responsable y la ética económica que se fundamenta en la no explotación del trabajo ajeno y de la naturaleza.

¿Cuáles son los Fundamentos Teóricos comprobados?

La ESS tiene como fundamento teórico la Economía de la Liberación y su comprobación en la práctica, a través de las redes de Circuito Económico Solidarios.  Plantea que el capitalismo está en un estado de decadencia irreversible, por lo que, desde su interior, se ha iniciado un proceso de construcción y consolidación de nuevas formas de producción, de intercambio y de crédito, expresadas en las iniciativas de ESS y sus redes de intercambio solidario, con relaciones basada en la cooperación, la colaboración y la búsqueda del bien común para los humanos y la naturaleza.

Hay muchas preguntas que en la actualidad quisiéramos saber sobre, cómo la Economía Social Solidaria está caminando en el marco de la realidad dominante del capitalismo y en concreto, ante el predominio del capital que somete a los países y a los pueblos a la expoliación, usando como forma de aniquilación de sus soberanías.

Al presentar su crítica fundamental de las relaciones de explotación del trabajo y la naturaleza en la producción, de expropiación en el intercambio y expoliación en el crédito, el capitalismo dominante como modo de producción planetario está generado como consecuencias: hambrunas recurrentes, muertes masivas, destrucción de los ecosistemas  de vida, saqueos de los bienes naturales, altas tasas de desempleo, la desestabilización político y social, las guerras y el terror, por todo el globo terráqueo.

¿Cómo participa la economía social solidaria a nivel mundial?

En los últimos años han proliferado numerosas iniciativas económicas basadas en los principios de la economía solidaria, en todas las dimensiones que componen la economía, experiencias que, si logran conectarse e intercooperar entre ellas y con una población cada vez más sensibilizada hacia el consumo responsable, serán capaces de alterar las condiciones perversas del mercado actual.

Esto nos ayudaría a avanzar en la definición y puesta en valor de estas iniciativas económicas innovadoras,  que gracias a la participación de cientos de miles de iniciativas de base de redes de organizaciones de productores/as, comercializadores/as y consumidores/as, están logrando cambiar las formas actuales de  intercambio de bienes y servicios, a partir de la experimentación con redes, herramientas cada vez más complejas de producción, intercambio y consumo, creando flujos económicos, de información, de conocimiento y de poder en los circuitos económico solidarios.

Esto nos permitirá acercarnos a esta realidad en construcción y conocer a través de sus prácticas los retos a los que se enfrenta, para escalar en su impacto en el proceso de transformación del mercado capitalista.

Se puede considerar a la ESS como un concepto integrador en una perspectiva de las diferentes corrientes de la economía alternativa, tanto el enfoque de las capacidades de la solidaria, de la economía feminista y la economía ecológica; así como la mirada indígena del Buen Vivir. Buscan poner a las personas y sus condiciones de vida en el centro del análisis y vincular los trabajos con la producción socialmente necesaria, con la satisfacción de las necesidades básicas, apostando por “otra economía más justa”.

Su presencia a nivel mundial puede verificarse con la existencia de una potente red mundial de comercio justo y de productos de orgánicos, redes de incidencia y promoción de la ESS, como RIPESS con presencia regional en los 5 continentes, existencia de redes de investigadores y académicos, universidades e institutos, con inclusión constitucional y leyes en decenas de países y es además un tema ya trabajado en las agencias de la ONU y la Unión Europea.

 Desde la Economía solidaria ¿Cuál es la perspectiva de la Deuda financiera?

La deuda es un mecanismo que el capitalismo usa para someter a los pueblos bajo el régimen perverso de expoliación de sus riquezas. No solo endeudar a los países, sino también directamente a las familias trabajadoras, al estar estas sometidas a permanentes bajos salarios e insuficientes ingresos para asegurar la satisfacción mínima de sus necesidades básicas, teniendo que endeudarse con los bancos o los prestamistas para completar sus medios de vida.

A través de las deudas existe una dinámica de extracción de plusvalía y de los bienes de los/as trabajadores/as, a través de pago de intereses, al tiempo que es un mecanismo de sometimiento y de profundización de la dependencia y de eliminación de la soberanía de los pueblos, de las personas y de las familias.

La deuda te convierte en un consumidor, por la tanto, dejas de ser ciudadano; una de los objetivos del capitalismo es la alienación de las personas al contribuir a la eliminación del ser humano y su conversión en cosas mercadeables. A nivel de los países pierden soberanía, a nivel de la familia pierden autonomía y a nivel de participación política todo se convierte en mercancía.

Actualmente el capital financiero es la forma de acumulación de capital dominante, en comparación al capital productivo, y es el promotor del Neoliberalismo en América latina y Caribe y todo el mundo. Este se mueve en el planeta y la economía como todos tipos de capitales:  de acuerdo al comportamiento de la tasa ganancia y esta es mayor en la economía especulativa como práctica del capital financiero.

Desde el punto de vista de la economía solidaria la perspectiva es que el modelo de acumulación del capital financiero al entrar en crisis en el 2008, inició un proceso irreversible de profundización, incluso, se espera una más aguda que aquella para los años de la década del 2020. Lo perverso de todo esto es que las élites dominantes tratan de superar las crisis, por ellos creada, no solo con la sobreexplotación de los/as trabajadores/as, con la contracción de los salarios, la precarización, la tercerización, la informalización, la marginación, la eliminación de las derechas laborales, humanos y de la naturaleza, sino, además a través del uso de los ingresos del Estado para el salvataje de las empresas responsable de la misma crisis.

Las perspectivas son, que el capitalismo como modo de producción, intercambio y crédito está en decadencia y se esperan  crisis más profundas y complejas; como respuesta, los pueblos se van saliendo de los circuitos económicos capitalista y van construyendo sus propios circuitos ecónomos solidarios y con ellos el poder económico, político, de conocimientos, comunicacional, cultural e ideológico para eliminar los fundamentos de la formación económica- social capitalista, a nivel local, nacional regional y global. 

¿Cuál es la relación de la economía social solidaria y las/os pequeñas/os productores, las cooperativas, los mercados locales?

Las/os pequeñas/os productores/as, trabajadores/as autónomos/as, artesanas/os, los artistas y todas las personas que están creando economías alternativas, tienen que organizarse, hacer mecanismos solidarios, organizarse para crear, desarrollar y apoderarse de las riquezas y las fuerzas productivas creadas por ellos, avanzando en la cadena de valor.

El/la trabajadora/o tiene que crear economía solidaria, es la única forma de protegerse y de liberarse del sistema capitalista, creando procesos de circuitos económicos solidarios para liberar las tecnologías, los conocimientos, la información y el poder de las manos del capital.

No se trata solo de luchar para la toma de poder y desde allí construir economía solidaria, podemos, además, ir construyendo los circuitos solidarios y quedarnos con la riqueza, al tiempo que se lucha por el cambio político. Las/os trabajadoras/os deben poner a los Estados de cada país al servicio de los procesos de economía solidaria.

Desde el sustento de Jubileo Sur/Américas ¡No debemos, No pagamos! sugiere que sería importante trabajar procesos de liberación de la deuda, a través de los circuitos económicos solidarios como una salida alternativa, no solo protestar y demandar, sino construir el proyecto social propio del movimiento y que las organizaciones lo asuman como proyecto de vida económica nueva. Se recomienda a Jubileo sur/Américas, abordar el problema de la deuda en esas dos vertientes: protestando, denunciando, educando y a la vez, contrayendo otra economía, a través de la promoción de los circuitos económicos solidarios, como mecanismo de hacer dominante a la economía de la liberación.